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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El proyecto de Sala Cuna Universal avanza con respaldo transversal, pero con diferencias en gradualidad y financiamiento. Expertos defienden implementación en 4 años para sostenibilidad, a pesar de crisis laboral. Se propone cotización de 0,35% a empleadores, compensada por rebaja en fondos de seguro de cesantía. Académicos y sector pyme valoran propuesta sin costo adicional, mientras diputada menciona acuerdo anterior sobre uso de fondos. Debate se centra en equilibrar financiamiento sin cargar a empresas.

El proyecto de Sala Cuna Universal avanza con respaldo transversal en el debate prelegislativo, pero con diferencias en la gradualidad y el financiamiento.

Mientras algunos piden rapidez por la crisis laboral, expertos defienden una implementación en cuatro años para asegurar sostenibilidad.

El primer punto -gradualidad- levanta cuestionamientos porque se trata de un proyecto urgente considerando la crisis que hay en el mercado laboral, debiera ser más rápido. Sin embargo, en el mundo técnico aseguran que se ha esperado 50 años y que otros cuatro es suficiente para aplicar una política que debe ser sostenible en el tiempo.

Se enciende el debate por la Sala Cuna Universal

Pero el nudo más importante está en los mecanismos para financiar la Sala Cuna Universal.

Una cotización de cargo al empleador de 0,35% pero que no es adicional, sino que se compensa por una rebaja en los fondos individuales y solidarios del Seguro de Cesantía de los trabajadores.

Joseph Ramos, académico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, dijo que hay espacio para que se use el fondo justamente sin afectar la sostenibilidad de largo plazo.

“El fondo ha tenido superávits un buen tiempo. Entonces, efectivamente admite reducir o transferir parte de esa cotización a financiar las salas cunas”, aseguró Ramos.

Luis Solís, presidente de Unapyme, comentó que desde el sector no niegan que hay puntos que deben ser discutidos y eventualmente con cambios, pero valoraron que no se aplique un costo adicional. Según el representante del sector, “cualquier alternativa que permita alivianar la carga para poder contar con una ley de sala cuna, nosotros la vemos con buenos ojos”.

“No nos cerramos a que no existan otras formas, pero lo que no consideramos correcto es que se siga cargando la mano a empresas de menor tamaño”, sentenció Solís.

La diputada del movimiento Demócratas, Johanna Pérez, dijo que el propio ex Gobierno incluía eso en su propuesta.

“Yo escuchaba a la propia exministra Orellana hoy, y reconocía que también el gobierno del presidente Boric utilizaba porcentajes del Seguro de Cesantía. Tenemos que generar acuerdos y aquí habían varias bases de acuerdo. No podemos financiar como nos gustaría, probablemente con recursos públicos”, dijo la parlamentaria.

En una entrevista en Radio 13c, el ministro Tomás Rau, dijo que hay que distinguir en “tocar los fondos” y reducir la cotización.

Y en relación a los dichos de la diputada Pérez, en conversación con CNN Chile la exministra de la Mujer, Antonia Orellana, dijo que en la administración anterior presentaron una indicación que contemplaba un 0,1% de compensación desde el Seguro de Cesantía.

“Esto en acuerdo de que hay que impedir que se transformara en un nuevo costo al empleador en un momento que el mercado laboral no está precisamente dinámico. Pero un 0,1% es distinto a un 0,35%”, sentenció Orellana.