Nacional
Jueves 27 febrero de 2020 | Publicado a las 03:34 · Actualizado a las 16:06
Ernestina, la mujer que luchó para que muchos dichatinos obtuvieran su casa tras el tsunami del 27F
visitas

“Me siento orgullosa de haber trabajado por la gente, por mis pobladores”. Esas son las palabras de una mujer que no s√≥lo pudo sobreponerse al terremoto y tsunami que afect√≥ a Dichato en 2010, sino que tambi√©n trabaj√≥ para conseguir su casa y la de otros vecinos.

Ernestina Lagos lleg√≥ a vivir a Dichato alrededor de 1977, cuando ten√≠a 18 a√Īos. Antes de eso, vivi√≥ en Coelemu, recordando que durante su infancia experiment√≥ un terremoto, pero ello no gener√≥ un gran impacto en su vida. Algo muy distinto a lo ocurrido el 27F.

Seg√ļn coment√≥, esa noche, su perro y su gato la despertaron dos horas antes del terremoto. Por lo que se levant√≥ para darles comida, sin embargo, ninguno de ellos quiso comer. Esa situaci√≥n le provoc√≥ una corazonada, que no obedeci√≥ y decidi√≥ volver a acostarse.

“Cuando me fui a la pieza, el perro se me cruz√≥ por delante y no me dej√≥ entrar”, dijo, indicando que fue una situaci√≥n que le caus√≥ extra√Īeza; por su parte, el gato se meti√≥ debajo de su cama. Una vez dentro, comenz√≥ el movimiento tel√ļrico botando loza y muebles, sembrando un campo de vidrios que le impidi√≥ arrancar cuando lo intent√≥.

En ese instante su familia comenz√≥ a prepararse para la evacuaci√≥n, pero ella segu√≠a atrapada en su habitaci√≥n. “Mi hijo empez√≥ a buscarme y dijo ‘mam√° donde est√°s’, ‘estoy en la pieza pero no puedo salir, salgan ustedes y luego yo”, se√Īal√≥. No obstante, su hijo se neg√≥ a aceptar la orden de Ernestina, abriendo la puerta de un golpe.

“Le dio dos patadas a la puerta y salen las bisagras. S√≥lo Dios lo hizo, nadie m√°s”. Luego de ello, pudo vestirse y salir.

Ernestina Lagos | Nicolás Díaz (BBCL)
Ernestina Lagos | Nicolás Díaz (BBCL)

“Se√Īora, cuide a mi hijo”

En camisa de dormir, Ernestina subió junto a su familia a la parte trasera de un camión para emprender su camino hacia un sector seguro. Sin embargo, lo que ella no esperaba era que esa travesía la cumpliría con más gente.

Seg√ļn cont√≥ a BioBioChile, mientras el veh√≠culo se abr√≠a paso, distintas mujeres sub√≠an a sus guaguas e hijos arriba de la m√°quina. “Algunas se ca√≠an, se romp√≠an sus rodillas para salvar a sus hijos”, dijo.

comillas
Nos dec√≠an ‘se√Īora cuide a mi hijo, no lo maltrate’. Esa fue la pena m√°s grande que a m√≠ me dio, cuando ellas tiraban a sus hijos y no sab√≠an quien los iba a recibir.
- Ernestina Lagos

As√≠ fue que lleg√≥ a sostener a ocho ni√Īos y ni√Īas. Algunos iban sobre sus piernas y otros se afirmaban como pod√≠an a su chaleco. Una vez que llegaron a un sector alto de Dichato, se quedaron juntos a esperar el amanecer. Cuando sali√≥ el sol, Ernestina narr√≥ que las madres llegaron a buscar a los peque√Īos que le hab√≠an encargado.

“Si a las mam√°s les hubiera pasado algo, los habr√≠a criado como a mis hijos, porque yo s√© criar, nunca los hubiera dado. Quiz√°s no habr√≠a tenido todo para darles, pero los habr√≠a tenido en mis brazos”, expres√≥.

