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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Maye Musk, madre de Elon Musk, reveló detalles sobre la vida de su hijo, destacando su genialidad desde los 3 años y defendiéndolo de críticas y amenazas por sus proyectos tecnológicos y su postura política. Además, revela la infancia turbulenta del multimillonario empresario, incluyendo maltrato familiar y bullying.

Maye Musk, la modelo, nutricionista y ahora autora canadiense-sudafricana, madre del multimillonario Elon Musk, dio una entrevista a The Telegraph donde habló abiertamente sobre su vida y su hijo más famoso. Allí cuenta que fue “un genio” desde los 3 años y defendió sus proyectos.

La también influencer está por lanzar su libro Timeless: The Art of Reinvention and Resilience at Any Age, que contiene algunos pasajes sobre su hijo mayor. Allí expresa que le preocupan las críticas y amenazas que recibe constantemente debido a sus ambiciosos proyectos tecnológicos y su postura política.

“Cuando ves que tratan así a alguien a quien quieres, aunque sus ideas políticas sean distintas, es terriblemente doloroso”, señala.

En la entrevista con el medio británico, comentó que lo que más le molesta es que digan que Elon es “nazi” o “racista”. “Es horrible. Es una deshonestidad… y encima recibe amenazas de muerte. Es espantoso. No quieres eso para tus hijos”, dijo.

Maye Musk y la tormentosa infancia de Elon

Maye se casó a los 22 años con Errol Musk y, según contó, fue un matrimonio forzado. Él le pidió casarse cuando consiguió su licenciatura en dietética de la Universidad de Pretoria y, si bien lo rechazó, Musk le dijo a sus padres que había aceptado y se concretó la unión.

En sus memorias, ella cuenta que la maltrató emocional y físicamente, aislándola y controlándola económicamente. “Errol me causó mis primeros moretones durante nuestra luna de miel”, escribe en su libro, “aunque ya había visto su lado oscuro, jamás imaginé que me casaría con un hombre tan violento”.

Elon, su hermano Kimbal y su hermana Tosca tenían 8, 7 y 5 años respectivamente cuando Maye finalmente se divorció de Errol. Dice que Elon siempre fue un niño diferente, le costaba dormir y se pasaba las noches leyendo: “tenía que vestirlo medio dormido por la mañana”, contó.

Pese a que con su madre tenía una vida más tranquila, se fue a vivir con su padre a los 10 años, porque tenía más dinero y él quería mejores oportunidades académicas. “Tenía dos enciclopedias, una casa en una ciudad más grande, una biblioteca y un ordenador. Yo no podía permitirme un ordenador en aquel entonces”, recuerda Maye.

Ahora, dice que su hijo “reconoce que lo pasó fatal, pero tenía su ordenador, tenía sus lecturas y podía abstraerse de todo lo demás”.

En 2025, una investigación del New York Times destapó que Errol Musk fue acusado de abusar sexualmente de 5 de sus hijos e hijastros durante unos 30 años, aunque él negó las acusaciones o no ha sido condenado por ningún delito hasta ahora.

Pero la turbulenta infancia de Elon no impidió que fuera “un genio”, como dice su madre, lo era desde que tenía solo 3 años. “Razonaba conmigo. Los niños de tres años no razonan contigo. Yo le decía: ‘Voy a comprar estas cosas’, y él me respondía: ‘¿Por qué no compras esto y aquello? Te saldrá más barato si lo haces así’. ¡Pero si solo tienes tres años! ¿Qué sabes tú?”, cuenta.

En la misma línea, comenta que no esperaba un éxito como el que tiene hoy; sin embargo “sabía que era brillante, pero hay chicos brillantes que se quedan encerrados en un sótano y no salen de ahí, ¿sabes? Podría haber sido él. Pero tenía tantas ideas que nadie más estaba llevando a cabo. Yo pensaba: ‘No, otra más…"”, comenta.

De hecho, dice que “todo lo que dice es descabellado hasta que sucede”. Sobre el proyecto de Musk para construir una colonia en Marte, Maye señala: “tengo 78 años, así que para entonces tendré 90. Soy la última persona que querrían en Marte“.

