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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, abordó el proyecto del cable submarino entre Chile y China, revocando la decisión de avanzar en la iniciativa tras recibir alertas de la embajada de EE.UU. sobre posibles riesgos de seguridad. Aseguró haber tomado en serio las preocupaciones estadounidenses, destacando la importancia del análisis profundo del proyecto. Se refirió a las divergencias con el subsecretario Araya y la posibilidad de postergar la definición del proyecto para el próximo gobierno.

El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, abordó el proyecto de cable submarino entre Chile y China que le valió ser sancionado con la revocación de su visa por parte de Estados Unidos, advirtiendo que ya se había tomado la decisión de volver atrás en la iniciativa para recabar más información.

En diálogo con 24 Horas, el secretario de Estado se refirió a los dichos del embajador de EE.UU., Brandon Judd, quien acusó falta de honestidad en funcionarios chilenos. Al respecto, descartó que se haya obrado de esa manera y, aunque reconoció que “este es un proceso en el cual hay mucha información confidencial”, aseguró que se tomaron “las alertas que levantó la embajada de EE.UU. de forma muy seria”.

Este es un decreto que en un momento dado ya estaba visto para mandarse a Contraloría, ya habíamos avanzado bastante, y consideramos que, a la luz de los antecedentes que nos hizo llegar la embajada (de EE.UU.), valía la pena volver atrás y empezar a hacer un análisis mucho más profundo de algunas dimensiones del proyecto que escapaban de lo que es propio del Ministerio de Transportes y la Subsecretaría de Telecomunicaciones“, afirmó.

De esa manera, el ministro recalcó que se habían tomado acciones con la información estadounidense, que apuntaba a que el proyecto “podría ser peligroso para la seguridad de Estados Unidos, para la seguridad de Chile” y que “hablaba de ciberataque”.

Ahora, consultado por cómo fueron las comunicaciones con el embajador, Muñoz sostuvo que solo sostuvo una reunión con él; que para entonces ya se había revertido el avance del proyecto; pero que eso no se lo comunicó directamente al diplomático.

“Lo que sí le dije, que es muy importante, le dije: ‘Mire, este es un proceso que no se ha tramitado completamente’. (…) La primera de las tres etapas es la que le corresponde a la subsecretaría”, subrayó.

Diferencias entre ministro Muñoz y subsecretario Araya

No obstante, lo dicho por el ministro es distinto a lo expresado anteriormente por el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, quien en una entrevista con El Mercurio había señalado que las observaciones al proyecto ya habían sido subsanadas y que se estaba en la etapa de confección del decreto para autorizar la concesión.

Consultado por esos dichos, Muñoz dijo que “en ese momento eso no era así, porque el proyecto estaba en una etapa más bien de solicitud de mayor información a una serie de organismos del Estado, información relacionada con temas de defensa, con temas de ciberseguridad“.

De esa forma, aseguró que conversó con el subsecretario respecto a sus dichos, aunque consultado por el diálogo, señaló que “preferiría dejar eso en la conversación con Claudio”.

“Yo creo que tenemos una mirada similar y que esa declaración del subsecretario Araya no se ajusta a la realidad de lo que estábamos viviendo. Porque en ese momento, la verdad es que estábamos en un proceso de búsqueda de más información (…). Cuando estamos hablando de ciberseguridad, de seguridad nacional, de una serie de elementos que trascienden a la subsecretaría, era importante tener esos antecedentes y eso es lo que levantamos y estamos en ese proceso para tomar la mejor decisión posible”, complementó.

Así, Muñoz insistió en que, ante la presentación de un proyecto, “la subsecretaría tiene la obligación de atender”, y que en ello “el origen no es algo que pongamos encima de la mesa”.

Herencia al gobierno de Kast y consecuencias de la sanción

Por otra parte, Muñoz admitió que la definición de la iniciativa podría quedar para el próximo gobierno, aunque planteó que “más allá de los plazos, estamos trabajando para poder obtener la mejor información para que se tome la mejor decisión, sea este gobierno o el siguiente“.

Finalmente, consultado por las consecuencias de la sanción que se le impuso y si esta afectaría a su hija, que vive en Estados Unidos, concluyó: “Espero que no. Uno nunca tiene la certeza. Espero que se ponga un poco de racionalidad a una sanción que no se ajusta al rol que nosotros tenemos que cumplir. Nosotros tenemos que analizar estos proyectos y justamente estamos poniendo arriba de la mesa los eventuales impactos que pudieran tener los antecedentes que la embajada de EE.UU. nos está brindando, yendo a todos los organismos competentes para poder mejorar nuestra decisión”.

“En ese sentido, nos parece sorprendente; quizás no fuimos lo suficientemente proactivos al haberle dicho: ‘Mira, esto es lo que vamos a hacer’. Pero me parece que no correspondía; es parte de la soberanía propia del país el poder decir: ‘Bueno, tomo estos antecedentes, muchas gracias, y al mismo tiempo tenga tranquilidad de dos cosas: el proyecto no ha avanzado para ir en su determinación completa a la Contraloría y, segundo, nosotros vamos a tomar esta información con la mayor seriedad posible’. Pero evidentemente esto no fue suficiente”, cerró.