Estados Unidos sancionó a la banda criminal de Ecuador Los Lobos y a su líder, Wilmer Geovanny Chavarría, alias Pipo, como parte de su programa para la lucha contra el crimen organizado.

A través de un comunicado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU remarcó que todas las propiedades e intereses de las personas y entidades sancionadas que se encuentren en EE.UU serán bloqueadas, prohibiéndose a los estadounidenses hacer transacciones con ellos.

“Con miles de miembros, Los Lobos se ha convertido en la organización de narcotráfico más grande de Ecuador y contribuye significativamente a la violencia que azota al país”, indicó EE.UU.

El Gobierno norteamericano indicó que esta medida llega mientras las organizaciones criminales ecuatorianas respaldadas por el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) de México y el Cartel de Sinaloa continúan impulsando la violencia y la inestabilidad en Ecuador.

Brian Nelson, Subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, acusó que “las bandas de narcotraficantes con vínculos con poderosos cárteles de la droga amenazan las vidas y los medios de subsistencia de las comunidades en Ecuador y en toda América del Sur y Central”.

“Como lo demuestran las acciones de hoy, apoyamos firmemente a Ecuador en sus esfuerzos por combatir el narcotráfico y contrarrestar la amenaza de la violencia relacionada con las drogas”, agregó.

La administración de Joe Biden recordó que la desaparición de su celda en una cárcel de Guayaquil, ocurrida el 7 de enero, del líder de Los Choneros, José Adolfo Macías Villamar, “desencadenó disturbios generalizados, atentados con bombas, secuestros, el asesinato de un destacado fiscal y un ataque armado a una cadena de televisión durante una transmisión en vivo”.

“El 9 de enero, el Presidente Daniel Noboa declaró que su país se encontraba en estado de ‘conflicto armado interno’ y designó a 22 de las pandillas del país, incluidos Los Lobos y Los Choneros, como grupos terroristas”, puntualizó.

Cabe destacar que el 22 de mayo el mandatario ecuatoriano declaró un nuevo estado de emergencia en siete de las 24 provincias del país en respuesta a la violencia de las pandillas.

El Departamento del Tesoro de EE.UU indicó que estas sanciones son un esfuerzo del Gobierno estadounidense “para contrarrestar la amenaza global que representa el tráfico de drogas ilícitas hacia EE.UU, que está causando la muerte de decenas de miles de estadounidenses anualmente, así como innumerables sobredosis”.