La exalcaldesa de Antofagasta Karen Rojo se mantiene detenida en Países Bajos a la espera de lo que decida la Corte Suprema local sobre su extradición. Esto, mientras el miércoles triunfó en los comicios el partido de Geert Wilders, conocido por su abierta posición contra la inmigración y el asilo.

Este miércoles el Partido por la Libertad (PVV) se convirtió en el grupo parlamentario más grande de Países Bajos, logrando 37 de 150 escaños, lo que le da prioridad para intentar formar gobierno.

Fundado y liderado por Geert Wilders, el colectivo se presentó a los comicios con un programa en el que pide un referéndum para salir de la UE (Nexit) y la aplicación de una política estricta contra la inmigración y el asilo, entre otros puntos.

De hecho, Wilders, quien es conocido como el “Trump neerlandés”, se ha caracterizado por sus radicales ideas y por ser abiertamente defensor de políticas antiinmigración.

Para convertirse en primer ministro, tendrá que convencer a otros partidos para que se unan a él en una coalición y así reunir al menos 76 escaños.

Al mejor estilo Trump, Wilders defiende un discurso contra los inmigrantes bajo el eslogan “Devolvamos Holanda a los holandeses”.

Es en este contexto que bien vale preguntarse respecto a si esta férrea posición, impulsada por la eventual llegada al poder del PVV, podría afectar el futuro de figuras como Karen Rojo, exalcaldesa de Antofagasta que se encuentra detenida en el país europeo a la espera de una resolución definitiva sobre su extradición a Chile.

Recordemos que Rojo fue condenada a cinco años de cárcel por el delito de fraude al fisco. Esto, en el marco de un escándalo por la contratación de una asesoría comunicacional para fines personales que pagó con recursos de la corporación municipal.

En 2022 la justicia estableció que defraudó al fisco con $23 millones de pesos. Sin embargo, mientras se dictaba su condena, Rojo huyó a Países Bajos. Luego de permanecer prófuga, fue encontrada y detenida. Si bien solicitó asilo político, la justicia local debe ratificar aún su extradición.

Raúl Campusano, abogado y profesor titular de la UDD, Máster en Derecho de la Universidad de Leiden, Países Bajos, explica a BioBioChile que Rojo no está asilada en el país europeo.

“Ella está detenida en ese país desde hace un año y Chile ha solicitado su extradición. La causa está en progreso”, detalla el experto.

“Por su parte, Geert Wilders y su partido PVV han logrado 37 escaños en el Parlamento Neerlandés y con ello se convierte en el partido con mayor representación parlamentaria”, menciona.

Así también indicó que “el discurso de Wilders se ha caracterizado por su rechazo a la inmigración musulmana y por su distancia a varias políticas de la Unión Europea. Para formar gobierno deberá hacer alianzas con otros partidos”.

En ese sentido, Campusano no cree que los recientes resultados electorales neerlandeses afecten el caso Rojo. “Se trata de una persona buscada por la justicia chilena, detenida en Países Bajos y bajo un proceso de extradición a Chile”, plantea.

“Ella está esperando el fallo”

Daniel Mackinnon, abogado de Rojo que se encargó de la elección y contratación de los juristas que la representan en Países Bajos desde abril, indicó que actualmente la exautoridad está a la espera de la resolución en la Corte Suprema de la apelación que hizo a su extradición.

“El fallo podría salir en cualquier momento. La Corte Suprema no recibe alegatos por esta materia, sino que lo resuelve en cuenta. En el fondo, estudia los antecedentes de derecho pero sin las alegaciones de las partes. Estamos a la espera de eso”, menciona.

Mackinnon explica que Rojo está en la cárcel de Utrecht. “Entiendo que ella está bien, está esperando el fallo, como puede estar cualquier persona. Obviamente, las condiciones de las cárceles en Europa son muy distintas a las de una cárcel en Sudamérica”, sostuvo.

En cuanto a eventuales efectos que la llegada al poder de PVV podría tener en su situación, el defensor dijo que no está completamente al tanto respecto de la política migratoria de dicho partido.

“La verdad es que no sé si esto provocará alguna afectación. Quizás en el tema del asilo político, pero es algo que está por verse aún. Y lo que está pendiente es un tema jurídico, que es el fallo de la Suprema”, manifiesta.

“En eso no debiera afectar un cambio de línea o de gobierno en Países Bajos, desde mi modesto punto de vista”, puntualiza.

Situación de Países Bajos

Gilberto Aranda, académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, explica que parte central de la plataforma de la agrupación de Geert Wilders es el rechazo migratorio, “lo que conocemos básicamente como xenofobia, el miedo al extranjero que tiene por supuesto como premisa la criminalización de la migración”.

“Para terminar de conformar gobierno va a necesitar el concurso de otras fuerzas y esa es la diferencia con nuestro sistema presidencial. El que gana una elección presidencial se transforma inmediatamente en el Poder Ejecutivo y, por lo tanto, ese poder aplica y ejecuta las leyes que ya existen. Tiene todas las herramientas para ejecutar las políticas que existan”, detalla.

“El sistema presidencial necesita el concurso de otras fuerzas si no tiene mayoría en el Congreso y ahí tiene que hacer acuerdos. Pero en los sistemas como el de Países Bajos, que es parlamentario, para constituir el Ejecutivo, incluso para ejecutar de alguna manera las políticas de quien detenta el gobierno, si no tiene mayoría absoluta, necesita formar gobierno con otras fuerzas y, por lo tanto, hay que tener bien claro que la plataforma puede sufrir entonces algunas modificaciones”, precisa.

“Evidentemente, el centro o corazón del discurso de este candidato de la ultraderecha es el prejuicio antimigrante y en consecuencia, en principio, las certidumbres que tienen los migrantes que están en Países Bajos van a bajar, van a ser mayores los márgenes de incertidumbre, pero sí teniendo muy presente que como es un sistema parlamentario y necesita el concurso de otras fuerzas para constituir gobierno, probablemente los programas se hacen laxos o hay algunos cambios”, remarca.

Finalmente, explica que “ella (Rojo) no está ilegal, sino que está en otras condiciones, pero los primeros que van a sufrir son los que no tienen papeles, los que llegan de forma irregular al país y enseguida el país se va a hacer más hermético a que lleguen otras personas extraeuropeas”.