A lo largo de su historia el humor ha sido uno de los puntos fuertes que ha tenido el Festival de Viña del Mar. Por la Quinta Vergara han pasado todo tipo de cómicos, algunos con gran éxito y recordados hasta el día de hoy, otros polémicos cuyas bromas generaron incomodidad y también esos que no lograron convencer y pasaron a ser abucheados por la multitud.

Nuestro país tiene gran tradición en este aspecto, ya que son decenas los comediantes que han estado en el certamen, muchos de ellos incluso haciéndose un nombre a partir del festival.

En 60 años de tradición, el evento internacional ha visto cómo han cambiado los tiempos y gustos de las personas a la hora de consumir espectáculos cómicos, situación que también ha obligado a muchos artistas a adaptar sus rutinas en pos de adaptarse a las nuevas sociedades.

Por lo tanto, es muy probable que chistes que fueran considerados divertidos hace 30 años hoy ya no lo sean tanto, o temáticas que antes eran un “tabú” hoy ya estén mucho más internalizadas.

Este cambio de percepción ha hecho que, desde un tiempo a esta parte, las rutinas de humor de los comediantes que pisan la Quinta Vergara tengan que ser revisadas por un equipo de la producción del certamen, con el fin de evitar futuros malos entendidos.

Viña ha tenido rutinas históricas, no hay duda de aquello, pero hoy en día bien vale preguntarse si muchas de estas humoradas habrían tenido cabida en un espectáculo masivo que se transmite a Latinoamérica, y que tiene en las redes sociales su mayor foco de críticas.

Es por eso que en BioBioChile recopilamos algunos famosos shows de humoristas chilenos en Viña del Mar y analizamos qué tan factible y efectivo sería su humor en el día de hoy.

Hermógenes Conache

Hermógenes Henríquez, conocido en Chile como “Hermógenes Conache”, subió a la Quinta Vergara en 1984 y su rutina no dejó indiferente a la multitud en la “ciudad jardín”.

Esto se debe a que el éxito del show estuvo basado en la supuesta imitación de una persona homosexual que vendía sopaipillas en la calle, lo cual era un tema tabú por esos años.

Precisamente este aspecto llevó a que su performance fuera censurada de la televisión por la dictadura de Augusto Pinochet, por lo que el remate no pudo ser visto por el resto de los chilenos.

¿Podría la rutina de Hermógenes ser catalogada como homofóbica hoy en día? Existe un antecedente entregado por el Movilh en 2011, organismo que en ese entonces reclamó por las parodias hacia las personas gays en el certamen.

“Lamentamos y repudiamos que la producción del Festival de Viña del Mar junto a los humoristas no hubiesen ideado fórmulas para que los chistes sobre homosexualidad fueran efectivamente rutinas que lejos de reírse “de” los gays, garantizaran reírse “con” los gays y con toda la población”, indicaron.

Dino Gordillo

Con siete presentaciones Dino Guzmán es uno de los humoristas chilenos que más veces ha estado en Viña del Mar. En todas ellas ha presentado rutinas humorísticas bastante simples, pero a la vez muy efectivas.

“Gordillo” es de los humoristas que apuesta por el chiste rápido con un remate eficaz, fórmula que le ha valido llevarse todos los premios que entrega el certamen.

Pero no fue hasta 2019, cuando se presentó por última vez, que su humor fue cuestionado por un cierto sector de la sociedad chilena, básicamente debido a que sus bromas generalmente hacían relación a ridiculizar a la mujer, homosexuales e incluso ancianos.

Esto iba en relación directa con la fama que se había creado años atrás, con bromas en doble sentido y los regulares alusiones a esposas y suegras.

Sin ir más lejos, hace dos años generó cuestionamientos por un chiste que hacía alusión a un acoso laboral: “Estamos viviendo una época maravillosa, pero estamos cansados los chilenos que nos llenen de leyes, una ley porque me miraste, otra porque me empujaste, estamos cansados de tanta ley, pero hay huevones que no les importa la ley no la respetan”, inició.

“Como ese que pasaba delante de la secretaria, la miraba a los ojos y le decía ‘qué lindo el olor de tu pelo’. La mina fue a hablar con el gerente y le dice: ‘señor vengo a denunciar a un colega de acoso sexual’, ‘¿qué le hizo?’, ‘pasa por delante mío y me dice ‘qué rico el olor de tu pelo’, ‘pero usted debería estar feliz’, ‘no po’ si el huevón es enano”, remató, generando severas críticas.

