La llegada del F-35 Lightning II, el avión de combate más avanzado producido por Estados Unidos, a la ciudad de Santiago para ser exhibido en la Feria Internacional del Aire y el Espacio (FIDAE), ha marcado un nuevo capítulo en la evolución del equilibrio militar en Sudamérica.
Mientras tanto, Perú continúa analizando la compra de nuevos aviones de combate en un proceso declarado ahora de “secreto militar”. La diferencia entre la tecnología ofrecida a ambos países y la forma en que se negocian estos acuerdos genera atención en la región y en los círculos especializados de Defensa.
Durante la primera quincena de abril, el Gobierno de Chile y la Fuerza Aérea de Chile serán anfitriones del evento FIDAE, donde el F-35 será una de las principales atracciones.
Según conoció BioBioChile, la aeronave será protagonista de demostraciones a cargo del F-35 Demo Team, un movimiento interpretado como parte de la estrategia comercial de Lockheed Martin para posicionar este modelo en Sudamérica.
F-35: potente modelo
El F-35 es considerado un avión de combate de quinta generación, equipado con tecnología stealth, sensores integrados y capacidades de guerra en red, lo que lo sitúa por encima de modelos anteriores como el F-16, que interesa a Perú para renovar su poderío aéreo.
Entre los clientes actuales del F-35, figuran aliados estratégicos de Estados Unidos como Reino Unido, Italia, Israel, Japón, Corea del Sur y Polonia.
Según el periodista peruano Paolo Benza, “los gringos van a llevar a Chile aviones de guerra más modernos que los que nos quieren vender a nosotros”. Esta afirmación, recogida de su programa La Contra, refuerza la percepción de que la presencia del F-35 en FIDAE representa “un primer acercamiento a una posible futura adquisición por parte de Chile”.
Trasfondo regional
La flota actual de la Fuerza Aérea de Chile incluye decenas de cazas F-16 operativos, que han recibido inversiones recientes para el mantenimiento de sus sistemas de aviónica.
De acuerdo a fuentes citadas por La Contra, la llegada del F-35 a Santiago no solo implica una exhibición estática o de vuelo, sino que puede interpretarse como un movimiento estratégico para despertar el interés de las autoridades chilenas en adquirir el caza más avanzado del arsenal estadounidense.
Expertos consultados por BioBioChile recordaron que el F-35 ya aterrizó por primera vez en Chile en 2018. En esa ocasión, la Fuerza Aérea de Chile publicó: “Aquí pueden ver el arribo a nuestro país del F-35 Lightning II, que viene por primera vez a Latinoamérica, y de un F-22 Raptor acompañados de un F-16. Las aeronaves estarán en FIDAE durante la próxima semana”.
Sobre la nueva visita del F-35, especialistas del sector señalaron que no se trata únicamente de una exhibición, sino de una estrategia comercial para “despertar un interés en Chile por este modelo de caza”.
El también periodista peruano Lewis Mejía, editor de Perú Defensa & Seguridad, consultado por Gestión, comentó: “La presencia del F-35 en la feria FIDAE, un sistema de armas de quinta generación, estaría dando un mensaje de que tal vez podría ser incorporado al vecino país. Es un detalle que no podemos dejar de tomar en cuenta a la hora de definir al nuevo caza para la FAP, y que obligaría a replantear muchos conceptos del requerimiento actual”.
Perú y la negociación en reserva
Mientras Chile observa la llegada del F-35, en Perú el proceso para renovar su flota de combate se lleva a cabo bajo estricta reserva. El Poder Ejecutivo autorizó recientemente la compra directa de 24 aviones caza bajo la figura de “secreto militar”, lo que habilita una contratación directa con la empresa seleccionada.
El Decreto Supremo respectivo, publicado el pasado 9 de marzo, establece que la Fuerza Aérea del Perú (FAP), junto con la Dirección General de Recursos Materiales del Ministerio de Defensa, la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA) y la Contraloría General de la República, han emitido informes favorables para que la operación quede amparada en la “Lista General de Contrataciones de bienes, servicios y obras realizadas por las Fuerzas Armadas declaradas de carácter secreto” para 2026.
El proceso contempla un presupuesto de 3.500 millones de dólares estadounidenses destinado a la adquisición de 24 cazas de última generación. Un comité especial de la FAP ha evaluado propuestas de Lockheed Martin (F-16 Block 70), Dassault (Rafale F4) y Saab (Gripen E/F).
