Vida
Gia Carangi: la amarga historia de la primera supermodelo que murió de Sida
Publicado por: Carolina Lillo Goffreri
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A ratos podría sonar como el cuento moderno de la Cenicienta: una joven hermosa, sin maquillaje y con un estilo carente de elegancia es descubierta por un fotógrafo y es lanzada al estrellato en un corto tiempo. Fama, dinero, belleza, glamour y juventud: la estadounidense Gia Carangi parecía tenerlo todo, sin embargo, su vida fue marcada por la soledad, el abandono y la incomprensión.

Había una vez una mujer cuyo éxito la acercó cada vez más al abismo; una Cenicienta que no encontró su final feliz.

Antes que Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Linda Evangelista y Heidi Klum estuvo Gia; la primera en ser llamada ‚ÄúSupermodelo‚ÄĚ y a quien -a fines de los setenta y principios de los ochenta- las revistas como Cosmopolitan y Vogue la usaban recurrentemente en sus portadas.

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Su primer gran trabajo de modelaje fue con Versace cuando ten√≠a 18 a√Īos. Se puede decir que Gia Carangi redefini√≥ el concepto de belleza que exist√≠a hasta ese momento, marcado por el estereotipo de la rubia de ojos azules.

Un metro 70 de belleza trigue√Īa, con una personalidad salvaje y rebelde: no ten√≠a problemas en posar desnuda, se vest√≠a con atuendos masculinos, no usaba maquillaje en el d√≠a a d√≠a, era abiertamente lesbiana y le importaba un pepino lo que pensaran los grandes representantes del mundo de la moda: llegaba atrasada a su trabajo e incluso se negaba a ser fotografiada si algo le molestaba.

Gia Carangi con revista Cosmopolitan | www.giacarangi.com
Gia Carangi con revista Cosmopolitan | www.giacarangi.com

Harry King, estilista del mundo de la moda, confes√≥: ‚ÄúMe asustaba un poco‚Ķ Hab√≠a algo en ella que me hac√≠a sentir inquieto. Yo sol√≠a decir que ten√≠a un demonio adentro‚ÄĚ, como registra el medio estadounidense The Philadelphia Inquirer.

A sus 17 a√Īos, y a√ļn en el colegio, Gia ayudaba en el restor√°n de su padre en Filadelfia, Estados Unidos. Era fan√°tica de David Bowie y junto con su grupo de amigos copiaban la est√©tica del cantante: melenas con pelos en punta, te√Īidas de colores y mucha brillantina.

También cultivó el look andrógino que Bowie le diera a su alter ego Ziggy Stardust y experimentó con drogas blandas, como la marihuana. Su carrera en el modelaje comenzó casi por accidente: un fotógrafo local al verla en un club le pidió que posara para él en la pista de baile.

Arthur Elgort ‚Äďfot√≥grafo de modas- vio aquellas im√°genes y le llam√≥ la atenci√≥n su belleza ex√≥tica, como se cuenta en un art√≠culo del Independent, medio brit√°nico.

En menos de un a√Īo Gia era la chica m√°s popular de Nueva York y desde ah√≠ su fama sigui√≥ creciendo, al igual que sus ingresos: en sus comienzos ganaba 100 mil d√≥lares al a√Īo y se estima que aquella suma se quintuplic√≥ cuando lleg√≥ a ser la modelo m√°s popular de la agencia Wilhelmina Models, seg√ļn un art√≠culo del New York Times.

Gia Carangi | Francesco Scavullo
Gia Carangi | Francesco Scavullo

Una vida de carencias

Gia Carangi naci√≥ el 29 de enero de 1960; hija de Joseph, un peque√Īo empresario que ten√≠a un restor√°n y Kathleen, due√Īa de casa. El matrimonio tuvo tres hijos: Joe, Michael y Gia, nombre que su padre escuch√≥ en Italia durante la guerra. Stephen Fried, periodista, escribi√≥ una biograf√≠a de la modelo titulada ‚ÄúThing of beauty: the tragedy of supermodel Gia‚ÄĚ donde relata que el ambiente familiar era conflictivo, ya que los padres peleaban constantemente.