Flickr | Mono Andes
Flickr | Mono Andes

“Salimos victoriosas”

Cuando consigui√≥ volver a su casa, pudo comprobar que ya no quedaba nada y que, en efecto, ya no ten√≠a una vivienda que pudiera llamar como propia. Esos momentos fueron de gran dolor, seg√ļn coment√≥, ya que trabaj√≥ arduamente para construir un hogar para su familia. As√≠ como edificar piezas para arriendos veraniegos.

“Fue una impresi√≥n muy grande, yo me quer√≠a morir, no tener siquiera una cuchara. Es muy terrible cuando uno tiene todo y luego nada”, relat√≥. Sin embargo, eso no fue excusa para querer ponerse en pie. Por ello, mientras viv√≠a en casa de una hija, comenz√≥ con los tr√°mites para obtener una vivienda.

De acuerdo a sus palabras, anduvo ‘cerro arriba y abajo‘ para conseguir documentaci√≥n de la comunidad. Ya que no s√≥lo trabaj√≥ por ella y sus vecinos, sino que ayud√≥ a habitantes de otras poblaciones que desconoc√≠an qu√© proceso seguir.

“Ven√≠an de otras poblaciones a pedirme ayuda, y yo siempre tuve voluntad”, asegur√≥, a√Īadiendo que durante ese proceso cooper√≥ con quien lo solicitara, pese a que no fuera presidenta de su junta de vecinos. “El que ven√≠a y me ped√≠a ayuda yo se la daba, a costo cero”.

Flickr | Mono Andes
Flickr | Mono Andes

As√≠ fue que acudi√≥ a distintas instancias como el Serviu, la Municipalidad de Tom√© o la Notar√≠a para completar la tramitaci√≥n de las viviendas. Seg√ļn cont√≥, ella y otra vecina, caminaban por los cerros de Dichato hasta altas horas de la noche consiguiendo los documentos de quienes necesitaban una soluci√≥n habitacional.

comillas
Me siento orgullosa de haber trabajado por la gente, por mis pobladores, trabajar por gente con la que nunca había tratado. Les ayudé y salimos victoriosas.
- Ernestina Lagos

Una vez que obtuvieron sus casas en 2013, Ernestina no los dej√≥ abandonados, y los ayud√≥ a postular a proyectos de panderetas, ampliaci√≥n, mejoramiento o paneles solares. Sin embargo, hace dos a√Īos sufri√≥ una lesi√≥n en sus piernas que le hicieron perder movilidad. Pese a ello, se mantiene optimista de poder volver a caminar.

Velas por las almas

Incluso piensa en una tradici√≥n que ha mantenido en los √ļltimos 10 a√Īos. Ernestina relat√≥ que una noche escuch√≥ que tocaron su puerta, pero cuando abri√≥, no hab√≠a nadie esperando, algo que atribuye a las almas de quienes murieron en la tragedia. “Les dije ‘ma√Īana les voy a prender velitas y me cuidan, no me dejen sola”. Por ello, desde entonces, cada 27 de febrero enciende velas en toda la cuadra donde vive.

“Yo les prendo velitas para que descansen sus almas y recordarlos, es un dolor muy profundo, yo les tengo respeto a ellos, murieron con ese dolor tr√°gico de no poder salvarse”, expres√≥, aunque adelant√≥ que es poco probable que este a√Īo lo repita debido a su dificultad para desplazarse.

Se trata de una limitaci√≥n que tiene muy en cuenta, pero que no le impide so√Īar con trabajar de nuevo por sus pobladores.

“Sentada una no se puede quedar, aunque yo estoy enferma, igual trabajo, igual sigo, y no me quedar√© sentada hasta que me muera, ah√≠ me voy a quedar tranquilita, antes no”, dijo.

Flickr | paulisolsolsol
Flickr | paulisolsolsol
Tendencias Ahora