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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Contraloría General de la República detectó deficiencias en el Servicio Médico Legal que comprometen la integridad de pruebas forenses y la seguridad de información sensible, tras una auditoría que reveló problemas en el Sistema Integrado de Gestión de Alcoholemias, donde faltaba supervisión desde 2023. Además, se encontraron fallos en el registro de evidencias tanatológicas, eliminación de muestras en Excel y usuarios activos no pertenecientes al SML. También se identificaron vulnerabilidades críticas en la infraestructura tecnológica, poniendo en riesgo la institución ante posibles ciberataques.

La Contraloría General de la República reveló una serie de deficiencias en plataformas tecnológicas y administrativas del Servicio Médico Legal (SML), que involucran la integridad de evidencias forenses y la seguridad de información sensible.

Lo anterior, tras una auditoría a sus sistemas informáticos, cuyos resultados están contenidos en el Informe Final N° 735/2025.

Entre los principales hallazgos se señala que el Sistema Integrado de Gestión de Alcoholemias del Servicio Médico Legal (SIGAL), que registra los exámenes de alcoholemia, funciona sin supervisión del área de informática desde 2023 y tampoco tiene aprobación de nuevas versiones.

Según el ente contralor, las revisiones quedaban en manos de un profesional externo contratado a honorarios, quien ya no forma parte de la institución.

Lo anterior implicaría la imposibilidad de asegurar que la información no haya sido modificada por error o de manera indebida, ni identificar quién realizó eventuales cambios.

Es por ello que el SML deberá entregar los antecedentes sobre la implementación de controles que aseguren el registro completo y verificable de las acciones vinculadas al procedimiento de alcoholemia, en el plazo de 60 días hábiles.

Además, la entidad deberá enviar antecedentes sobre la implementación de controles que aseguren la corrección de las mencionadas fallas en el sistema.

Más hallazgos

La auditoría estableció que los ingresos, salidas y derivaciones de evidencias tanatológicas se registran en libros de papel, sin exigencias mínimas de información relevante, como la identificación de los médicos responsables.

En paralelo, la eliminación de muestras se consigna en planillas Excel sin formato estandarizado, lo que dificulta la trazabilidad e identificación de los intervinientes.

“Facilita la ruptura de la cadena de custodia y, por ende, expone al material a errores, inconsistencias o alteraciones no detectables, comprometiendo la conservación, disponibilidad, confidencialidad e integridad, debido a la inexistencia de un respaldo sistémico estructurado, dificultando el esclarecimiento de crímenes con resultado de muerte”, se señala en el informe.

Seguridad de la información

Del mismo modo, se identificó 24 usuarios activos en bases de datos institucionales que no pertenecen al personal vigente del SML.

También se detectaron inconsistencias graves en la integridad de los registros, como duplicidad de identificadores y errores en números de RUN de personas peritadas, lo que dificulta acreditar correctamente las pericias realizadas.

En relación con la infraestructura tecnológica del organismo, se identificaron vulnerabilidades críticas en el SIGAL, derivadas de la obsolescencia y falta de soporte de licencias de software.

En paralelo, se detectaron 29 servidores activos sin soporte vigente, de los cuales 19 presentan vulnerabilidades de impacto alto y medio, dejando a los sistemas institucionales expuestos a ciberataques sin posibilidad efectiva de mitigación.