Por otro lado, Joseph ten√≠a la idea de que los papeles del hombre y la mujer deb√≠an estar bien separados en la casa: si Kathleen le ped√≠a a los chicos que pusieran la mesa √©l les dec√≠a: ‚ÄúNo, no lo hagan. √Čse es el trabajo de su madre‚ÄĚ. Cuando, m√°s adelante, la modelo ingres√≥ a rehabilitaci√≥n por adicci√≥n a las drogas, confes√≥ en unos ejercicios de escritura que se sent√≠a rechazada s√≥lo por el hecho de ser mujer. Por eso, cuando jugaba a disfrazarse en su ni√Īez, iba al closet de sus padres y siempre escog√≠a la ropa de Joseph pensando que si fuera hombre, √©ste la amar√≠a.

El periodista escribi√≥ en un completo y extenso art√≠culo para Philadelphia Magazine que otro hecho que marc√≥ la infancia de Gia fue haber sido abusada sexualmente a los 5 a√Īos, lo que la hizo vivir con miedo a que se repitiera la experiencia. A los 14 le cont√≥ a su madre sobre este incidente, confes√°ndole que el agresor hab√≠a sido un vecino. M√°s tarde le dijo a un grupo de amigos que habr√≠a sido su padre.

Los asuntos familiares fueron empeorando, al punto de que Kathleen intentara suicidarse tomando una sobredosis de pastillas. Cuando Gia ten√≠a 11 a√Īos, su progenitora decidi√≥ marcharse de casa, dejando atr√°s a su esposo e hijos.

Esto marc√≥ enormemente la vida de la modelo, quien vivi√≥ con temor al abandono toda su vida y una necesidad enorme de complacer a su madre: ‚ÄúGia hizo muchas cosas para llamar la atenci√≥n de su mam√°. Ella y Kathleen ten√≠an esta batalla siempre y la persona de la que Gia siempre quer√≠a algo era de su madre‚ÄĚ, cont√≥ un amigo de la modelo al autor.

Gia Carangi | Vogue
Gia Carangi | Vogue

Esta relaci√≥n madre-hija est√° bien retratada en la pel√≠cula Gia (1998), protagonizada por Angelina Jolie. Cuando la actriz, quien originalmente rechaz√≥ el papel, comenz√≥ a investigar sobre la vida de la modelo se encontr√≥ con una entrevista para el programa 20/20 de la cadena ABC, en la que Gia habla un poco de su adicci√≥n a las drogas, el √©xito y la felicidad. Despu√©s de ver el video Jolie confes√≥ -en conversaci√≥n con el New York Times– que la odi√≥. ‚Äú¬ŅY ahora?‚ÄĚ le pregunta el periodista, ‚ÄúOh Dios. Quisiera tener una cita con ella. Me gustar√≠a ser su amante‚ÄĚ, sostuvo la actriz.

El lado oscuro del modelaje

A pesar de este √©xito explosivo en el mundo de la moda, Gia nunca dej√≥ de sentir un vac√≠o que le imped√≠a ser feliz. ‚ÄúGia detest√≥ el negocio [de la moda] desde el principio. Ella se sent√≠a como un pedazo de carne (‚Ķ) no estaba hecha para ese ambiente, era muy sensible‚ÄĚ, cont√≥ Sharon Beverly ‚Äďuna de sus primeras amantes- al autor Stephen Fried para la biograf√≠a de Gia (Fried cambi√≥ el nombre real de la mujer para resguardar su privacidad).

Para el tercer a√Īo de su carrera la joven ten√≠a un gran problema con las drogas y el ambiente del modelaje lo sab√≠a: ya no se trataba s√≥lo de una experimentaci√≥n como en sus a√Īos de colegio, sino que el asunto se le hab√≠a escapado de las manos transform√°ndose en una adicci√≥n. ‚ÄúEn ese entonces todo el mundo ten√≠a la idea de que ser drogadicto era algo muy glamoroso‚ÄĚ, dijo la DJ Anita Sarko para un art√≠culo de la revista Vanity Fair.

Gia Carangi | Cosmopolitan
Gia Carangi | Cosmopolitan

La mayor parte de sus ingresos los usaba para comprar heroína y a pesar de las idas y venidas en rehabilitación, no hubo nada ni nadie que la pudiera sacar del hoyo en el que se estaba hundiendo.

