VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los chilenos solían cruzar la cordillera en busca de libros y productos culturales más baratos en Argentina, pero la reciente revalorización del peso argentino ha cambiado la situación. Ahora, comprar libros en Argentina no siempre es más económico que en Chile, a pesar de que en Argentina los libros están exentos del IVA, que en Chile es del 19%. Ejemplos como un libro de Isabel Allende en Argentina cuesta más que en Chile, rompiendo la brecha de precios histórica.

Pese a que Chile aún mantiene el IVA del 19% sobre las publicaciones literarias, dejó de ser atractivo cruzar la cordillera en busca de cultura. El efecto del cambio económico que atravesó el país vecino y una normativa para imitar.

Durante años, los chilenos cruzaron la cordillera con una valija medio vacía con un noble propósito: volver con libros adquiridos a precios accesibles en Argentina. De hecho, alguna vez también fue conveniente comprar CDs o DVDs.

Chile era, sin discusión alguna, un mercado caro para los lectores, afectados por un IVA del 19% a las publicaciones literarias. Sin embargo, tras la reciente revalorización del peso argentino y los cambios en el sistema económico, la realidad es otra.

Es que la comparación de precios ya no favorece de manera automática a Argentina. En algunos casos, comprar un libro en una ciudad como Buenos Aires cuesta lo mismo o más que en Chile, aun cuando los ejemplares físicos y digitales están exentos del IVA, que en el país vecino llega al 21%. Un cambio de época para un mercado argentino que por décadas sacó chapa como referencia en la región por sus precios relativamente bajos.

A los ejemplos nos remitimos. “Mi nombre es Emilia del Valle”, la última novela de Isabel Allende y una de las más vendidas del 2025, se vende en Argentina en la librería Cúspide a 39.999 pesos argentinos, que equivale a unos 26,84 dólares o 24.026 pesos chilenos.

En Chile, el mismo título en Contrapunto cuesta 18.000 pesos chilenos, alrededor de 20,11 dólares. La diferencia es clara: el libro es más caro en Argentina que en Chile.

Vamos con otro caso en tendencia como puede ser “Melancolía de la resistencia”, de László Krasznahorkai, flamante ganador del Nobel de Literatura. El título aparece en Argentina a 47.500 pesos argentinos, unos 31,88 dólares o 28.532 pesos chilenos. En Contrapunto, en cambio, la misma edición del libro cuesta 24.300 pesos chilenos, equivalentes a 27,15 dólares. Otra vez, Argentina queda por encima.

Retomando el ranking de lo más vendido, “El sutil arte de que (casi todo) te importe una mierda”, de Mark Manson, sale en Argentina 36.000 pesos argentinos, unos 24,16 dólares y 21.624 chilenos.

Precios de libros en Argentina y Chile.

En Chile, el mismo libro se consigue a 22.410 pesos chilenos, alrededor de 25,04 dólares. En este caso, el precio argentino es apenas más bajo, pero la diferencia es mínima y rompe con la enorme brecha a la que se acostumbraron los lectores locales por tantos años.

Hoy, un libro es más caro o cuesta lo mismo en Argentina que en Chile

Históricamente, Chile fue más caro por una razón estructural: los libros pagan IVA. Tanto los impresos como los electrónicos tributan el 19%, sin distinción, porque el sistema chileno aplica la misma tasa a casi todos los bienes, incluida la cultura.

Una y otra vez, el polémico impuesto ha sido motivo de debate político, especialmente, en época electoral. La excandidata presidencial Carolina Tohá propuso en su plataforma de 2025 una “tarjeta-libro” que permitiera recuperar el IVA sin eliminarlo, mientras que diputadas opositoras como María Luisa Cordero y Carla Morales impulsaron meses atrás un proyecto para directamente quitar el impuesto a los libros. Ninguna de las iniciativas prosperó.

Del lado argentino, el esquema fue siempre el opuesto. Los libros, diarios y revistas están exentos del IVA del 21%, tanto en formato impreso como digital. Tampoco pagan aranceles de importación en la Aduana, lo que beneficia a los argentinos para compras online desde el exterior, pese a tantas trabas que se heredaron de la era proteccionista del kirchnerismo.

En Argentina, además, existe la Ley N° 25.542, de precio uniforme del libro, que fija un mismo precio de venta al público en todas las librerías y busca proteger a los comercios especializados frente a las grandes superficies como hipermercados o multitiendas. Inspirada en la Ley Lang francesa, la normativa trasandina evitó guerras de descuentos, protegió librerías pequeñas y sostuvo un ecosistema diverso de títulos más allá de los best sellers.

El quiebre llegó con el reacomodamiento macroeconómico posterior a la llegada de Javier Milei al poder en diciembre de 2023. La fuerte desaceleración de la inflación, combinada con la apreciación del peso, encareció a Argentina al ser medida en dólares.

Así, se achicó drásticamente la brecha de precios con otros mercados del mundo hispanoparlante, como pasó con los precios de alimentos. Obviamente, los libros no quedaron al margen.