A horas del ingreso del Plan de Reconstrucción Nacional al Congreso, el Gobierno ha desplegado una intensa agenda política para ordenar apoyos en torno a la iniciativa, en medio de críticas de la oposición que la ha bautizado con el mote de “Ley Tutti Frutti”, además de reparos desde el propio oficialismo.
Consejos de gabinete, reuniones en el Ministerio de Hacienda, un cónclave oficialista y acercamientos con figuras de la exConcertación forman parte de las gestiones encabezadas por La Moneda, que busca reunir las mayorías necesarias para presentar la iniciativa como una ley miscelánea unificada.
El plan —que fue presentado el pasado 14 de marzo en Lirquén— contempla 40 medidas agrupadas en cinco ejes: reconstrucción física de zonas afectadas, reactivación económica, fortalecimiento institucional, orden fiscal con responsabilidad en el gasto y seguridad junto al combate al crimen.
Sin embargo, su carácter de “ley miscelánea” ha generado cuestionamientos. Desde la oposición han comparado la propuesta con la “Ley Ómnibus” de Argentina y la han catalogado como una “Ley Tutti Frutti”, mote con el que buscan criticar la amplitud y diversidad de materias incluidas en el proyecto.
Trabajo prelegislativo y definiciones clave
Pese a esas presiones, el Ejecutivo ha mostrado reticencia a fragmentar la iniciativa, defendiendo su carácter integral frente a los cuestionamientos. Por ello, el trabajo prelegislativo se ha intensificado durante los últimos días.
El jueves pasado, el presidente José Antonio Kast encabezó una reunión en el Salón de Consejo de La Moneda junto a parte importante de su gabinete, instancia en la que se revisaron los últimos detalles de la iniciativa. En la cita destacó la exposición del ministro de Hacienda, Ignacio Quiroz, y el análisis de eventuales componentes que podrían tramitarse por separado sin alterar el diseño central.
El viernes, Quiroz sostuvo un encuentro con parlamentarios oficialistas, mientras que esta semana contempla hitos clave: comité político ampliado, reuniones con legisladores de la comisión de Hacienda, un cónclave en Cerro Castillo y una cita con el Partido Nacional Libertario (PNL), además de una cadena nacional donde se anunciará el proyecto.
Consultado este lunes, el ministro de Hacienda aseguró que en el proceso “ha primado el diálogo”.
“Estamos preparándonos para que esté todo listo”, afirmó, agregando que “todas las cosas hay que hacerlas con calma, algunas graduales y otras no”.
Oficialismo tensionado y críticas opositoras a la “Ley Tutti Frutti”
Pese a los esfuerzos del Ejecutivo, el escenario político sigue tensionado. Las críticas no solo provienen desde la oposición, sino también desde el propio oficialismo.
En T13 Radio, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, respaldó la iniciativa, pero advirtió que el paquete carece de medidas inmediatas para la clase media.
En la misma línea, la diputada Ximena Ossandón insistió en diálogo con La Tercera en la necesidad de dividir el proyecto, postura que también ha sido planteada por otros sectores.
Por su parte, la presidenta de RN, Andrea Balladares, llamó a procesar las diferencias antes del ingreso del texto.
“Hay diversas opiniones en esto; tratar de canalizarlas y conversarlas con el Gobierno antes de que se presente, para ver cuál es el mejor camino legislativo (…) y poder llegar a un convencimiento entre todos de cuál es la mejor fórmula para que el proyecto finalmente vea la luz”, sostuvo.
Reclamos por falta de información
Desde la oposición también han surgido cuestionamientos por la falta de información y diálogo previo. De hecho, una reunión entre el ministro de la Segpres y el Partido Socialista —solicitada por este último— fue finalmente cancelada por la propia colectividad.
La timonel del PS, Paulina Vodanovic, emplazó al Ejecutivo a transparentar el contenido del proyecto y ampliar las conversaciones.
“Emplazamos al Gobierno a que haga el trabajo, a que comunique cuál es el proyecto que va a ingresar y si en verdad están preocupados de la reconstrucción o hay una reforma tributaria encubierta”, cuestionó.
En paralelo, se prevé una nueva reunión en el Ministerio de Hacienda, aunque ya se anticipa que algunos parlamentarios se excusarán de participar debido a sus diferencias con el proceso de negociación.
Así, el Gobierno enfrenta horas clave para ordenar a sus filas y asegurar viabilidad política a su propuesta, en medio de un debate marcado por el mote de “ley tutti frutti” instalado por la oposición.