La √ļltima de sus amantes, Rochelle Silver (nombre modificado por Fried para resguardar su privacidad) relat√≥ que durante un viaje en auto hicieron una parada: ‚ÄúGia fue al ba√Īo yo le iba a hacer una broma y tirar un poco de agua desde la otra casilla y mir√© por arriba y ella ten√≠a una jeringa en la mano (‚Ķ) le dije ‚Äė¬°Baja eso o te dejo ac√°!‚Äô Me pas√© por debajo y le volv√≠ a decir: ‚ÄėSi no sueltas eso te voy a dejar y nunca volver√© a hablar contigo‚Äô. Y cr√©eme, en ese tiempo Gia estaba locamente enamorada de m√≠. Ella habr√≠a hecho cualquier cosa por m√≠, menos darme esa jeringa‚ÄĚ, seg√ļn registr√≥ Fried.

En una entrevista con Francesco Scavullo, un fot√≥grafo con el cual desarroll√≥ un lazo de amistad, para su libro ‚ÄúScavullo Women‚ÄĚ Gia explic√≥ la raz√≥n por la que se hab√≠a hecho dependiente de las drogas: ‚ÄúAl consumirlas me sent√≠a tan mala como yo pensaba que era la sociedad‚Ķ el mundo parec√≠a estar basado en el dinero y el sexo. Y yo estaba buscando mejores cosas que esas, como felicidad, amor y cari√Īo‚ÄĚ.

Los narcóticos comenzaron a impedirle trabajar a su máximo potencial; experimentaba grandes cambios de humor; faltaba a citas y se quedaba dormida en sesiones fotográficas sin siquiera despertar cuando el cigarrillo que tenía en su boca le había quemado los labios.

Incluso necesitó cirugía en su mano por haberse inyectado tantas veces en el mismo lugar. Para 1983 la ciudad de Nueva York y el ambiente del modelaje ya la habían olvidado.

En 1984 Gia toc√≥ fondo. Su familia y su compa√Īera la convencieron de ingresar nuevamente a rehabilitaci√≥n, declar√°ndose indigente ya que cada centavo que le qued√≥ lo gast√≥ en su adicci√≥n. En el verano de 1985 abandon√≥ el tratamiento y con eso volvi√≥ a usar hero√≠na. Fue golpeada y abusada sexualmente en la calle. Su familia la ingres√≥ al hospital, donde le diagnosticaron neumon√≠a. M√°s tarde sus ex√°menes de sangre le entregaron su sentencia: hab√≠a contra√≠do VIH.

Gia, quien una vez conquistara la c√ļspide del modelaje y la fama, alcanz√≥ a vivir s√≥lo 6 meses despu√©s del fat√≠dico pron√≥stico. En una carta a un primo, luego del fallecimiento de un amigo, reflexion√≥: ‚ÄúLa muerte hace que la vida parezca irreal. Irreal en el sentido de que no te puedes aferrar a ella‚ÄĚ.

As√≠, conectada a un respirador artificial durante un mes, Gia Carangi dej√≥ de existir el 18 de noviembre de 1986, a los 26 a√Īos de edad. La primera supermodelo y la primera mujer famosa en ser diagnosticada con el virus del Sida y morir por ello.

√Črase una vez una chica hermosa que no conoci√≥ un final feliz.

Gia Carangi | Vogue
Gia Carangi | Vogue

A las 11:00 horas del viernes 28 de septiembre de 2012, el expresidente de la juventud de la UDI en Concepci√≥n y presidente de campa√Īa del mismo partido, Sebasti√°n Andr√©s Abudoj Rivas, protagoniz√≥ un accidente vehicular en calle 8 Oriente de Chiguayante, impactando con su camioneta a Cristi√°n Bizama Pe√Īa de 25 a√Īos, quien se trasladaba en motocicleta.

Seg√ļn el reporte entregado por el capit√°n √ćtalo Roco, de la subcomisar√≠a de Chiguayante, Abudoj no respet√≥ una se√Īal "ceda el paso", se trasladaba sin licencia de conducir ni haber realizado los tr√°mites para obtenerla, sumado al hecho de que huy√≥ del lugar sin prestar ayuda al herido, quien fue internado de gravedad tras sufrir m√ļltiples fracturas, debiendo someterse a una esplenectom√≠a.

Finalmente, el domingo 22 de septiembre de 2013, se informó que Abudoj, cuya causa estaba caratulada bajo el RUC 1210028658-9, Rit 1699-2012 del Juzgado de Garantía de Chiguayante, se acogió a la suspensión condicional del procedimiento, tras acordar el pago de 5 millones de pesos como indemnización a Bizama.

El sobreseimiento definitivo de la causa se dict√≥ un a√Īo despu√©s.

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