El alcalde de Lo Prado, Maximiliano Ríos, participó en el encuentro convocado por el Gobierno que tuvo como eje la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), la cual, afirmó, fue agendada "de un día para hoy", pero valorando la señal de comunicación entre el Ejecutivo y los municipios. En entrevista con BioBioChile, el jefe comunal evalúa las señales del Ejecutivo, abordó los "5 meses de silencio" desde el Gobierno y advierte que las medidas de seguridad deben ir acompañadas de prevención y recursos para los municipios.
El alcalde de Lo Prado y presidente de la Comisión de Seguridad de la Asociación Chilena de Municipalidades, Maximiliano Ríos, calificó como “informativa” la reunión con el Gobierno que tuvo como objetivo abordar la agenda de seguridad y valoró la disposición del Ejecutivo a incorporar a los municipios en la discusión de medidas contra el crimen organizado.
Asimismo, advirtió que la agenda anunciada parece tener un enfoque principalmente punitivo y llamó a fortalecer la prevención, con mayores recursos para seguridad, educación, deporte y recuperación de espacios públicos, haciendo un llamado al Gobierno a considerar la experiencia de los alcaldes.
Sobre las diferencias entre los jefes comunales, reconoció que existen roces, pero sostuvo que las relaciones siguen siendo “normales” y llamó a la prudencia para facilitar acuerdos en materia de seguridad.
En entrevista con este medio, el alcalde profundizó sobre la seguridad, las necesidades de los municipios y la relación con los jefes comunales.
“Nosotros no podemos esconder el hecho de que hubo 5 meses de silencio”
—¿Cómo se desenvolvió este encuentro y con qué sensación quedó?
Tengo una versión parcial porque estuve cuando el presidente José Antonio Kast inició la reunión con un saludo. Posteriormente, le dio la palabra al ministro Arrau y yo tuve que salir del lugar porque tenía una entrevista con un medio de comunicación. Entiendo que, una vez que salgo, empiezan las palabras para cada uno de los alcaldes que quisieran pronunciarse respecto a este nuevo paquete de medidas del Ejecutivo.
—¿Cuáles fueron los acuerdos alcanzados que podría destacar?
Esta reunión fue una reunión informativa, es decir, fue la bajada de lo que un día antes el presidente en cadena nacional pronunció. En realidad, acá no se tomaron acuerdos. El único parecido a un acuerdo es decir: “Vamos a considerar a los alcaldes y alcaldesas de Chile para poder iniciar este proceso de reforma para ir a atacar el crimen organizado”. Lo principal fue por lo menos la señal. Nosotros no podemos esconder el hecho de que hubo 5 meses de silencio, pero finalmente el Gobierno toma carta en el asunto y hace un llamado.
Creo que es indispensable que los alcaldes y alcaldesas de Chile participen en este proceso y fundamentalmente cuando es un tema que no es de nicho ni sectorial, sino que es transversal y se requiere efectivamente que haya acuerdos.
El mundo municipal ve con buenos ojos todas las iniciativas que tengan que ver con la seguridad de nuestras vecinas y vecinos y, por supuesto, que estamos disponibles.
—¿Por qué se retiraron los alcaldes de la reunión?
Por todo lo que yo he escuchado y también he leído, entiendo que el alcalde Vodanovic hizo un X, donde señala que en realidad es un desmentido, señala que se retira la reunión después de una hora y tanto producto de la agenda. Y en general, eso le pasa a todos los alcaldes de distintos colores políticos.
Dicho sea de paso, esta reunión fue agendada de un día para hoy. Nosotros fuimos con mucha voluntad.
—¿Se siente conforme respecto a esta atención tras cinco meses de silencio?
Esto recién comienza. Acá se nos dijo que esta era una primera reunión de varias. En los próximos meses también se va a considerar. Ayer solamente estaban los alcaldes de la macrozona centro: sexta, quinta, región Metropolitana, y también se va a buscar conversar y dialogar con los alcaldes de la zona sur y norte del país.
En general, nosotros no podemos estar de acuerdo con solamente los titulares, sino que estamos de acuerdo con la idea de mejorar la seguridad de nuestro país y, por supuesto, atacar el crimen organizado, que es un tema que no es abstracto, sino que se vive a diario en las comunas populares de la región Metropolitana y que, en definitiva, tiene a nuestras vecinas y vecinos con miedo.
—¿Hay fecha definida para nuevas reuniones o quedó solo en intenciones?
No hay fechas definidas y lo reitero, esto yo entiendo como una reunión informativa donde se hace la bajada por parte del ministro Arrau sobre las pretensiones que tienen para sacar adelante un paquete de leyes en función de la seguridad.
