"Si hay que demoler, hay que demoler", insistió este martes el gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, tras visitar el sector de Cochoa de Viña del Mar, donde se han debido evacuar cuatro edificios por socavones. La autoridad indicó que las empresas constructoras deben "hacerse cargo" y que los seguros comprometidos se deben usar para dar una respuesta y solución a los propietarios.

El gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, visitó este martes el sector de Cochoa en Viña del Mar, donde se generó un segundo socavón y que obligó a emitir una solicitud de evacuación preventiva para los residentes de cuatro edificios del sector.

La autoridad regional aseguró además que los residentes del edificio Santorini Norte, tienen hasta el mediodía para abandonar los departamentos. Recordemos que tras el segundo socavón, la Delegación instruyó la evacuación preventiva de la tercera torre de Miramar Reñaca y Santorini Norte.

“Hemos hablado con la jefa del retén de Reñaca y nos indicó que Santorini tiene orden de evacuación al mediodía”, afirmó.

EVACUACIÓN DE RESIDENTES DE EDIFICIO EN REÑACA
Manuel Lema | Agencia UNO

Además indicó que “lo que se nos han informado es que las personas que han sido evacuadas, han sido reubicados en departamentos arrendados por las propias constructoras”, aseveró.

“Si hay que demoler, hay que demoler”

Mundaca reiteró sus dichos de ayer lunes respecto al futuro de los edificios en riesgo: “La centralidad es la protección de la vida de las personas y, por tanto, las empresas constructoras se tienen que hacer cargo, me imagino que aquí debe haber seguros comprometidos y esos se deben poner a disposición de las personas, a las familias que confiaron en las constructoras. Por tanto, si hay que demoler, hay que demoler; lo que no puede ocurrir es que se juegue con la integridad y la vida de las personas.

También afirmó que a la fecha no han tenido ninguna respuesta de Besalco, empresa que emitió un comunicado tras el primer socavón, desligándose de toda responsabilidad tras lo ocurrido.

El gobernador adelantó que la situación de Reñaca generará un perjuicio a la actividad turística, argumentando que se convirtió en un ejemplo de lo que no se debe hacer. “Aquí nunca se debió edificar, hoy día es un ecosistema fragilizado y probablemente la especulación inmobiliaria se pone de manifiesto de manera bastante dramática que se superpuso respecto de toda la normativa, incluyendo la normativa ambiental”, reiteró.

Para finalizar, insistió que no se puede continuar construyendo en un ecosistema como el campo dunar.

Esta jornada también acudió al lugar Esval, comunicando que el agua servida que pasa por Reñaca Norte fue sometida a “maniobras operacionales”, por ello, con el apoyo de una bomba, un baipás está redireccionando la acumulación de agua, frente al edificio Miramar Reñaca, a otro colector de Avenida Borgoño.

Además, informaron que sólo está habilitado el servicio a los edificios que no han sido evacuados.

“Estamos trabajando (…) para mantener los servicios de agua potable y alcantarillado en los departamentos habilitados y resguardar nuestra infraestructura en la zona. Por ello, hemos realizado las maniobras operacionales necesarias para reducir al mínimo los caudales de todas nuestras redes que circulan por la zona, para minimizar los riesgos y facilitar las labores de reparación del socavón”, indicaron desde Esval.