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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La alcaldesa de Quilicura, Paulina Bobadilla, rechazó las acusaciones de persecución laboral y amenazas luego de que el municipio fuera condenado por un despido considerado discriminatorio por afinidad política. El fallo del 2.º Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago determinó que la Municipalidad debe pagar más de $66 millones al exdirector de la Escuela de Música Enrique Soro. Bobadilla anunció que apelarán la decisión, argumentando que el despido se basó en faltas graves a la probidad, no en discriminación política.

La alcaldesa de Quilicura, Paulina Bobadilla, negó la existencia de persecución laboral y amenazas tras la condena contra el municipio por un despido considerado discriminatorio por razones de afinidad política, según el fallo del 2.º Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago.

El juez Santiago Peña Bazán determinó en la resolución que la Municipalidad de Quilicura debe pagar tres indemnizaciones, que suman más de $66 millones, al exdirector de la Escuela de Música Enrique Soro, cuyo término de contrato fue comunicado el 9 de enero de 2025.

“Como Municipalidad de Quilicura, rechazamos categóricamente la narrativa expuesta en este fallo de primera instancia, ya que la información vertida en él no se ajusta en lo absoluto a la realidad de los hechos“, señaló la alcaldesa Bobadilla a BioBioChile.

Alcaldesa Bobadilla anuncia apelación tras condena contra el municipio de Quilicura

La jefa comunal anunció que el equipo jurídico de la municipalidad “ya se encuentra trabajando en la apelación correspondiente para revertir esta resolución“.

No permitiremos que se disfrace de ‘discriminación política’ lo que en realidad fue un despido fundamentado en faltas graves a la probidad“, expresó la alcaldesa.

Asimismo, Bobadilla declaró: “Aquí no existió persecución laboral ni amenazas, sino la aplicación estricta de la norma frente a un exfuncionario que vulneró los principios éticos que exige la administración pública”.

La alcaldesa de Quilicura hizo énfasis en que su administración siempre ha actuado en virtud de la ley, la probidad y el respeto de las distintas opiniones políticas.

No permitiremos que se construyan relatos alejados de la realidad para desacreditar el trabajo serio y transparente que hemos desarrollado en beneficio de las y los vecinos de Quilicura”, concluyó.