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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un Boeing militar de EEUU aterrizó en Ushuaia, generando especulaciones ante la falta de información oficial del Gobierno argentino y el interés de la Administración Trump en la región. La aeronave llegó días después de que el Gobierno de Milei tomara control del puerto estratégico de Ushuaia, antes en manos del opositor Melella. La oposición ve esto como una cesión de control a Washington. La Embajada de EEUU explicó que transportó una delegación del Congreso para tratar temas de energía, comercio y salud pública. Autoridades locales solicitaron más detalles.

Un Boeing militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó el domingo en Ushuaia, generando todo tipo de especulaciones ante la falta de información oficial de parte del Gobierno trasandino y en medio del evidente interés de la Administración Trump por esta estratégica zona.

La sorpresiva llegada de la aeronave a esta zona de la provincia de Tierra del Fuego ocurre a sólo días de que el Gobierno de Javier Milei tomara el control del puerto de Ushuaia, una de las entradas a la Antártida y cuya administración estaba a cargo del Gobernador Gustavo Melella, declarado opositor del mandatario.

Se trata de una maniobra que desde la oposición en el vecino país ven como un primer paso para entregar el control estratégico de la zona a Washington.

“Esta intervención constituye un avasallamiento, sin ningún tipo de argumento ni hecho que la avale, a la autonomía de nuestra provincia, garantizada por la Constitución Nacional”, indicó el Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego tras perder el control del puerto.

A través de un comunicado, dejaron entrever “intencionalidades geopolíticas o económicas -no explicitadas- que trascienden la realidad del puerto y que parecieran estar detrás de una medida de esta magnitud”, en clara ilusión a Estados Unidos y su interés en esta estratégica zona austral.

Ante la falta de información oficial de parte del Ejecutivo sobre el motivo del viaje de personal estadounidense en un avión militar a la zona, las diputadas peronistas Agustina Propato y Cristina López exigieron conocer mayores detalles, indicando que estas acciones “poco transparentes” dejan a Argentina “en un grave nivel de vulnerabilidad en lo que respecta a su defensa y soberanía nacional”.

“La falta de información oficial no alienta más que especulaciones en un grave contexto en el que se dispuso una irregular intervención del Puerto de Ushuaia”, manifestó Propato.

En ese sentido, criticó la autorización de ejercicios militares con personal estadounidense “sin la debida intervención del Congreso Nacional”, las “reiteradas declaraciones” de Milei en torno a la instalación de una base militar conjunta con EEUU en dicha localidad y el “incondicional alineamiento de la política exterior argentina con la administración encabezada por el presidente Donald Trump”.

Tras varias horas de incertidumbre, desde la embajada de EEUU revelaron el motivo oficial de la visita del avión militar en una zona que, según medios como Perfil, “Washington mira con lupa”.

Mediante un breve comunicado, la sede diplomática norteamericana informó que el avión transportó a una delegación bipartidaria de miembros del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de EEUU.

“La visita incluye reuniones con funcionarios gubernamentales y actores clave para abordar la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica”, añadió.

Sin embargo, pese a la explicación, autoridades locales no quedaron conformes. Emiliano Fossatto, secretario jurídico de Tierra del Fuego, remarcó en conversación con Radio 10 que la visita generó “mucha inseguridad y muchas preguntas”.

Avión de Estados Unidos en Tierra del Fuego | Perfil

Junto con calificar el arribo del Boeing como “misterioso”, aseguró que la Gobernación solicitaría precisiones a la Cancillería nacional, enfatizando que la ubicación del puerto de Ushuaia es demasiado valiosa como para creer que se trató de una simple visita de rutina sobre ambiente.

En abril de 2024, la entonces jefa del Comando Sur de EEUU, Laura Richardson, visitó Ushuaia, reuniéndose con Milei y anunciando que la base naval que Argentina construía ahí pasaría a ser un proyecto compartido con EEUU.

En aquella oportunidad, el presidente argentino afirmó que la visita de Richardson tenía como objetivo “monitorear los avances en el desarrollo de la Base Naval Integrada”, la que definió como “un gran centro logístico que constituirá el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida y convertirá a nuestros países en la puerta de entrada al continente blanco”.

Alvin Holsey, sucesor de Richardson al frente del Comando Sur, también visitó Argentina. De hecho, lo hizo dos veces (en 2025). Ambos aprovecharon sus respectivas visitas a territorio argentino para criticar la creciente influencia China en la región.