En las redes, Maye usa tanto X (Twitter) como su hijo y constantemente lo defiende. En su libro incluso llama “tontos” a sus críticos y asegura que lo tratan como a un villano.

“No sean tontos. Todo lo que hace es para mejorar la vida de todos en el mundo. No lo hace por sí mismo”, asegura.

“Siempre tuvo problemas para relacionarse con los demás”

El medio británico recoge un extracto del libro de Maye, que será lanzado este 15 de septiembre. Allí confiesa que Musk tuvo una compleja adolescencia que la mantuvo preocupada durante mucho tiempo.

“Me preocupé por Elon durante toda su infancia. Era tan diferente de Tosca y Kimbal, que salían a dar un paseo y volvían con diez amigos nuevos. Elon no tenía muchos amigos, aunque siempre fue muy unido a sus hermanos y primos. Desde los seis años, estaba absorto en los libros o los videojuegos”, revela.

“Cuando apagaba la luz antes de acostarme, salía sigilosamente de su habitación y leía en el pasillo, hasta que veía que la luz se encendía de nuevo muy temprano por la mañana. Entonces, por fin, se dormía. Al día de hoy, sigue sin dormir casi nada“, añade.

También cuenta que Elon Musk sufrió acoso escolar: “durante su adolescencia, Elon sufrió bullying. Una vez lo golpearon tan brutalmente que tuvo que ser hospitalizado”.

“Los profesores lo describían como un niño soñador en clase. Siempre tuvo problemas para relacionarse con los demás. No les gustaban sus gestos torpes y no compartía sus intereses. Elon no era bueno en los deportes y le costaban las asignaturas que no le interesaban. Pero destacaba en física y matemáticas”, continúa el estracto.

Sus actividades favoritas eran solitarias: leer, trabajar en el ordenador y programar. Kimbal, Tosca y yo lo llamábamos “nuestra enciclopedia”, porque podía responder a cualquier pregunta recordando con precisión todo lo que había leído”.

La carrera de Elon Musk

Musk formó su primera startup en 1995, pero se hizo famoso con PayPal a finales de los 90’s. Luego él y sus socios vendieron esta empresa y usó ese capital para financiar sus siguientes proyectos: SpaceX y Tesla.

“Elon y sus empresas se enfrentaron a la prensa negativa casi desde el principio. Con el tiempo, las críticas parecieron ir en aumento. Y fue doloroso presenciarlo. Recuerdo haber visto titulares como «Elon Musk: El visionario volátil en riesgo de llevar a Tesla fuera de la carretera» (The Guardian) y «Elon Musk es un fraude total» (The New York Post)”, dice Maye en su libro.

También asegura que desde entonces ha habido esfuerzos para perjudicarlo. “Elon, siempre tan sincero y con un chiste a flor de labios en Twitter, era la pesadilla de cualquier publicista. Su peculiar falta de comprensión de los límites sociales hacía que su presencia en Twitter fuera singularmente entretenida, pero también lo ponía en riesgo en ocasiones. Pero, independientemente de lo que Elon pudiera haber contribuido al frenesí mediático, a menudo me parecía un esfuerzo coordinado para desprestigiar tanto a Tesla como a mi hijo”, plantea.

“En mi opinión, se estaba ignorando la verdadera historia: el cambio visionario y ambientalmente esencial hacia los vehículos eléctricos y con baterías de larga duración, que Elon Musk estaba impulsando. Sé que soy parcial, pero considero a Elon un héroe de la innovación estadounidense y un pionero de las energías renovables. Sin embargo, gran parte de los medios lo han tratado como a un villano de James Bond”, continúa.

Creí en Tesla y en Elon desde el principio. Mi instinto protector de madre estaba a flor de piel. ¡Cuántas mentiras estaban difundiendo sobre mi hijo! Puede que a Elon no le importara, pero para mí, cada noticia negativa era dolorosa. No soporto las mentiras ni el trato injusto hacia nadie, y menos aún hacia mis hijos. Sentía que vivía en universos paralelos, viendo cómo se desmoronaban, conmocionados e incrédulos”.