La información es de Josefa Sciammaro
Gran controversia ha generado en los últimos días la decisión del gobierno del presidente José Antonio Kast de poner fin a la etapa número dos del proyecto de remodelación del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) en Santiago. La medida ha levantado voces que defienden el cese de las obras y otras que apuntan a que se trata de una decisión meramente política.
Esto ocurre tras la notificación del Ministerio de las Artes, las Culturas y el Patrimonio al Ministerio de Obras Públicas, en la que se estableció la imposibilidad de contar con los recursos presupuestarios para las obras en curso.
Es relevante señalar que, según la explicación entregada a la constructora a cargo del proyecto, el contrato ascendía a $114 mil millones.
La decisión de las carteras fue respaldada por el oficialismo y, según afirmaron en sus filas, responde a la reducción fiscal que ha establecido el Ejecutivo para este nuevo período presidencial.
Reacciones a la paralización de las obras de remodelación del GAM
Al respecto, la diputada republicana de la comisión de Cultura, Javiera Rodríguez, apoyó la determinación del gobierno y señaló que el error corresponde a la administración anterior, por haber ingresado un proyecto a último momento sin contar con el financiamiento necesario.
“Cuando uno toma esas decisiones con ‘bombo y platillo’ y después el que sigue se encuentra (con) que ni siquiera había fondos para poder terminarla, entonces me parece que es de toda responsabilidad y de toda sabiduría no continuar con algo que no tenía sustento económico“, manifestó la parlamentaria.
Por otro lado, desde el directorio y el equipo ejecutivo del GAM afirmaron que lamentan la decisión, subrayando se trata de un proyecto relevante para el sector cultural y la ciudadanía.
No obstante, aclararon que, como organización, gozan de una buena salud financiera, con cifras de visitas que calificaron como históricas, sumado a un alza sostenida en la ocupación de salas. En esa línea, afirmaron que buscarán alternativas para seguir adelante con el proyecto.
En esa misma línea, las principales críticas surgieron desde el mundo de la cultura, especialmente de quienes son usuarios frecuentes del GAM.
Al respecto, Francisca Márquez, actriz y directora teatral del grupo Calenda Maia, fue crítica con la determinación del Ejecutivo, apuntando a que el presidente no tiene un relato claro en esta materia.
“Eso no puede tener un costo para nuestro país tan importante como que proyectos que ya estaban avanzados, licitados y en curso sean paralizados“, declaró.
En la misma vereda, el diputado del Frente Amplio, Ignacio Achurra, quien también integra la comisión de Cultura, tildó la decisión de meramente política.
“Frenar la construcción de la sala grande del GAM no es un hecho aislado, es una decisión política que refleja una peligrosa agenda del gobierno del presidente Kast que busca debilitar el desarrollo de la cultura y de las artes en nuestro país”, sostuvo.
Desde la oposición, fueron diversos los personeros que salieron a criticar la medida. Entre ellos destacó la exministra Carolina Tohá, quien aseguró que “un gobierno que deja botados proyectos como el GAM y la ciclovía de Alameda no es austero ni eficiente“.