Internacional
Lunes 18 febrero de 2019 | Publicado a las 01:23 · Actualizado a las 05:50
"Estamos muriendo de hambre": venezolanos claman por ayuda humanitaria en hospitales de campa√Īa
Por Jonathan Flores
La información es de Agence France-Presse
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Bajo cuatro toldos blancos, voluntarios ofrecían consultas médicas en un campamento una empobrecida zona del suroeste de Caracas, como parte de la ofensiva para el ingreso de ayuda humanitaria liderada por el opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por 50 países.

En una calle llena de cr√°teres, una larga fila de vecinos aguardaba su turno en Macarao. En la tienda de campa√Īa otros esperaban, organizados por edad, sentados en sillas dispuestas como una sala de espera: ni√Īos y ancianos ten√≠an trato preferencial.

Negando que exista una “emergencia humanitaria”, el presidente Nicol√°s Maduro bloquea la ayuda al calificarla un “show” para una invasi√≥n militar y una “limosna” de Estados Unidos.

El presidente culpa de la escasez de alimentos y medicinas a sanciones impuestas por Estados Unidos y asegura que la semana pasada llegaron 933 toneladas de medicamentos que su gobierno compró a China, Rusia y Cuba.

Pero Andrea Hern√°ndez, estudiante de fisioterapia de Petare, la favela m√°s grande del pa√≠s, se sum√≥ al voluntariado porque cree que la “ayuda humanitaria es lo mejor para Venezuela en este momento de profunda escasez de medicinas”.

Yuri Cortez | Agence France-Presse
Yuri Cortez | Agence France-Presse

Hija de una enfermera pedi√°trica, Andrea cuenta que los √ļltimos cuatro a√Īos vio varias veces a su mam√° llorar “de ver a sus pacientes morir por falta de medicinas”.

Juramentados por Guaidó, brigadas de voluntarios atendieron a unas 5.000 personas en diez sectores de varios estados, previo al operativo en el que participarán el próximo sábado para lograr la entrada de ayuda acopiada en Colombia, Brasil y Curazao, la mayoría enviada por Estados Unidos.

Guaid√≥ asegura que la asistencia entrar√° “s√≠ o s√≠”, pese a que los militares colocaron obst√°culos en el puente fronterizo Tienditas, adyacente a la ciudad colombiana de C√ļcuta, donde se instal√≥ el primer centro de acopio.

Jessenia aprovech√≥ el consultorio odontol√≥gico itinerante para llevar a su hijo con caries. “No ten√≠a dinero para ir a un odont√≥logo, me daba hasta miedo preguntar”, brome√≥ al referirse a la voraz inflaci√≥n que este a√Īo, seg√ļn estima el FMI, trepar√° a 10.000.000%.

Desmayados por hambre

Entre el tumulto, un grupo de voluntarios intentaba abrirle paso a una joven que se desplom√≥. “¬°Despejen el paso! Viene una persona desmayada”, ped√≠an usando un micr√≥fono.

“Ten√≠a dos d√≠as sin comer”, coment√≥ a Agence France-Presse el parlamentario opositor Winston Flores, quien la carg√≥ hasta una camilla.

Además de atención médica, los pacientes recibían una porción de comida.

En la consulta se atendieron afecciones respiratorias y enfermedades de la piel como urticaria y escabiosis asociadas a la poca higiene por el acceso limitado al agua.

“Pedimos que nos ayuden otros gobiernos, que env√≠en la ayuda que est√°n ofreciendo porque nos estamos muriendo de hambre y por falta de medicinas”
- R√≥mulo Chinchilla, jubilado de 64 a√Īos.

Personas “por debajo de su peso y talla” centraron las atenciones, dijo Hasler Iglesias, dirigente estudiantil y uno de los organizadores del voluntariado. Ello “puede ser indicio de desnutrici√≥n o de mala alimentaci√≥n”, agreg√≥.

Algunos recibieron analgésicos, antibióticos, desparasitantes y relajantes musculares recopilados mediante donaciones.

Con los campamentos se busca identificar a la poblaci√≥n m√°s vulnerable, en especial ni√Īos de 0 a 5 a√Īos con cuadros de desnutrici√≥n, “para que sean parte de esa ayuda humanitaria”, a√Īadi√≥.

Yorger Maita, voluntario de la ONG Rescate Venezuela, cree que si la ayuda “no entra, m√°s personas seguir√°n muriendo” por enfermedades tratables.

“La ayuda que venga de donde sea”

R√≥mulo Chinchilla, jubilado de 64 a√Īos, viaj√≥ desde Trujillo a Caracas para buscar medicinas en centros p√ļblicos para √©l y su madre de 84 a√Īos, sin √©xito. “Vine a perseguir los medicamentos”, relata enojado.

Desde que lleg√≥ a Caracas afirma haber recorrido m√°s de 10 centros p√ļblicos de salud. De todos sali√≥ con las manos vac√≠as.

Por eso, se acerc√≥ al campamento con un pu√Īado de recetas m√©dicas con la esperanza de encontrar alguno de los remedios. “Que la ayuda venga de donde sea, porque estamos necesitados de medicinas y comida”, expres√≥.

Yuri Cortez | Agence France-Presse
Yuri Cortez | Agence France-Presse

“Pedimos que nos ayuden otros gobiernos, que env√≠en la ayuda que est√°n ofreciendo porque nos estamos muriendo de hambre y por falta de medicinas”, remarca mientras espera que lo atiendan.

Sin dinero para comprar los pocos antibi√≥ticos disponibles en el mercado, cuyos precios son prohibitivos para la mayor√≠a, Mar√≠a Reyes us√≥ una infusi√≥n de llant√©n para curarle un absceso a su nieta de siete a√Īos.

Pero su remedio casero no funcion√≥, por eso la llev√≥ al hospital de campa√Īa en Maracao con la lesi√≥n infectada. “No hay remedios, si compro los antibi√≥ticos no como, est√°n demasiado caros”.

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