Durante el verano las personas sufren con más frecuencia episodios de Cistitis, ¿por qué ocurre esto? ¿Cómo podemos prevenirlo?
Las altas temperaturas de este verano, con sus constantes anuncios de olas de calor en el país, son condiciones que pueden influir en el desarrollo de ciertas patologías.
Una de ellas es la aparición con más frecuencia de la cistitis, las que son más comunes en esta época debido al calor extremo.
Cistitis, ¿qué es?
Aquella consiste en “la inflamación de la vejiga… que también puede ser dolorosa”, detalla Mayo Clinic, la cual puede ser causada por diversas razones, que van desde alimentos hasta medicamentos.
Sin embargo, las formas más usuales de cistitis son las infecciosas, que ocurren debido a una infección de las vías urinarias.
Esta infección es provocada por bacterias que ingresan a través del meato urinario, penetran y ascienden por la uretra, el conducto que conecta el exterior con la vejiga.
Como resultado, la vejiga se infecta, dando lugar a lo que se conoce como cistitis infecciosa, explica para RPP el doctor Elmer Huerta.
¿Por qué son más frecuentes en verano?
En específico, el especialista menciona que esta complicación es más frecuente en verano debido a la deshidratación, siendo la causa principal en esta temporada.
Cuando una persona no ingiere suficientes líquidos, el cuerpo se deshidrata, lo que provoca que los riñones produzcan menos orina. Como resultado, la orina se concentra más en la vejiga, lo que reduce la frecuencia de la micción.
Al no orinar con regularidad, las vías urinarias no se “lavan” adecuadamente, lo que facilita la proliferación de bacterias y aumenta el riesgo de desarrollar una cistitis, menciona el experto.
Este malestar es frecuente en las mujeres debido a factores anatómicos y condiciones ambientales, como la humedad del día. Aquella puede favorecer la acumulación de sudor en la vulva, creando un ambiente propicio para la proliferación de bacterias.
El doctor Huerta menciona que si no existe una adecuada hidratación, las bacterias pueden ascender por la uretra, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una infección urinaria o cistitis.
¿Cómo se puede prevenir?
Para prevenir la cistitis, una de las medidas más importantes y más bien obvia, es mantener una adecuada hidratación.
Debido al aumento de la sudoración y la pérdida de líquidos, es fundamental asegurarse de no olvidar los líquidos que sí hidraten.
Un indicador efectivo para saber si estamos bien hidratados es el color de la orina. Si esta tiene un color amarillo oscuro, es señal de deshidratación, mientras que si es de un tono amarillo claro, significa que nuestra hidratación es adecuada.
Por lo tanto, es esencial consumir suficientes líquidos para lograr que la orina se mantenga en un color amarillo transparente, lo que contribuye a prevenir la cistitis.
En cuanto a la prevención con lo que se refiere la humedad, se debe evitar usar ropa interior de material sintético, y evitar ropa interior hecha de poliéster que son plastificadas.
La recomendación es usar esta prenda de algodón, para que pueda absorber la humedad natural que se produce en las zonas genitales.
¿La cistitis se puede contagiar a través del inodoro?
Por último, y frente al mito de si la cistitis puede contagiarse en los inodoros, el especialista explica que es una posibilidad muy baja.
Aunque una bacteria presente en la vulva de una persona pueda llegar a la vejiga, esto solo podría ocurrir si una persona se sienta en un inodoro donde queda una cantidad significativa de secreción de alguien que se haya sentado previamente.
Para que exista este riesgo, la vulva de la persona tendría que entrar en contacto directo con esa superficie y con una cantidad considerable de secreción. Sin embargo, este tipo de transmisión es poco probable, detalla el especialista.