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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Chile, con mayor riesgo para las mujeres debido a diferencias biológicas. Aunque la probabilidad de infarto es mayor en hombres, las mujeres tienen mayor riesgo de morir por esta causa. El corazón femenino tiene particularidades que dificultan la detección temprana, con síntomas diferentes a los masculinos.

Los hombres y mujeres se diferencian en múltiples aspectos físicos y biológicos, incluso del corazón. Debido a esta diferencia, las mujeres tienen mayor probabilidad de morir de un infarto.

En nuestro país, la principal causa de muerte son las enfermedades del sistema circulatorio, es decir, las enfermedades cardiovasculares.

De acuerdo con el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, este grupo incluye principalmente:

– Infarto agudo al miocardio
– Accidente cerebrovascular (ACV)
– Otras enfermedades del corazón y vasos sanguíneos

Enfermedades cardiovasculares

Christian Karmelic, cardiólogo de la Clínica Universidad de los Andes, asegura que en la población general, la probabilidad de sufrir un infarto sigue siendo más alta en hombres.

No obstante, el experto asegura que la gravedad del infarto es diferente y el riesgo de morir es mayor en mujeres.

“Es importante recalcar que, para la población femenina, actualmente la probabilidad de morir de un infarto al miocardio es más alta que la de morir de cáncer“, explica el doctor Karmelic.

Pese a dicha realidad, muchas mujeres aún desconocen que su principal riesgo en salud no es solo el cáncer, sino las enfermedades del corazón.

A diferencia de lo que históricamente se creyó, el corazón femenino no es simplemente una versión reducida del masculino.

El corazón no late igual en hombres y mujeres

Existen diferencias biológicas y funcionales relevantes que influyen en cómo se desarrollan y manifiestan las enfermedades cardiovasculares.

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El corazón de las mujeres es relativamente más pequeño, tiene las arterias coronarias más finas, menos distensibles y con más tendencia a tener alteraciones en la microvasculatura, lo que puede provocar alteraciones en los vasos más pequeños y generar infartos o angina incluso sin obstrucciones visibles”, explica la doctora Mónica Acevedo, directora de Sochicar.

Esta particularidad hace que muchas veces los exámenes tradicionales no detecten de manera oportuna el problema.

Además, las mujeres suelen presentar síntomas distintos a los descritos clásicamente en los hombres.

La falta de aire, la fatiga extrema, molestias difusas en el pecho, en la mandíbula, el cuello o en la espalda pueden ser señales de alerta. Sin embargo, estos signos suelen confundirse con estrés o agotamiento, lo que retrasa la consulta y el diagnóstico.

Esto último “hace pensar en otros diagnósticos y puede retrasar el correcto tratamiento”, sostiene el especialista.

Puntadas, sensación de malestar al tragar, malestar general y a veces dolor en la espalda o en la región abdominal superior“, son otros síntomas según Karmelic.

El sitio The Heart Foundation complementa también otros síntomas como las molestias en uno o ambos brazos, espalda, cuello, mandíbula o estómago. Además de sudor frío, náuseas, vómitos, mareos, palpitaciones, alteraciones del sueño y fatiga inexplicable.

Cambios hormonales

Los cambios hormonales también juegan un papel clave. Antes de la menopausia, el estrógeno ejerce un efecto protector sobre el sistema cardiovascular.

No obstante, tras la menopausia —especialmente si ocurre de manera temprana o por cirugía— el riesgo de enfermedad coronaria aumenta significativamente.

Incluso algunos tratamientos hormonales pueden incrementar este riesgo, lo que refuerza la necesidad de evaluación médica personalizada.

En este sentido, la experta aconseja que antes de los 45 años deben consultar con un especialista, ya que es fundamental para reducir el riesgo cardiovascular a futuro.

La prevención del corazón es crucial

Frente a este escenario, la prevención es una herramienta esencial. Mantener una alimentación saludable, realizar actividad física regular, evitar el tabaquismo, dormir adecuadamente y controlar factores como la presión arterial, el colesterol y la glucosa son medidas fundamentales.

“Las enfermedades cardiovasculares son igual de graves en hombres y mujeres, pero ellas tienen menos probabilidades de ser diagnosticadas y tratadas a tiempo. Esa brecha en la atención se traduce directamente en una mayor mortalidad femenina”, advierte la doctora Acevedo.