Luis Jara publicó un video donde compartió reflexivas palabras a raíz del caso del estudiante que asesinó a una inspectora en Calama. El cantante apuntó al Estado y a las falencias en materia de educación.
Pese a que no acostumbra a abordar la contingencia en sus redes sociales, expresó que su opinión viene desde su rol de padre, que alguna vez fue apoderado y que también dirigió una academia de canto donde asistían niños con distintas realidades.
En este sentido, Jara manifestó que parte de la responsabilidad la tiene el Estado: “no estoy hablando de izquierda ni derecha, hablo de un Estado que, a mi juicio, se ha portado indolente con la comunidad escolar, incluyendo a los niños y a sus profesores. Indolente porque se han dejado pasar situaciones gravísimas”, planteó.
También criticó que en el sistema educativo existe “una enorme falta de infraestructura, una desidia con respecto a lo que significan aquellas áreas que generan felicidad y armonía en un niño, en un adolescente: el arte, la música, la cultura, el teatro, el deporte, la ciencia, son parte fundamental de esa estructura emocional y mental que un niño necesita, cuando incluso en una casa no lo tiene. En un hogar donde sus padres, por ejemplo, tienen problemas económicos, son hijos de hogares disfuncionales que viven en manos de sus abuelos, de sus tíos o simplemente solos”.
“Eso genera lo que hoy día podíamos detectar como salud mental, inestable. Es triste porque son nuestros niños, es nuestro futuro y porque donde un Estado promete mejorar la educación pública, está entre el lucro, la plata, los que tienen y los que no tienen”, añadió.
Luis Jara recordó su propia experiencia y cómo sus padres lo inculcaban a ser respetuoso con el entorno escolar. En este sentido, también apuntó a los padres de hoy. “Fíjense que los que son de colegios privados practican la insolencia a sus profesores, básicamente, porque sus padres tienen los recursos para sentirse los jefes de los profesores”, criticó.
“Como padres, apoderados, tenemos mucha pega que hacer en la casa. Si los padres están con sus propios dramas, el colegio debe abrirles las puertas, y para eso se necesita inversión, inversión para que los niños hablen bien, conozcan su historia, se entretengan, se sientan escuchados, queridos y respetados en su colegio“, continuó.
Por último, concluyó que: “hay soluciones. Creo que estas que yo propongo humildemente, o que reclamo o que libero, pero deben haber personas mucho más preparadas que yo, que hoy día tendrán en sus manos provocar cambios de fondo en la educación chilena. Disculpen este espacio, pero no podía quedarme callado“.