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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En las elecciones legislativas de Hungría, el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, lleva la delantera sobre el gobernante Fidesz, encabezado por el primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán, con 132 escaños proyectados frente a los 59 del Fidesz hasta el 29,2% de los votos escrutados. Magyar estaría al borde de una mayoría de dos tercios en el Parlamento. La participación histórica alcanzó un 78,5%.

El recuento parcial de los votos de las elecciones legislativas de Hungría este domingo otorga al partido opositor Tisza, del conservador Péter Magyar, una clara victoria sobre el gobernante Fidesz, del primer ministro, el ultranacionalista Victor Orbán.

Con el 29,2% de las papeletas escrutadas, Tisza obtendría 132 escaños, frente a los 59 del Fidesz y ocho de la formación Nuestra Patria, de extrema derecha, señalan los datos de la Comisión Electoral.

En caso de confirmarse estos niveles de apoyo, Péter Magyar estaría al borde de una mayoría de dos tercios (133) en el Parlamento.

“Somos optimistas y tenemos cautelosas esperanzas”, señaló Magyar en un primer discurso ante miles de sus seguidores, reunidos en la orilla del Danubio enfrente del Parlamento de Hungría.

“Hungría ha vuelto a hacer historia; según los últimos datos de participación, más de 6 millones de húngaros han votado”, señaló el líder opositor, en referencia al récord histórico de participación con un 78,5% a las 18.30 hora local (12:30 en Chile), o sea, a media hora antes de cerrar los colegios.

Por parte, el actual ministro de Gobernación, Gergely Gulyás, del partido Fidesz, dijo a la prensa que su partido también sigue siendo optimista con respecto a los resultados.

“Confiamos en que los votantes asegurarán la mayoría de 100 escaños (de 199) necesaria para que Fidesz gane las elecciones y puedan formar gobierno”, dijo el ministro ante la prensa.

Una eventual victoria de Magyar acabaría con 16 años consecutivos de gobierno de Orbán, considerado un referente para la derecha populista internacional.