El estudiante de 16 años que activó una bengala y que fue sorprendido con 19 botellas preparadas para la confección de bombas molotov en el Liceo Arturo Alessandri Palma de Providencia, fue formalizado y quedó con la medida cautelar de prohibición de acercamiento al establecimiento educacional.
El menor de edad enfrentó cargos por infracción a la Ley de Control de Armas (por el uso de fuegos artificiales), amenazas y la figura contemplada en el artículo 481 del Código Penal (referente a la tenencia de implementos para causar incendios).
En específico, el tribunal no solo le prohibió acercarse al liceo, sino también a las personas que participaron en la retención.
Asimismo, el estudiante quedó bajo la sujeción del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil (exSename), descartándose la solicitud de arresto domiciliario total.
El plazo de investigación se fijó en 90 días.
Cabe mencionar que, según informó Carabineros el 21 de abril, no se halló líquido acelerante en poder del alumno de tercero medio. Además, se confirmó que un docente resultó lesionado durante el procedimiento de retención.
Las diligencias en el sitio del suceso quedaron a cargo del Laboratorio de Criminalística (Labocar) y el Departamento OS9.
Abogado del municipio tras control de detención de estudiante que activó bengala en Providencia
El abogado de la Municipalidad de Providencia, Matías Künsemüller, se mostró conforme con el resultado de la audiencia de formalización.
“En definitiva, el objetivo de intentar que los alumnos de todos los establecimientos educacionales de la comuna de Providencia puedan estudiar en paz, en tranquilidad, esta resolución lo que hace es acoger esa solicitud“, señaló el jurista, destacando la importancia de las prohibiciones de acercamiento dictadas por el tribunal.
Sin embargo, respecto a las botellas halladas con mechas, el tribunal no las calificó legalmente como bombas molotov al carecer de líquido acelerante, criterio que no fue compartido por la defensa del municipio.
“Nosotros creemos que un estudiante, al interior de un liceo, encapuchado, con overol, con una mochila, una bolsa con 19 botellas tapadas con mecha —a las que únicamente les falta el líquido acelerante—; nosotros no creemos, no nos parece sensato que esto sea una cuestión completamente impune, que no tenga relevancia jurídico-penal“, expresó Künsemüller.