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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La empresa avícola Granja Tres Arroyos en Argentina atraviesa una grave crisis económica, ofreciendo a sus trabajadores pollos como forma de pago ante la falta de fondos para salarios y deudas. La compañía enfrenta una deuda millonaria, despidos masivos y un proceso de reestructuración judicial. Han solicitado un concurso preventivo para reorganizar sus pasivos, reconociendo un pasivo de $536.000 millones en 2025. La crisis se atribuye a factores como la caída del consumo interno, aumento de costos y el impacto de la gripe aviar en las exportaciones.

La empresa avícola Granja Tres Arroyos se encuentra en crisis en Argentina, a tal nivel que dijo no tener dinero para pagar deudas, sueldos y finiquitos, por lo que ofreció a sus trabajadores pagarles con pollos.

La compañía enfrenta una deuda millonaria, despidos y un proceso de reestructuración judicial.

Entre diversas razones, aludió a que su mal pasar se debe a que varios mercados, entre ellos Chile, le cerraron las puertas. Eso, sostuvo Tres Arroyos, le obligó a volcar una mayor proporción de la producción hacia un mercado doméstico que ya mostraba dificultades para absorberla.

Granja Tres Arroyos en crisis

Trabajadores de Granja Tres Arroyos de la planta de La Lonja, en Pilar, denunciaron que la compañía propuso entregar pollos como parte del pago de los salarios adeudados, en medio de un conflicto laboral que incluye despidos; y mientras el grupo avanza con un concurso preventivo para reestructurar sus pasivos.

De acuerdo a lo trascendido, la propuesta surgió durante las últimas reuniones entre la empresa y los representantes gremiales, en el marco de las conciliaciones obligatorias dictadas por el Ministerio de Trabajo bonaerense, detalló el medio trasandino Perfil a través de su portal “Fortuna”.

Según las versiones difundidas sobre esas negociaciones, ya se habían acordado medidas paliativas que incluían entregas de cajones de pollo y pagos a cuenta para los trabajadores afectados.

Cabe señalar que la firma solicitó ante la Justicia la apertura del concurso preventivo para las cuatro sociedades que integran el grupo y reconoció un pasivo de $536.000 millones al cierre de 2025, al que se suma una acumulación posterior de obligaciones todavía no detallada.

Una empresa en concurso

El pedido judicial alcanza a Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y Holding Agro Industrial (HAISA), las sociedades que conforman el entramado empresario de la familia De Grazia.

El objetivo planteado ante la Justicia es avanzar con una reestructuración conjunta de las obligaciones y preservar la continuidad de las compañías.

La situación también tuvo un fuerte impacto sobre el empleo. A comienzos de septiembre, el grupo envió alrededor de 1.200 telegramas de despido en establecimientos bonaerenses: unos 700 correspondieron a Capitán Sarmiento, 450 a Esteban Echeverría y 50 a Pilar.

Según la presentación judicial de la compañía, el proceso de ajuste acumuló más de 1.700 desvinculaciones en los últimos meses.

En la presentación realizada ante la Justicia, Granja Tres Arroyos atribuyó el deterioro de su negocio a una combinación de factores. Entre ellos mencionó el “estrangulamiento del mercado interno”, la caída del consumo y una “suba desmedida de costos”.

La compañía también señaló el aumento de las importaciones de carne aviar desde Brasil entre 2024 y 2026 y el impacto que tuvo el brote de gripe aviar de 2023 sobre sus exportaciones. Según la explicación presentada por la firma, la pérdida del estatus sanitario provocó el cierre de mercados como China, Chile y la Unión Europea y obligó a volcar una mayor proporción de la producción hacia un mercado doméstico que ya mostraba dificultades para absorberla.

Por todo, el concurso preventivo busca evitar una interrupción de las operaciones y ordenar las obligaciones con acreedores.

Mientras ese proceso avanza, la compañía deberá resolver también el frente laboral, donde los despidos permanecen transitoriamente frenados y los trabajadores reclaman el pago de los salarios adeudados.