VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Madre denuncia que su hija de 10 años fue golpeada por más de 50 estudiantes en Instituto Claret de Temuco, acusando que el colegio minimizó el incidente y no brindó contención emocional. Estudiante con diagnóstico de TEA no recibió apoyo de profesionales presentes. Familia no ha tenido contacto con el colegio y descarta retorno de la menor. Caso está bajo investigación de Fiscalía y Superintendencia de Educación, mientras la familia busca reubicación.

La madre de una estudiante de 10 años que denunció que su hija fue golpeada por más de 50 estudiantes en el Instituto Claret de Temuco, en la región de La Araucanía, acusó que el establecimiento “minimizó” lo ocurrido y afirmó que espera que se adopten medidas concretas.

En conversación con La Radio, Daniela Retamal, madre de la menor, señaló que el único pronunciamiento del establecimiento fue un comunicado distribuido a través de grupos de WhatsApp de los cursos, el cual —a su juicio— evita confirmar o descartar lo sucedido.

“Que vengan a decir mediante comunicados o declaraciones que no ocurrió nada —que en realidad no lo dicen directamente, pero juegan con la duda— sentimos que niega que ocurrió la situación para bajarle el perfil”, apuntó.

La apoderada también cuestionó la atención brindada por el establecimiento tras los hechos, señalando que la estudiante, quien tiene diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA), no recibió contención emocional por parte de profesionales que estaban presentes al momento del hecho.

Además, respecto a la relación con el colegio, Retamal aseguró que, hasta ahora, la familia no ha recibido llamados ni reuniones por parte de la institución y descartó el regreso de la menor al establecimiento debido al impacto emocional.

Fiscalía investiga presunta agresión en colegio de Temuco

Actualmente, el caso es investigado por la Fiscalía y la Superintendencia de Educación, mientras la familia continúa realizando gestiones para reubicar a la estudiante y su hermano en otro establecimiento.

En paralelo, el colegio mantiene su postura de que las cámaras no evidencian agresiones físicas, aunque reconoce que la estudiante fue rodeada por un grupo de alumnos y que espera que el hecho se aclare mediante la indagatoria.