Pasajeras que viajaban en el vuelo de LATAM de Miami a Santiago, en el que falleció uno de los pilotos, entregan su testimonio sobre cómo se vivieron esos angustiantes momentos arriba del avión.

Un piloto de Latam falleció el lunes tras presentar problemas de salud durante el vuelo LA505 que despegó desde Miami con destino a Santiago. El fallecido corresponde al capitán de la aeronave, identificado como Iván Andaur, quien tenía 25 años de trayectoria.

A través de un comunicado, Latam indicó que “durante el vuelo se llevaron a cabo todos los protocolos de seguridad necesarios para salvaguardar la vida del piloto afectado”. La emergencia obligó a los otros dos oficiales a bordo a desviar la aeronave hacia el Aeropuerto Internacional de Tocumen de Panamá.

“Sin embargo, tras el aterrizaje y luego de recibir asistencia en tierra lamentablemente el piloto falleció”, detalló la compañía. Tras pasar una noche en el país centroamericano, los pasajeros fueron reembarcados en un nuevo vuelo el martes para completar el retorno a nuestro país.

Testimonio de pasajeras

Valentina Belletti (35) fue una de las pasajeras que venía a bordo del avión LA 505. En conversación con BioBioChile, explicó cómo se vivió la emergencia en el avión.

“Nuestro vuelo salió a las 21:50 del lunes. Llevábamos como una hora y media de vuelo aproximadamente. Estábamos cenando y empezamos a ver harto movimiento entre el personal de la tripulación. Se movían de un lado a otro, no corriendo pero sí a paso rápido”, comenzó señalando.

“En medio de eso avisan que necesitan asistencia médica, preguntan si entre los pasajeros había algún médico que pudiese acercarse para prestar apoyo. Posteriormente piden un instrumento médico para medir algo, cuyo nombre no recuerdo la verdad”, agregó.

Valentina explica que a partir de ese momento el movimiento entre el personal de la tripulación fue más notorio. “No corrían pero sí el paso era más acelerado”, mencionó, agregando que no percibió miedo entre los pasajeros, quienes en su mayoría seguían cenando.

“Yo iba sentada en la fila 18 y en la 17 iba alguien a quien en un momento la van a buscar. Después no apareció más, me imagino que se quedó asistiendo al piloto, aunque hasta ese momento nosotros no sabíamos qué pasaba ni a quién estaban asistiendo”, contó.

Luego que les retiraran las bandejas de la comida les informaron que tendrían que aterrizar en Panamá ya que no podían continuar el viaje con dos pilotos. “Y nos dicen que ahí nos iban a coordinar el tema de los hoteles y todo eso hasta que podamos tener un tercer piloto para retornar a Chile”, sostuvo.

“Llegamos al aeropuerto en Panamá y estuvimos yo creo que una hora más o menos arriba del avión. A las 12:46 -hora local- aterrizamos en Panamá y estuvimos hasta como las 01:40 de la madrugada arriba”, prosiguió.

“Cuando te bajas de un avión siempre los de la tripulación te despiden súper amorosos pero aquí estaban todos con una expresión rara. Estaba extraña la cosa”, remarcó.

“Nos bajamos y ahí estuvimos un montón de rato esperando. Después nos dijeron que teníamos que completar nuestros datos en una lista porque ahí nos iban a asignar a unos hoteles. En Panamá no tienen oficinas de Latam, entonces ahí igual hubo un tema porque no había gente para coordinar”, indicó.

Si bien admite que hubo complejidades en la coordinación, la mujer es enfática en recalcar que había que entender la situación. “Cuando nos dicen que no podíamos continuar con dos pilotos, ya sabíamos que algo había pasado con uno de los pilotos, porque eran tres pilotos los que realizaban el viaje y solamente estaban disponibles dos”, expresó.

“Todo lo empezaron a coordinar ahí mismos porque como te digo, Latam no tenía oficina en Panamá y esto fue como improvisado. A esa hora de la noche fue más complejo encontrar un equipo que pudiese apoyar toda la logística de tantas personas. Pero dentro de todo, yo creo que se logró y la gente en general tuvo buena disposición”, puntualizó.

“Claro, no faltó la gente que se molestó pero quizás se debió al cansancio de la noche, algunos iban medio durmiendo cuando pasa todo esto”, sostuvo.

Ana María Muñoz (67), por su parte, recuerda que cuando aterrizaron en Panamá había una ambulancia esperando. “Cada uno se fue enterando de distintas formas de lo que había ocurrido y ya al día siguiente, cuando nos van a buscar para llevarnos al aeropuerto, ya toda la gente iba con otra actitud, entendiendo y empatizando mucho más con lo que había ocurrido”, explicó.

“Cuando llega la tripulación a la puerta, que era la puerta 130 donde nos íbamos a embarcar, todos solidarizaron y comenzaron a aplaudir como gesto de homenaje hacia la tripulación y hacia al capitán también que ya no estaba con nosotros“, detalló.

Ana María destaca que en general la tripulación fue bastante cordial y atenta, a pesar de la difícil situación que estaban viviendo. “Llegó tripulación de apoyo a contener a la tripulación que venía en el vuelo”, cuenta.

comillas
La tripulación se sintió contenida con los mismos pasajeros
- Ana María Muñoz, pasajera del vuelo

“Cuando llegamos a Chile, una de las chicas de la tripulación también da unas palabras de agradecimiento, por la comprensión con la situación que había ocurrido, y toda la gente terminó aplaudiendo”, dijo.

“La tripulación en general yo creo que se sintió contenida con los mismos pasajeros, pero por otro lado también estaban en shock. Esto no es algo muy común, tanto para los pasajeros como para la tripulación”, contó.

“Yo creo que muy pocos lo hemos vivido pero dentro de todo, creo que se manejó de la mejor forma posible, considerando todos los inconvenientes que se pudieron haber presentado en el momento. Cuando llegamos a Santiago, los pilotos despidieron a los pasajeros al bajarnos del avión”, recalcó.

Otra de las turistas chilenas que viajaba en el avión es Ximena Muñoz Fuenzalida, quien recordó con BioBioChile cómo vivió el aterrizaje de emergencia en Panamá.

“Cuando nos avisan que íbamos a bajar del avión supimos por las caras de la tripulación que había sucedido algo grave, tenían sus caras pálidas”, señaló.

“Al descender del avión e ingresar al aeropuerto habían unas personas, que eran del personal del counter del aeropuerto y no de Latam, a quienes se les pidió ayuda para el traslado hacia los hoteles”, contó.

“Aquí estas personas no tenían experiencia. Algunos eran más listos que otros, pero no tenían micrófono, no podíamos escucharlos bien. Nos inscribimos en unas hojas donde anotaron nuestros nombres. Esto último no era de Latam”, mencionó.

Finalmente, destacó el actuar de la empresa considerando la emergencia que se vivió en pleno vuelo. “Latam tomó la mejor decisión para aterrizar. Ahora que sabemos que la persona que murió era el capitán, la compañía hizo lo correcto. Nadie gritó ni tampoco descuidaron a sus pasajeros mientras daban atención a su capitán, jefe de la tripulación”, concluyó.