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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El gobierno de Sanae Takaichi en Japón está cerca de concretar un importante rearme militar debido a la supuesta amenaza territorial que representa China, especialmente en torno a las islas de Amami-Oshima. Ante los informes de múltiples movimientos de la armada china en la región, Japón ha aprobado un gasto de 56.000 millones de dólares para misiles y drones, aumentando también su presupuesto en defensa. Takaichi busca cambiar la constitución japonesa para permitir mayores facultades militares, argumentando la necesidad de proteger al país frente a potenciales agresiones de China, Rusia y Corea del Norte.

El gobierno de Sanae Takaichi en Japón está ad portas de concretar el mayor rearme militar en décadas, ante lo que consideran una “provocadora amenaza territorial” de China. Lo anterior en base a informes sobre movimientos de la armada de Pekín en torno a las islas de Amami-Oshima.

De acuerdo a The Wall Street Journal, sólo en 2026 van 10 cruces de navíos chinos por el lugar. En 2025 no se registraron movimientos, mientras que en 2024 existieron 14.

Rearme de Japón ante amenaza China

La situación ha sido considerado como una provocación por diversos analistas nipones, mientras que Takaichi ha tomado nota.

Por lo pronto, dicha administración aprobó un gasto de 56.000 millones de dólares para misiles y drones, lo que va de la mano con un aumento del presupuesto en defensa del 2%.

Asimismo, también se alistan para llevar a cabo la fabricación de radares para monitorear las islas remotas en el Pacífico, en las cuales existen reservas de energía y alimentos.

“Rodeado de países así, Japón es extremadamente vulnerable. Tenemos que entender que, sin el respaldo militar de Estados Unidos, Japón no puede sobrevivir”, declaró al medio el excomandante militar japonés Hiroshi Ota.

Vale recordar que la primera ministra busca concretar un cambio constitucional en su país, en torno a dejar de ser una nación netamente pacifista, modelo instaurando luego de la segunda guerra mundial, para dar paso a tener mayores facultades militares.

Aquello estuvo justificado, precisamente, en situaciones como las que se viven en China, Rusia y Corea del Norte; este último con un importante gasto militar.

Mencionar también que EEUU, Japón y Corea del Sur confirmaron la semana pasada que llevarán a cabo los ejercicios militares conocidos como Freedom Edge, hecho que ha sido criticado por Pyongyang.

“El ejercicio es de carácter defensivo y lo realizan anualmente las tres naciones para contrarrestar las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte y para salvaguardar la paz y la estabilidad regionales”, declaró el Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano en un comunicado, recoge la agencia de noticias local Yonhap.

El ejercicio comenzará el 7 de septiembre en aguas internacionales al este y al sur de la isla surcoreana de Jeju, extendiéndose hasta el 11 de septiembre.

El anuncio de estas maniobras multidominio, que Corea del Norte ha criticado repetidamente, llega después de que Estados Unidos ordenara la reducción de las maniobras Ulchi Freedom Shield (UFS), que concluyeron el pasado viernes pese a que originalmente debían celebrarse hasta este sábado.

Corea del Sur señaló además el pasado lunes que Estados Unidos canceló su participación en unos ejercicios militares de desembarco anfibio, tras alegar restricciones operativas derivadas de la guerra con Irán.