Internacional
Jueves 17 octubre de 2019 | Publicado a las 08:53
Arranca juicio a exguardia nazi de 93 a√Īos por asesinatos en un campo de concentraci√≥n
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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Un guardi√°n del campo de concentraci√≥n polaco de Stutthof compareci√≥ el jueves ante la justicia en la ciudad alemana de Hamburgo (norte) por complicidad en miles de asesinatos, en uno de los √ļltimos juicios a un SS nazi.

Las audiencias del juicio iniciado este jueves y que se prolongar√° al menos hasta mediados de diciembre se ver√°n restringidas a dos por semana y a un m√°ximo de dos horas cada una debido al precario estado de salud de Bruno Dey, de 93 a√Īos.

“La edad no debe impedir que se celebre el juicio. √Čl fue uno de los engranajes de la mayor tragedia de la historia, y as√≠ lo decidi√≥”, indic√≥ antes de la audiencia un representante del Centro Simon Wiesenthal, especializado en la caza de nazis, Ephraim Zorhoff.

Dey est√° acusado por la fiscal√≠a de Hamburgo de complicidad en asesinatos cuando era guardi√°n “entre agosto de 1944 y abril de 1945” del campo de Stutthof, en el norte de Polonia, a 40 km de Gdansk. Fue el primer campo nazi edificado fuera de Alemania.

Ahí perecieron 65.000 personas, esencialmente mujeres judías procedentes de los países bálticos y de Polonia. El campo pasó a formar parte del sistema de exterminio de los judíos en junio de 1944.

Dey, que ten√≠a 17 a√Īos en el momento de los hechos, fue seg√ļn la fiscal√≠a c√≥mplice en el asesinato de 5.230 presos (5.000 “creando y manteniendo condiciones que pon√≠an en riesgo la vida”, 200 gaseados y 30 de un disparo en la nuca).

AFP
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‘M√°quinaria asesina’

El trabajo del acusado consist√≠a en “impedir la fuga, la revuelta o la liberaci√≥n de los presos” jud√≠os del campo, condenados a ser exterminados por bala o mediante el gas Zyklon B, seg√ļn la acusaci√≥n.

Dey fue un “engranaje de la maquinaria asesina, con conocimiento de causa”, acusa la fiscal√≠a. El objetivo del juicio es determinar si “apoy√≥ conscientemente los crueles asesinatos de presos, y de jud√≠os en particular”.

Los supervivientes describieron los asesinatos en este campo, cometidos delante del personal del lugar.

El acusado reconoció durante la instrucción que estaba enterado de lo que ocurría en el campo con las cámaras de gas y las cremaciones de cadáveres, pero aseguró que no pudo huir, pues corría el riesgo de ser también asesinado.

“Lo que nos hicieron fue inhumano”. declar√≥ en una entrevista a la Deutsche Welle una superviviente del campo, Dora Roth, cuya madre muri√≥ de hambre en Stutthof. Esta mujer forma parte de las 28 acusaciones civiles del proceso.

“El que sabe, el que puede hablar de ello, debe hacerlo” en la audiencia, explic√≥ Roth. “Es la √ļnica forma de evitar otro Holocausto”, agreg√≥.

Severidad tardía

En estos √ļltimos a√Īos, Alemania juzg√≥ y conden√≥ a varios antiguos SS por complicidad en asesinatos, ilustrando la creciente pero muy tard√≠a severidad de su justicia.

En efecto, fiscalías y tribunales alemanes han ampliado a los guardianes de los campos la acusación de complicidad en asesinatos, antes reservada a las personas que ocupaban cargos importantes en la jerarquía nazi, o que estaban directamente implicadas en los homicidios.

Ninguno de estos condenados ha sido hasta ahora encarcelado por problemas de salud.

El caso m√°s emblem√°tico fue el proceso llevado a cabo contra John Demjanjuk ante el tribunal regional de M√ļnich. Este exguardi√°n del campo de exterminio de Sobibor, fue condenado en 2011 a una pena de cinco a√Īos de prisi√≥n. Muri√≥ en 2012 antes de su juicio en apelaci√≥n.

A principios de abril, el proceso de otro exguardi√°n del mismo campo nazi de Stutthof hab√≠a sido abandonado debido a la degradaci√≥n del estado de salud del acusado, de 95 a√Īos.

Las fiscalías alemanas están instruyendo otros 23 casos de este tipo.

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