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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Comisión de Evaluación Ambiental rechazó un recurso de invalidación de comunidades indígenas para frenar la construcción de un parque eólico entre Paillaco y La Unión, región de Los Ríos, que busca generar 252 megavatios con 42 aerogeneradores y una inversión de 280 millones de dólares.

La Comisión de Evaluación Ambiental rechazó un recurso de invalidación presentado por comunidades indígenas para frenar la construcción de un parque eólico que se pretende emplazar entre las comunas de Paillaco y La Unión, región de Los Ríos, apuntando a posibles impactos ambientales.

El proyecto fue ingresado en 2021 al Servicio de Evaluación Ambiental por la empresa Ovejera Sur. Su objetivo es construir y operar un parque de generación de energía eólica con 42 aerogeneradores que permitirá contar con una potencia cercana a los 252 megavatios a través de una línea de transmisión que se conectará con la Subestación de Pichirropulli y dotar de energía al Sistema Eléctrico Nacional.

Lo anterior, todo con una inversión de 280 millones de dólares.

Pero durante su tramitación ha sido fuertemente cuestionada por comunidades indígenas, quienes apuntan a posibles impactos ambientales y afectaciones en la calidad de vida de quienes habitan en terrenos que catalogan como ancestrales.

Para ello, presentaron un recurso que buscaba invalidar la Resolución de Calificación Ambiental del parque eólico, que fue aprobado en septiembre del 2025.

Sin embargo, la Comisión de Evaluación Ambiental rechazó en forma unánime la acción, decisión que fue cuestionada por el werken de la comunidad Newenche Lof Rapaco, Jaime Cortés.

“Nunca se logró que ellos entendieran la verdadera afectación, no se logró interpretar el impacto cultural y espiritual que esto va a traer. En el sector ya hay una ruptura de la paz social, tanto en sectores colindantes, Huelleco, Rapaco o Huequecura, como decimos nosotros fue un acto de mala fe y, más que nada, politizado”, afirmó Cortés.

Las comunidades manifiestan su rechazo al proyecto principalmente porque alteraría un sector que consideran como ancestral, interviniendo cursos de agua que son importantes para el consumo humano y para la agricultura.

Además, afirman que las obras provocarían contaminación acústica y visual en un sitio ancestral, lugar donde habitualmente realizan sus ceremonias.

Pese al rechazo de la comisión, están analizando presentar nuevas acciones en el Tribunal Ambiental, en un nuevo intento para evitar la construcción de este parque eólico.