El Gobierno de José Antonio Kast ha enfrentado sus principales flancos en materia de Derechos Humanos en torno a dos ejes: la reforma al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y los indultos presidenciales, ambas promesas de campaña.
Durante la campaña del año pasado, el entonces candidato presidencial fue enfático al señalar que “el INDH no defiende los derechos humanos (…) Está claro que debemos cerrarlo”.
En la misma línea, también aseguró que impulsaría indultos presidenciales como parte de sus acciones.
Sin embargo, actualmente La Moneda ha matizado esa postura, indicando que, si bien se trata de una facultad presidencial, se utilizará cuando se estime pertinente.
Respecto al INDH, el subsecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira, confirmó que el Ejecutivo trabaja en una reforma al organismo.
En ese contexto, la principal novedad es la elaboración de un anteproyecto de ley, información confirmada a La Radio, aunque sin plazos definidos.
Pese a ello, el anuncio no ha sido ampliamente valorado y ha generado dudas en distintos sectores, principalmente por no alinearse con lo planteado en campaña.
En Renovación Nacional, la diputada Ximena Ossandón sostuvo que su partido ya había presentado iniciativas para reformar el INDH.
“Esa labor debe ejercerse con objetividad, sin sesgo ideológico y con estándares claros de transparencia. Ojalá así lo entienda el Ejecutivo y no se aferre a sus promesas de campaña y termine trabajando sobre nuestras propuestas”, señaló.
Por su parte, la senadora del Partido por la Democracia e integrante de la Comisión de Derechos Humanos, Loreto Carvajal, afirmó que el organismo no debe cerrarse.
“Pero una cosa es impulsar una modernización seria y otra, súper distinta, es aprovechar esta discusión para introducir por la puerta trasera una reforma que termine desmantelando la institución, porque es evidente que hay una animadversión de algunos sectores del gobierno hacia ellos, así que esperamos que haya la disposición para hacer los cambios sustantivos con el apoyo del Ejecutivo en el seno de la Comisión de Derechos Humanos”, dijo.
En paralelo, los indultos presidenciales siguen como una promesa pendiente del Ejecutivo.
Sobre este punto, la diputada comunista Lorena Pizarro señaló que existe una presión desde la derecha.
“Me parece que hay muchas promesas que este gobierno no ha cumplido y creo que una de las más complicadas, y que hay presiones de parte de la extrema derecha para que lo cumpla, precisamente es este tema: indultar a los genocidas de la dictadura, indultar a los violadores de derechos humanos de la revuelta popular”, zanjó.
Parte de las interpretaciones sobre la ausencia de anuncios apunta a que el Gobierno buscaría evitar tensiones con la oposición, especialmente en medio de la discusión de la megareforma.
En ese escenario, la estrategia sería mantener la mayor cautela posible, considerando que los derechos humanos son un tema particularmente sensible para ese sector.