El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) continúa exponiendo ante el Congreso, ahora enfocado en el proyecto donde el Gobierno busca que le autoricen emitir US$6.200 millones adicionales en deuda.
Esto, ha defendido el Ejecutivo, resulta necesario para cubrir los compromisos y obligaciones del Estado, en medio de una “profundización del déficit fiscal”.
Así, el organismo encargado de asesorar al Gobierno en materia fiscal dijo a la Cámara de Diputados que algunas de las presiones sobre el financiamiento ya fueron advertidas previamente, por lo que para que la billetera pública pueda cubrir sus obligaciones “el Gobierno Central deberá cubrir las nuevas necesidades de financiamiento mediante mayores niveles de endeudamiento”, un mayor uso de activos del Tesoro Públicos -en mínimos históricos- o un -mayor- ajuste fiscal.
Durante la cita, participaron tanto la presidenta del CFA, Paula Benavides, como su vicepresidente, Sebastián Izquierdo, y el gerente de Estudios, Mario Arend.
Como base, recordaron que el proyecto autoriza al Presidente de la República a emitir deuda adicional a la prevista en Presupuesto 2026 por hasta US$6.200 millones extra durante este año.
“El PdL se suma a la autorización de endeudamiento del artículo 3° de la Ley de Presupuestos 2026, cuyo primer inciso contempla hasta US$17.400 millones y el segundo hasta US$600 millones adicionales”, detalló Benavides. Y en caunto a las necesidades adicionales de financiamiento, esta se basan en un déficit mayor al proyecto; una apreciación del tipo de cambio y la atención de obligaciones fiscales y manejar mejor la liquidez.
CFA analiza proyecto para aumentar la deuda
Dentro de los antecedentes también se remarcó que entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026 se generaron mayores presiones de financiamiento, en medio de un mayor déficit efectivo; mayor uso de activos del Tesoro, mayores otorgamientos de préstamos netos y la diferencia del tipo de cambio.
Otras presiones adicionales que contempla el proyecto son el aumento del nivel de caja requerido y el avance en la reducción del stock de deuda flotante.
Por todo ello, el Consejo remarcó que el Gobierno Central debe decidir si financiar necesidades no cubiertas con deuda, reducción de activos o un mayor ajuste fiscal.
Ahora bien, en cuanto al nivel de deuda respecto al PIB, el organismo sostuvo que está previsto una deuda bruta de 43,1% para este año, pero que con la mayor autorización se emitirían US$1.500 millones adicionales, lo que subiría el procentaje en torno a 43,4%, y “si se considera un menor crecimiento del PIB, este año la deuda bruta alcanzaría 43,6% del PIB”.
Si bien puede parecer un incremento menor, el CFA remarcó que operar cerca del umbral del 45% considerado prudente “no es inocuo: una deuda más elevada incrementa de manera permanente el gasto por intereses, componente que ya registra presiones crecientes y puede presionar al alza las tasas de interés domésticas, encareciendo el crédito para hogares y empresas, afectando la actividad económica, y reduciendo el margen de maniobra fiscal ante eventos extraordinarios adversos”.
“Resulta indispensable que se avance simultáneamente en la implementación sostenida de las medidas necesarias para materializar una senda de consolidación fiscal que permita estabilizar el nivel de deuda por debajo de su nivel prudente”, concluyó Paula Benavides.