Respecto a su relación con el mundo LGBT, él mismo ha indicado que es buena: “No es mi tipo de humor. Es como Lucho Navarro. Él quedó marcado con la imitación del tren y no lo podías sacar de eso. Es como el cantante de tango, no lo puedes sacar porque es lo que ha hecho toda la vida. Yo nunca he sido hiriente con alguien. Para mí, el humor no es herir a alguien”.

Mauricio Flores

Mauricio Flores se presentó en Viña del Mar 2011 y fue uno de los primeros artistas en ser criticados por parodiar a una persona homosexual en su rutina.

Esto luego que el show estuviera basado en su personaje llamado Tony Esbelt, el cual recurrentemente hace chistes respecto a las personas gays.

En ese entonces su rutina fue abiertamente criticada por el Movilh en Chile, el cual emitió un comunicado repudiando las bromas del comediante, tachándola además de “ofensiva”.

“Nuestra organización en escasas oportunidades se ha pronunciado sobre el humor con relatos homosexuales que abundan en la televisión o en otros espacios, pues muchos de ellos no resultan ofensivos. Saben jugar con la ironía, donde el chiste se burla más bien de la discriminación o de la homofobia, pero no sobre personas en razón en su orientación sexual. Ello no ha ocurrido con las rutinas del Festival de Viña del Mar”, expusieron.

En esa oportunidad incluso el cantante puertorriqueño Residente se pronunció en contra de los dichos de Flores sobre el escenario: “Veo de lejos lo que tú no ves de cerca”.

Hay que señalar el comediante nacional no ha vuelto a interpretar a Tony Esbelt en el último tiempo.

Coco Legrand

No caben dudas de que Alejandro González Legrand, conocido como Coco Legrand, es uno de los humoristas de mayor éxito en nuestro país. Esto se ve reflejado en siete presentaciones en Viña del Mar, en las cuales se llevó todos los premios y aplausos de la afición.

En 2006 el humorista basó su rutina en una especie de crítica personal a la sociedad chilena, la cual involucró un gran número de chistes que hacían alusión a mujeres. Sin ir más lejos, su premisa era que él (Legrand) era un viejo que quería escapar de este mundo “contaminado”, pero su esposa no estaba de acuerdo con él.

El show fue ampliamente aplaudido en ese entonces, de hecho marcó una de las audiencias más altas en ese entonces.

No obstante, y viendo cómo ha ido cambiando la sociedad chilena en los 15 años siguientes, bien vale preguntarse si esas bromas sobre mujeres, hechas en antaño, tendrían cabida en un festival actual.

Algunos de las bromas de esa noche fueron:

– “Llevo casado con mi mujer más de 15 años, 15 años que en lo personal han sido como 15 minutos…pero debajo del agua. ¡Te juro hueón, que esta mina cumplió 45 años y me ahoga hueón, me ahoga! ¡Se cree mamá mía!”.

– “A mi esposa la bauticé como la mujer de “mármol”, porque en la mañana se va al MAR y en la tarde al MOL (Mall)”.

– “Has visto una mujer que puede ir manejando el auto, rascándose el culo, maquillándose… ¡todo lo pueden hacer!… Y esas viejas de los boliches del pueblo… ¡bájate de ese árbol chiquillo de mierda o si no voy a hacer que te bajen, mira chiquillo hueón que andai con los mocos al aire!… ¿Cuántos huevos quiere señora?”.

– “El hombre expulsa, la mujer retiene. Ahora por qué creí’ que compran Ciruelax… ¡Retienen la mierda pos!… ¿Por qué crei’ que tienen celulitis? Por que retienen el líquido poh”.

Oscar Gangas

Oscar Gangas fue uno de los artistas “devorados” por el público de Viña del Mar en 1998. El humorista alcanzó a estar poco más de 20 minutos en el escenario antes que debiera retirarse sin ningún premio.

En ese entonces, uno de los gatillantes de su “derrota” fue un chiste que lanzó, el cual resultó ser ofensivo hacia el género femenino.

“Chistes cochinos hay hartos, una enorme cantidad. Muchos. En este momento no me acuerdo de ninguno, pero hay hartos. En cambio este chiste es muy fino. Viene un niño corriendo y le dice ¡Mamá! Viene el caballero que cobra el arriendo. ¿Tenís la plata? o ¿Me voy a jugar al patio un rato?”, dijo en ese momento.

Aquella broma sólo hizo que las pifias se tornaran aún más fuertes y debiera salir del escenario.

Hay que señalar que Gangas volvió en 2011 a la Quinta Vergara. En esa edición su rutina tuvo éxito, aunque la fórmula que utilizó fue totalmente distinta: chistes cortos orientados a burlarse de los hombres.