China reafirmó este jueves el compromiso de Pekín con el principio de ‘una sola China’ y aseguró que el Gobierno combatirá las fuerzas secesionistas que promueven la “independencia de Taiwán”.
El primer ministro chino, Li Qiang, realizó esas afirmaciones al presentar su informe anual de trabajo ante la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo), cuya sesión anual se inauguró hoy en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, donde subrayó que China avanzará en la “reunificación nacional” y aplicará “a fondo la estrategia general del Partido para resolver la cuestión de Taiwán en la nueva era”.
Li indicó, según el informe presentado hoy a la ANP, al que EFE tuvo acceso, que Pekín actuará conforme al principio de “una sola China” y al llamado Consenso de 1992, y que también se opondrá a lo que calificó como “intromisión de fuerzas externas”.
El jefe del Ejecutivo añadió que el Gobierno promoverá el “desarrollo pacífico de las relaciones entre las dos orillas del estrecho” y fomentará los intercambios, la cooperación y el desarrollo integrado entre ambas partes.
La cuestión de Taiwán sigue siendo uno de los principales focos de fricción en la región y Pekín acusó el mes pasado al presidente taiwanés, William Lai, de ser un “instigador de la guerra” tras advertencias del mandatario sobre el impacto regional que tendría un eventual control chino de la isla.
Analistas taiwaneses citados recientemente por medios de la isla consideran poco probable una acción militar china a corto plazo, en el marco de las tensiones internacionales en torno a Irán, y sostienen que Pekín mantiene como objetivo la llamada “reunificación pacífica”.
Las autoridades de Pekín consideran a Taiwán una “parte inalienable” de su territorio y no han descartado el uso de la fuerza para concretar la “reunificación” con la isla, gobernada de forma autónoma desde 1949.
El Gobierno taiwanés sostiene que la isla ya funciona como un país de facto y defiende que su futuro solo puede ser decidido por sus 23 millones de habitantes.