El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) descartó que el enjambre sísmico registrado en el complejo volcánico Puyehue–Cordón Caulle corresponda a un fenómeno anómalo o represente, por ahora, un riesgo asociado a un eventual cambio en su nivel de alerta.

Los movimientos fueron informados por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), que detectó un total de 143 sismos vinculados al fracturamiento de roca volcanotectónica. No obstante, estos eventos fueron catalogados como de baja energía.

El complejo volcánico, ubicado entre las regiones de Los Lagos y Los Ríos, se mantiene bajo monitoreo permanente y continúa en alerta técnica verde. Pese a ello, durante este miércoles se activaron las alertas preventivas, como parte de los protocolos establecidos ante este tipo de actividad.

Actualmente, los equipos de monitoreo trabajan de manera coordinada con los organismos de emergencia y los municipios aledaños, con el objetivo de anticiparse a eventuales escenarios de riesgo, considerando además que la última erupción del complejo ocurrió en 2011.

El director regional de Senapred en Los Lagos, Mitzio Riquelme, aseguró que el enjambre sísmico registrado no sale de los parámetros normales para este tipo de macizos volcánicos.

Si bien reconoció que la naturaleza puede comportarse de forma impredecible, tal como ocurrió con la erupción del volcán Calbuco, que no presentó señales previas, enfatizó que actualmente el Puyehue–Cordón Caulle no muestra indicadores que sugieran un riesgo inminente.

La autoridad regional explicó que el complejo se encuentra bajo control, con protocolos de vigilancia activos ante cualquier variación en su comportamiento, e hizo un llamado a la tranquilidad de la población.

Asimismo, detalló que desde la oficina regional se mantiene un trabajo constante con la comuna de Puyehue y con las comunidades ubicadas dentro del perímetro de riesgo.

Desde Senapred informaron además que durante el año 2026 se realizará un ensayo general de erupción volcánica, con el fin de fortalecer las capacidades del sistema de respuesta ante emergencias de este tipo.

Finalmente, Riquelme destacó la eficacia de las estaciones de monitoreo, subrayando que gracias a la tecnología disponible fue posible detectar movimientos sísmicos de muy baja magnitud en el complejo volcánico.