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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firman declaración de intenciones para independizarse del Reino Unido, señalando que es hora de que Westminster ceda el poder. Aunque cada país seguirá su propio camino, se destaca la necesidad de acercamiento con la Unión Europea. Escocia lidera el movimiento desde 2025, con propuestas económicas a favor de la independencia. Gales se muestra más cauto, mientras Irlanda del Norte podría integrarse a la República de Irlanda.

Los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte concretaron la firma de una declaración de intenciones en torno a que sus países lleven a la independencia del Reino Unido. La medida parecer ser simple, pero involucraría una serie de factores.

De acuerdo a lo que sostiene BBC, se trató de una reunión en Cardiff entre el primer ministro escocés John Swinney, la máxima autoridad local norirlandesa, Michelle O’Neill, además del líder galés Rhun ap Iorwerth.

El primer memorando indica: “Para quienes nos observan desde estas islas, para quienes nos observan desde todo el mundo, no podría haber una señal más clara de que el tiempo de Westminster (sede del poder británico) está llegando a su fin”.

“Ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a socavar el principio de que nuestro pueblo decidirá su propio futuro”, añadieron.

“Reconocemos que nuestros partidos tienen posiciones constitucionales diferentes y que cada nación determinará su propio futuro a su manera y a su debido tiempo”, concluyeron.

Los anhelos independentistas no son algo nuevo para estos tres países. En 2014 Escocia llevó a cabo un referéndum para determinar su futuro en torno a Reino Unido; el resultado fue un claro 55% en favor de continuar formando parte de aquella nación.

Por otro lado, el partido independentista galés Plaid Cymru ha insistido sobre este tema desde su formación en 1925. Su líder actual, el propio Ap Iorwerth, ve la situación con optimismo, aunque se muestra más cauto que sus pares.

Asimismo, esto se da justo luego que Donald Trump visitara Dublin el pasado fin de semana, y declarara abiertamente su anhelo en torno a la unificación de dicha isla, hoy separada por la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

Independencia de Escocia, Irlanda del Norte y Gales: no es tan sencillo

Por lo pronto, los tres países sostienen que un futuro separado de Inglaterra implicaría, necesariamente, un acercamiento con la Unión Europea, bloque del cual Londres se separó en 2016 en el denominado Brexit.

“Por primera vez en la historia, la población de todas estas islas tiene primeros ministros en Escocia, en Gales y en Irlanda del Norte que están comprometidos con independizarse del Reino Unido. El futuro de nuestras naciones está en la Unión Europea”, detallaron.

Según exponen archivos de la Casa de los Comunes, en relación al anterior proceso de independencia en Escocia, una salida del país del Reino Unido involucraría temas complejos; entre ellos la implementación de una moneda, determinar deuda pública, sentar las bases de un sistema de defensa propio, ya desligado de Inglaterra, o su relación con organismos internacionales.

Lo cierto es que el primer ministro escocés, Swinney, ha bregado por esto desde 2025, cuando su administración publicó un documento de 91 páginas, titulado ‘Un nuevo comienzo para la independencia’.

Este asegura que los hogares escoceses podrían obtener un beneficio de 10.000 libras (11.544 euros) al año si la nación alcanzara la productividad de economías europeas de tamaño similar, según cálculos del centro de estudios británico Resolution Foundation.

En ese momento, Swinney exponía su propuesta con vistas a las elecciones autonómicas del mayo, las cuales ganó.

También aseguró que: “la independencia es la oportunidad de mejor el nivel de vida” y advirtió de que la autonomía vigente “ha alcanzado sus límites” ante las restricciones impuestas por Londres. “El Reino Unido no está funcionando para Escocia”, sentenció.

Para Irlanda del Norte, en tanto, el tema también debería pasar por un referéndum, como los dictan los llamados ‘Acuerdos de Viernes Santo’ (1998), en torno a su relación con la República de Irlanda.

Según la BBC, este dicta que la nación del norte permanece en Reino Unido en caso que su población esté de acuerdo, lo que puede ser cambiado por medio de votaciones democráticas.

“Las personas nacidas en Irlanda del Norte pueden tener la nacionalidad irlandesa, británica o ambas”, detalla el acuerdo.

Por lo mismo, si los norirlandeses quisieran dejar de ser parte de Reino Unido, podrían eventualmente integrarse a la república irlandesa, dependiendo de las cuestiones legales y constitucionales, las cuales sí o sí deben ser aprobadas por el gobierno central.

“Después del Brexit, Irlanda del Norte se convirtió en la única parte del Reino Unido en tener una frontera terrestre con un país de la UE. Como ahora son necesarios controles de las mercancías transportadas entre el Reino Unido y los mercados de la UE el tema ha generado fricciones”, indica el medio.

Por último, Gales mantiene una postura de mayor cautela en torno a una eventual independencia, y esto lo dejó claro Rhun ap Iorwerth este lunes.

The Telegraph sostiene que aquella nación debería estipular en calendario sobre el proceso en día, evitando dar posibles fechas sobre un plebiscito.

“Prefiero dejar la cuestión del calendario en manos del pueblo de Gales. El calendario lo fijará el pueblo de Gales cuando esté convencido. Mi trabajo es convencerlo”, indicó.

Hay que señalar que, hasta ahora, Downing Street no ha entregado una postura oficial sobre este caso. El pasado 12 de septiembre, el primer ministro Andy Burnham aseguró que, según la visión de su administración, no existen condiciones para un proceso de este tipo en Irlanda del Norte.

“No tengo constancia de que exista un apoyo público mayoritario a otro referéndum, y hasta que eso cambie, no habrá ninguno”, indicó, luego de las declaraciones de Donald Trump.