Entre la mano dura y la prevención
—¿Qué expectativas tiene respecto a esta agenda? ¿Satisface sus necesidades lo planteado por el Gobierno?
A primera vista, pareciera ser una agenda bastante punitiva y la expectativa es que se incorporen temas preventivos, y para eso los municipios requieren recursos para recuperar espacios, para poder sacar adelante la educación, el deporte y la cultura en cada uno de nuestros territorios.
Entonces, no solamente se requiere mano dura, sino que se requiere prevención.
—Sobre las medidas que fueron planteadas, ¿considera que están bien orientadas o tienen vacíos?
El nuevo Estado de Excepción suena bien. Yo creo que hay muchos alcaldes y alcaldesas, particularmente de la región Metropolitana, que han pedido la presencia militar en sus calles producto de la desesperación. Sin embargo, eso hay que revisarlo porque primero no se puede naturalizar la presencia de un Estado de Excepción de militares y carabineros focalizando los territorios.
Si esto se hace bien y tiene un sentido, lo más probable es que podamos llegar a acuerdos. Los militares hoy día no están capacitados para hacer funciones de orden público. Además, tenemos muy pocos carabineros.
¿Qué es lo que quiere decir? Que se requieren recursos para tener más carabineros que estén en la calle y también focalizar este nuevo Estado de Excepción en barrios que todos sabemos que están tomados por la delincuencia y el micronarcotráfico, que se han tomado los espacios públicos. Ese es el crimen organizado.
—Usted mencionó el anuncio de los 50 barrios. ¿Han tenido noticias sobre cómo se implementará?
Hace un par de meses se hizo un anuncio respecto a los 50 barrios. Nosotros hasta el día de hoy no sabemos cómo se van a elegir esos barrios. Tenemos la experiencia anterior del programa Calles Sin Violencia, donde decíamos que el delito no tenía fronteras. Por lo tanto, exigíamos que ese plan tuviera mayor coherencia desde la perspectiva del territorio. Y en este caso, este anuncio que se hizo hace un par de meses. No hemos tenido noticias. Solamente están los titulares.
—¿Cree que existe voluntad del Ejecutivo para recoger las propuestas de los municipios?
Yo esperaría, como presidente de la Comisión de Seguridad de la Asociación Chilena de Municipalidades, que se nos considere, que se nos tome en cuenta, porque nosotros somos conocedores del barrio, sabemos dónde están los problemas y creo que es vital para hacer cualquier acción para mejorar la seguridad y la voz de los alcaldes de Chile.
Las relaciones entre los alcaldes
—El alcalde Mario Desbordes dijo que las relaciones con sus pares de izquierda están “bien malas” y que en una reunión habían reclamado que “le vamos a financiar el spa a Las Condes”, en donde dijo que “mintieron descaradamente”. ¿Cómo está la relación entre alcaldes?
Evidentemente, hay roces. Nosotros tenemos una idea, una visión. Nosotros creemos en la equidad territorial, en la justicia social. Aparentemente, la derecha cree en la acumulación y eso, por cierto, son posiciones legítimas, y la discusión está y seguramente también se va a cruzar en este nuevo tema cuando volvamos a hablar sobre recursos para esta reforma en seguridad.
Si usted me pregunta cómo están las relaciones: normales. Hubo reunión de directorio el lunes. No fue fácil, pero a propósito del municipalismo y de las distintas experiencias que tienen nuestros alcaldes y alcaldesas de Chile, tenemos que seguir trabajando.
—¿Los alcaldes de izquierda se sienten unidos?
Sí, lo demostramos en el último proceso de la megarreforma, que en realidad es una mala noticia para Chile. Efectivamente, subsidiar con todos los recursos de los chilenos a través de los impuestos generales a los grandes patrimonios, la verdad que es una vergüenza y eso lo hemos enfatizado, muchísimo.
Nosotros respetamos el acuerdo de La Serena. Solamente hay que leerlo. Efectivamente, nosotros estamos por la focalización. La focalización era un acuerdo que tomamos con alcaldes de derecha, izquierda e independientes y eso no se respetó.
—¿Estos dichos -de Desbordes- no hacen más difícil llegar a acuerdos en seguridad?
Por supuesto que lo vuelve más complejo. Uno siempre quiere hacer un llamado a la prudencia. Para poder avanzar en política se requiere acuerdo y, bueno, ojalá que el alcalde Desbordes pueda reflexionar en torno a sus dichos y finalmente entre todas y todos podamos avanzar.
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