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Reporte canadiense explica c√≥mo los chilenos fueron enga√Īados al privatizarse el agua
Publicado por: Christian Leal
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Exactamente hace 20 a√Īos, el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle logr√≥ que el Congreso aprobara el marco legal para iniciar el proceso de privatizaci√≥n de las empresas sanitarias. Y no se puede negar que tuvo √©xito: hoy, Chile es el pa√≠s con la mayor privatizaci√≥n de agua del mundo, con un 95.8% de la poblaci√≥n bajo sus servicios.

Visto en retrospectiva, el proceso parece haber sido exitoso. Actualmente nuestro pa√≠s posee acceso casi universal al agua potable, con un 99% de la poblaci√≥n cubierta. Pero, ¬Ņes esto realmente m√©rito de la empresa privada?

No seg√ļn un reportaje publicado por el medio brit√°nico The Guardian. Y muy por el contrario.

En un artículo firmado por Meera Karunananthan, directora de la ONG canadiense Blue Planet Project (BPP) y patrocinado por la fundación mexicana Femsa, se explica cómo el supuesto éxito del proceso de privatización del agua chileno no sólo es un mito, sino que se está convirtiendo en un castillo cuyos cimientos horadados lo tienen a punto de colapsar.

“A nivel mundial, m√°s del 90% de los servicios sanitarios son administrados por el Estado gracias a la f√©rrea oposici√≥n al ingreso de actores privados, que suele traducirse en mayores tarifas y menor responsabilidad sobre la infraestructura. De hecho, la ONG danesa Transnational Institute ha documentado 235 casos de comunidades que han recuperado la administraci√≥n del agua de manos privadas entre 2000 y 2015″, explica Karunananthan.

El texto indica que si bien en Chile es com√ļn creer que la privatizaci√≥n mejor√≥ las condiciones sanitarias del pa√≠s, fue en realidad el financiamiento p√ļblico previo al traspaso a manos privadas el que permiti√≥ extender la cobertura. A√ļn m√°s preocupante, mientras el desgaste de aquella inversi√≥n estatal y los nuevos desaf√≠os del cambio clim√°tico exigen una nueva inversi√≥n por parte de los actuales due√Īos de las sanitarias, estas han incumplido los requerimientos m√≠nimos estipulados por la autoridad.

En efecto, seg√ļn cifras del gobierno, la empresa Aguas del Valle s√≥lo invirti√≥ un 49% del m√≠nimo recomendado para 2014, mientras que Essbio y Esval invirtieron un 75% y 64% del m√≠nimo recomendado, respectivamente.

Las cifras se condicen con las denuncias que en febrero de este a√Īo hac√≠a el intendente de la regi√≥n Metropolitana, Claudio Orrego, quien asegur√≥ que la empresa Aguas Andinas no ha realizado las inversiones necesarias para evitar que los efectos de sistemas frontales que azoten a la zona resulten en los √ļltimos 3 cortes masivos de suministro que han afectado a m√°s de 7 millones de santiaguinos.

“Las medidas no son suficientes y necesitamos cosas de mayor envergadura. No es que la autoridad se haya quedado de brazos cruzados, sino que las inversiones que hay que realizar son cuantiosas y significativas y le corresponden a Aguas Andinas”, indic√≥ en la oportunidad el personero.

La situaci√≥n se hace m√°s cr√≠tica en lugares afectados por la sequ√≠a o a√ļn sin acceso al agua potable. Los primeros, porque las mismas sanitarias han canalizado el agua para abastecer a los grandes centros urbanos dejando sin acceso a peque√Īas comunidades, como denuncian los habitantes del pueblo de Cabildo en la provincia de Petorca. Los segundos, porque simplemente no son zonas lucrativas, dejando la misi√≥n de abastecerlas de agua a los servicios de Agua Potable Rural (APR) financiados por el Estado.

¬ŅUn problema sin vuelta atr√°s?

Archivo | Sebasti√°n Beltr√°n | Agencia Uno
Archivo | Sebasti√°n Beltr√°n | Agencia Uno

Ante lo que parece ser la evidente necesidad de un cambio en el modelo de administración de las empresas sanitarias, Chile se encuentra en un dilema. Debido a que ha firmado 26 acuerdos comerciales con 62 países desde que se iniciaran los procesos de privatización en 1990, estos advierten severas sanciones o abren la puerta a demandas por parte de las corporaciones afectadas en caso de que nuestro país decida cambiar las normas o las cuotas de privatización.

La situaci√≥n se ha tornado tan surrealista, que organizaciones como BPP est√°n pidiendo a la Asociaci√≥n de Profesores Pensionados de Ontario (OTPP) en Canad√°, que accedan a apoyar la restituci√≥n de los derechos de agua al Estado chileno. ¬ŅPor qu√©? Porque su consorcio es el mayor inversionista en las principales sanitarias chilenas, con un 41% de acciones en Essbio, Esval y Aguas del Valle.

“La crisis del agua en Chile es compleja, pero entrega a los profesores canadienses de una oportunidad √ļnica para apoyar el creciente movimiento antiprivatizaci√≥n y ayudar a los chilenos a sacudirse las √ļltimas cadenas legadas por el r√©gimen de Pinochet”, sentencia Karunananthan, invit√°ndolos a firmar una petici√≥n al respecto.

Las empresas Esval y Aguas del Valle tomaron contacton con BioBioChile a fin de hacer la siguiente declaración, que reproducimos íntegra:

En 2014 Aguas del Valle y Esval desplazaron inversiones consideradas en el plan de desarrollo para enfrentar la sequía. Ambas empresas invirtieron más de lo inicialmente previsto, pero en conceptos distintos a los contemplado en su compromiso con el regulador (Plan de Desarrollo), principalmente en nuevas fuentes para la producción de agua potable. Ello pues este plan no contemplaba la intensificación de la sequía en ambas zonas y se buscó velar por la continuidad del suministro.

Esval y Aguas del Valle destinaron m√°s $30.600 millones para hacer frente al d√©ficit h√≠drico, gracias a ello se logr√≥ mantener la continuidad del suministro pese a la gravedad de la situaci√≥n sin que ello tuviera ning√ļn costo adicional para los clientes.

El rezago en el Plan de Desarrollo fue una excepción que fue abordada con un plan especial, donde sólo se desplazaron las inversiones, No se eliminaron y ya fueron regularizadas al día de hoy.

La operación de Esval y Aguas del Valle se ajusta a la normativa vigente y es constantemente fiscalizada por la SISS.

Vale la pena recordar que las tarifas en Chile están bajo el promedio de países OCDE. Por $1 por litro de agua los clientes acceden a un recurso seguro, que es potabilizado, conducido a sus hogares y luego recogido para sanitizarlo.

Uno de los mayores aportes de la industria sanitaria es justamente ese: tratar las aguas servidas, protegiendo la salud de los chilenos y el medioambiente, Esto es algo que nos diferencia de nuestra región y nos pone al nivel de países desarrollados.

URL CORTA: http://rbb.cl/h2ud
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