Un violento robo sufrieron las trabajadoras de una panadería la noche del martes en Coronel, en la región del Bío Bío. Los delincuentes las encañonaron y huyeron con una caja fuerte y la caja registradora del negocio.
Este asalto ocurrió cercano a las 22:00 horas en el sector de Lagunillas, hasta donde llegó un grupo de seis delincuentes e ingresó de forma violenta a la panadería Nueva Esperanza.
A rostro cubierto y premunidos con armas presumiblemente de fuego, los ladrones intimidaron a una de las vendedoras del negocio, a quien apuntaron con el armamento, y luego la trasladaron a otra zona del inmueble. Mientras eso ocurrió, otro asaltante se dedicaba a robar el dinero de la caja registradora.
En paralelo, y tal como quedó registrado en las cámaras de seguridad, la locataria fue forzada a arrodillarse junto a otras dos trabajadoras que estaban en el lugar. En tanto, el resto de los delincuentes registraba el domicilio y hurtaba diversas especies.
“Me siento destruida”
La dueña del negocio conversó con Radio Bío Bío y relató que los delincuentes ingresaron al segundo piso de la panadería, donde vive junto a su hija: “Se llevaron 11 millones de pesos en dinero en efectivo, más todas las joyas, que eran 4 o 5 millones de pesos. Tiraron la caja fuerte del segundo piso hacia abajo; mi casa es un desastre, arriba rompieron todo, quebraron todo”.
La mujer afirmó haber sufrido hace un mes otro robo de especies en su anterior domicilio. Es más, según reveló, se fue a vivir al segundo piso del negocio justamente por ese episodio.
“Estoy muy mal porque se llevaron todo el ahorro que tenía; lo estaba juntando porque, como abrí un local comercial, compré toda la maquinaria con crédito y estoy pagando cuotas altísimas. Estaba feliz porque estaba haciendo el dinero (para pagar las cuotas) y pasó esto”, añadió.
“Me siento derrotada, me siento derrumbada, me siento destruida, siento que la justicia no me está ayudando, que no me presta apoyo”, reforzó y lamentó no haber prestado un mayor apoyo y contención a sus trabajadoras.
También reveló que los delincuentes llegaron en dos vehículos al lugar, pero huyeron en solo uno, ya que el segundo no lo pudieron hacer andar.
Delincuentes se trasladaban en auto robado
Sobre este hecho se refirió el teniente coronel Claudio Jiménez, comisario de la Cuarta Comisaría de Coronel, informando que los delincuentes sustrajeron una caja registradora y una caja fuerte, que se encontraba en una dependencia no habitada contigua a la panadería.
En su huida, abandonaron uno de los vehículos, que posteriormente fue encargado por Carabineros. Con las diligencias realizadas por la Brigada de Robos de la PDI, se estableció que el automóvil mantiene encargo por robo y sus placas patentes no corresponderían al número de chasis.
El teniente coronel aseguró que se cifró en 3 millones de pesos lo robado, monto que es inferior al reportado por la víctima. Junto con eso, precisó que la panadería no tendría seguros comprometidos.