Líderes de los pueblos indígenas de la Amazonía pidieron este viernes ayuda internacional humanitaria ante el abandono en el que se encuentran y el riesgo que corren en medio de la pandemia del nuevo coronavirus.

“No hay médicos en nuestras comunidades, no hay materiales de prevención ante esta pandemia (…) No hay un apoyo en el tema alimentario”, deploró José Gregorio Díaz, de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica) que agrupa a los nueve países que comparten el mayor bosque tropical del mundo.

Durante una videoconferencia entre esta organización y Amnistía Internacional, los representantes indígenas se quejaron de la poca asistencia que reciben de los gobiernos de la región pese a la expansión de la Covid-19.

Díaz denunció además que los mineros y madereros ilegales aprovechan el confinamiento impuesto en varios países de la zona para operar “con impunidad”, poniendo en riesgo de contagio las comunidades en aislamiento.

“Una de las últimas opciones que pedimos es que se autorice una ayuda humanitaria internacional que llegue a nuestras comunidades (…) y así se pueda prevenir un etnocidio en toda la cuenca amazónica”, declaró.

Según la Coica, que coordina organizaciones de Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Surinam, Guayana y Guayana Francesa, no existe un registro de personas contagiadas con el virus en los pueblos nativos.

En el mundo, al menos 190.000 personas han muerto y casi tres millones han sido contagiadas por la enfermedad que surgió en diciembre en China.

Hace un mes, una vocera de la Coica, Claudette Labonte, clamó por mayor protección ante invasión de mineros, traficantes de drogas, taladores, invasores de tierras y turistas en los territorios indígenas de la Amazonía.

“Los indígenas que viven en un aislamiento voluntario son especialmente vulnerables a las enfermedades infecciosas puesto que no tienen ninguna inmunidad frente a la mayoría de estos males”, dijo a Agence France Presse.

Las comunidades nativas son guardianes cruciales de la biodiversidad, un papel reconocido por el IPCC, grupo de expertos de la ONU sobre cambio climático. Protegen un área forestal que contiene una estimación de más de 200.000 millones de toneladas de carbono.

La tasa de deforestación en las tierras indígenas es menos de la mitad que la de otras zonas, pero estas comunidades están igualmente amenazadas por las actividades ilegales y grandes proyectos agrícolas promovidos por gobiernos.

El 60% de la selva amazónica está en Brasil, el país más afectado de Latinoamérica por el nuevo coronavirus.