Más de tres décadas han pasado desde que Kurt Carrera comenzó a abrirse camino en la televisión chilena. Con personajes que marcaron a generaciones, desde los “Hermanos Sin Dolor” hasta “Tutututu y el Profesor Salomón”, el actor y comediante asegura que el humor ha cambiado profundamente, pero que aún existe espacio para las propuestas absurdas que lo llevaron al éxito.
En conversación con BioBioChile, el artista repasó su trayectoria, analizó los límites actuales de la comedia, recordó los riesgos físicos que enfrentó por algunos de sus sketches y explicó por qué decidió permanecer en Chilevisión, pese a la partida de varios de sus históricos compañeros a Mega junto a Kike Morandé.
“Ha ido evolucionando fuertemente”, afirma sobre la forma en que el público consume humor. A su juicio, el estilo que desarrolló junto a Pablo Zamora siempre fue distinto a lo que predominaba en televisión. “La gente a veces pensaba que éramos estúpidos. Éramos idiotas, y no. Pablo era ingeniero comercial y yo actor profesional. Nos jugábamos por un humor que en la época no era tan bien visto“, recuerda.
El fenómeno terminó explotando con el famoso “video prohibido” del Profesor Rosa, un éxito que, según admite, jamás imaginaron. “Nunca pensamos que iba a funcionar tanto y que al final nos iba a llevar a las grandes ligas y a mantenernos por tanto tiempo”, sostiene.
Para Carrera, el humor absurdo sigue teniendo vigencia. De hecho, cree que el escenario actual es favorable para recuperar ese estilo. “Siento que hoy es un buen tiempo para reflotar el humor. Estaba medio perdido”, comenta.
Al recordar los inicios de ese formato, menciona programas como “Extra Jóvenes”, “Panoramix” o el desaparecido y sin rastro alguno “Ya siento que vienen por mí”, donde junto a Zamora comenzaron a desarrollar personajes completamente alejados del humor tradicional. “No era el tipo de humor del Jappening con Ja. Eran tonteras, pero si tú las haces profesionalmente, las haces bien, dan mucha risa”, explica.
Consultado sobre los temas que hoy generan mayor resistencia entre los humoristas, Carrera cree que algunos códigos simplemente quedaron atrás.
“Si hoy interpreto a una mujer, la hago como yo”.
“Si hoy interpreto a una mujer, la hago como yo. No la hago amanerada ni caricaturizada. Generalmente, me sigo vistiendo de mujer en algunos sketches, pero lo hago a mi manera. Eso da risa más que burlarse”, señala.
Pese a la evolución de la sensibilidad del público, asegura no arrepentirse de ninguno de los personajes o situaciones que protagonizó durante su carrera.
“He hecho de todo. He salido en pelota, he hecho sketches de un hombre que vive desnudo y no acusa golpe. Cuando hay que hacer algo estúpido, como comer 50 pasteles o varios completos en segundos, lo hago profesionalmente. No me arrepiento de nada“, enfatiza.
Sin embargo, reconoce que algunas de esas actuaciones tuvieron consecuencias reales. Durante la época de los “Hermanos Sin Dolor” incluso terminó hospitalizado.
“Me pegué muy fuerte y sufrí un TEC cerrado. Son cosas que pueden pasar porque no todo se puede controlar, aunque siempre se trabaja con mucho profesionalismo”, relata. También recuerda las veces en que debió correr desnudo por calles de Providencia para grabar distintos sketches, siempre con estrictas medidas de seguridad para evitar accidentes.
Kurt Carrera: “La televisión cambió”
Si bien defiende que el humor puede abordar prácticamente cualquier tema, Carrera reconoce que el contexto determina cuánto se puede hacer. “Es distinto cuando actúas en un espectáculo donde la gente paga una entrada para verte. Ahí hago un recorrido por toda mi carrera y aparecen personajes que hoy podrían parecer irreverentes”, comenta.
En televisión, en cambio, admite que existen mayores restricciones.
“Ya no se puede hacer todo. Siempre habrá un director o un libretista que te dirá ‘esto sí’ o ‘esto no’. Al final, lo que muestra la televisión busca no herir susceptibilidades de nadie”, sostiene.
La apuesta por Chilevisión y su adiós a El Muro
Uno de los momentos más importantes de este año fue su decisión de permanecer en Chilevisión y sumarse al “Club de la Comedia” (que hoy vive un nuevo aire en el rating) mientras otros integrantes de “El Muro” tomaban rumbos distintos.
Carrera reconoce que la propuesta del canal llegó en un momento clave de su carrera. “En octubre cumplo 52 años y que un canal se haya fijado en mí, no solo para hacer humor, sino también para bailar, cantar y actuar, fue fundamental”, explica.
Además, valora la estabilidad laboral que recibió. “Que te ofrezcan dos años de contrato a esta edad es maravilloso. Las oportunidades son escasas y cuando llegan hay que aprovecharlas”, afirma.
A siete meses de haber tomado esa decisión, dice estar convencido de que fue el camino correcto. “Siento que Chilevisión me da una oportunidad, que ‘El Muro’ no me la estaba dando porque era hacer lo de siempre, la tontera que sé hacer, que la domino”.
“He crecido en muchos aspectos. Hace años que no actuaba tanto en teatro. Ahora hago personajes, bailo, actúo y hasta voy a cantar. Chilevisión me está dando oportunidades que antes no tenía”, asegura.
“Tampoco hubo contraoferta” de Mega
Respecto de la inevitable comparación con “Detrás del Muro”, Carrera descarta cualquier competencia con sus antiguos compañeros.
“Nunca hemos sentido esa competencia. Nosotros ni siquiera vamos el mismo día al aire. Siempre supe que al programa le iba a ir increíble y me alegro mucho por ellos”, comenta.
El comediante insiste en que ambos proyectos pueden convivir y destaca que el verdadero desafío ha sido consolidar una nueva propuesta de sketches en un contexto donde el stand-up domina gran parte de la oferta humorística.
“Chilevisión quiso hacer una pequeña isla de comedia con gags y tonteras como las que nos gusta hacer. Hoy el canal está muy contento con nosotros y vienen muchas cosas más”, adelanta.
Sobre la reacción que tuvieron sus excompañeros cuando comunicó que permanecería en el canal, asegura que predominó la comprensión. “Hubo un poquito de pena, más que enojo. Éramos un grupo muy unido, pero todos entendieron que era una oportunidad única. Y tampoco hubo contraoferta (por parte de Mega). Esto es trabajo y la vida sigue”, concluye.
“Para mí todos los canales deberían tener un programa de humor, porque es de lo más sano que hay. Con toda la contingencia y las penas que vive la gente, qué rico es prender la televisión y encontrarse con comedia”, cerró.