De acuerdo con los estudios técnicos realizados por la FAP, las tres alternativas cumplen con las expectativas tecnológicas para la defensa aérea del país. Sin embargo, existen diferencias notables en materia de costos, fechas de entrega, armamento y los llamados “offsets” o programas de compensación.
Estados Unidos ha autorizado la venta de 12 cazas F-16 Block 70 a Perú por 3.420 millones de dólares estadounidenses, mientras que la solicitud oficial asciende a 24 unidades.
Dassault, por su parte, ha ofrecido 20 Rafale F4 junto a la posibilidad de modernizar 11 Mirage 2000 ya existentes en la FAP. Saab propuso 24 Gripen E/F por el mismo monto presupuestado.
Diferencias clave entre el F-35 y F-16
En el análisis de los modelos, el F-35 cuenta con un sistema diseñado para evitar el rastreo de radares enemigos, detección de amenazas de misiles y visión diurna y nocturna para el piloto, entre otras características.
“El F-35 es, en palabras de sitios especializados, más lento que el F-16, sí, pero más sigiloso, con sensores y armamentos superiores”, describen los especialistas.
El F-16, diseñado originalmente en la década de 1970, ha recibido múltiples actualizaciones, pero sigue siendo considerado un modelo de generación previa al F-35.
Además, se menciona que el F-16 requiere pistas en condiciones óptimas para el despegue, lo que representa un desafío para la infraestructura de algunos países de la región.
En ese sentido, el periodista Paolo Benza afirmó: “Estas presentaciones no son un simple ‘mira mi avión’, son eventos comerciales. Y sí, las comparaciones son odiosas, pero la diferencia es evidente. A Chile le llevan un caza de último modelo y acá nos traen un avión diseñado en la década de 1970”.
Contexto de los acuerdos
El proceso de adquisición peruano, al estar amparado bajo “secreto militar”, permite a la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA) realizar una contratación directa sin competencia abierta.
Esta figura se utiliza cuando el objeto de la compra solo puede ser proporcionado por una empresa. No obstante, el comité técnico de la FAP ha evaluado las propuestas de tres fabricantes.
El gobierno anterior, de José Jerí, autorizó una transferencia inicial de 340 millones de dólares estadounidenses, equivalente al 15 % del monto total, aunque se requiere el 30 % para iniciar negociaciones formales.
La percepción
El periodista Lewis Mejía subrayó la relevancia de la llegada del F-35 a la feria en Santiago: “La presencia del F-35 en la feria FIDAE, un sistema de armas de quinta generación, estaría dando un mensaje de que tal vez podría ser incorporado al vecino país”. Añadió que este hecho “obligaría a replantear muchos conceptos del requerimiento actual” para la renovación de la flota peruana.
Por su parte, especialistas consultados por BioBioChile recordaron que la exhibición del F-35 persigue un fin comercial, orientado a despertar el interés de las autoridades chilenas. Además, mencionaron que Perú también considera el F-16 entre sus opciones, modelo que Chile ya opera desde hace años.
La potencial incorporación del F-35 por parte de Chile ampliaría la brecha tecnológica en la región y consolidaría su posición dominante en el ámbito del poder aéreo sudamericano.
El calendario
El calendario de demostraciones de Lockheed Martin marca una diferencia en el trato hacia ambos países. Mientras el F-35 Demo Team realiza sus presentaciones en Santiago del 7 al 12 de abril, el F-16 Demo Team estará en Lima los días 25 y 26 del mismo mes.
Especialistas remarcan que este orden refuerza la hipótesis de un mayor interés estadounidense en promover el F-35 en Chile.
La competencia internacional por los contratos de defensa se refleja en otros mercados, como el canadiense, donde el gobierno evalúa entre el F-35 y el Gripen, con un programa que podría implicar hasta 88 aeronaves y más de 27.000 millones de dólares estadounidenses en inversión.
Pasos administrativos en Perú
El Decreto Supremo firmado por el presidente interino José María Balcázar y el ministro de Defensa encargado, Hugo Begazo De Bedoya, establece que la FAP deberá enviar el informe técnico de evaluación a la Contraloría General de la República.
Si no se presentan observaciones, la documentación con el modelo seleccionado será remitida a la ACFFAA, que negociará directamente con el fabricante.
La expectativa es que la continuidad del proyecto de modernización de la flota aérea de combate no se vea afectada por los recientes cambios en el Ejecutivo.