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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La panelista de "Hay que decirlo", Paulina Nin, se quebró al recordar a su padre al hablar sobre la muerte de "Tito" Noguera, fallecido a los 88 años por cáncer. Expresó su dolor al pensar en su papá y en cuidarlo en sus últimos días. Sus lágrimas sorprendieron a sus colegas, entre ellos Pamela Díaz, quien la apoyó.

La panelista de ‘Hay que decirlo’ Paulina Nin no pudo contener las lágrimas en el episodio de este martes cuando conversaban sobre la muerte de “Tito” Noguera. El artista falleció a los 88 años producto de un cáncer terminal.

Fueron precisamente las palabras de agradecimiento y recuerdos de sus colegas y televidentes los que hicieron que la panelista de televisión recordara a su padre, quien también falleció a una avanzada edad.

El momento tomó por sorpresa a sus compañeros, pues la primera en darse cuenta de las lágrimas de Nin fue Pamela Díaz, quien le preguntó qué ocurría.

“Me dio mucha pena, porque me acordé de mi papá”, reconoció. “Me dio mucha pena, porque me acordé de mi papá. Amparo y sus hermanas… cuando tú tienes un papá enfermo, te preparas, más o menos sabes que va a partir en algún minuto, pero cuando se va, es un golpe igual“, añadió.

Sobre lo mismo, Paulina Nin, quien estuvo a cargo del cuidado de su padre en sus últimos días confesó: “Para mí, fue como un golpe en el pecho. Creo que todos los seres que son adultos, adultos mayores, tienen tanto que enseñar y que entregar”.

Respecto a “Tito” Noguera, la animadora dijo: “Él lo entregó todo en el teatro. Para él era muy importante el escenario… era un profesor y esa enseñanza la entregó a sus hijas, amigos y compañeros. Era generoso”, a la vez que se secaba las lágrimas.

La comunicadora también se sintió personalmente golpeada por los acontecimientos, ya que hace unos días fue víctima de un asalto en su casa.

“Créeme que cuando me asaltaron el viernes, me hubiese gustado que estuviera vivo, que me hubiera dicho ‘ya, vamos, hija, tranquila"”, confesó.