El presidente José Antonio Kast aseguró que su política de austeridad, con la que busca ordenar las finanzas públicas y elevar el crecimiento económico, causará “dolor”, pero reiteró que no habrá recortes en ayudas y derechos sociales.
En esa línea, deslizó críticas -nuevamente- a la herencia económica recibida de la administración anterior, a cargo del expresidente Gabriel Boric.
“No será rápido, va a haber dolor. No les voy a prometer milagros, pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas, vamos a devolverle credibilidad a las cifras fiscales de Chile y vamos a poner el crecimiento económico en el centro”, indicó el Mandatario durante su primera Cuenta Pública.
Kast reiteró que la situación económica y fiscal de Chile “es incluso más compleja” de lo que creía antes de llegar al poder el pasado 11 de marzo. Justificó su ambicioso plan de ajustes, con el que aspira a recortar 6.000 millones de dólares en dieciocho meses.
“Habrá presiones, habrá ruido, habrá días duros. Nuestro Gobierno no se va a desviar del camino. Ante el dilema entre la popularidad y la responsabilidad, elegimos siempre la responsabilidad. Porque la popularidad pasa, pero las consecuencias de gobernar mal las pagan, durante años, las familias chilenas”, indicó.
Recortes sin tocar ayudas sociales
A pocos días de llegar al poder, el gobernante ordenó un recorte del 3% promedio en todos los ministerios, que hasta ahora alcanza los 2.000 millones de dólares en total, según datos oficiales.
El Ministerio de Salud es el más perjudicado, con un recorte de 462 millones de dólares, equivalente al 2,5% de su presupuesto, mientras que Cultura es el que sufre el mayor porcentaje de ajuste, cercano a un 10%.
El Mandatario insistió ayer lunes en que los recortes no van a afectar a ayudas o derechos sociales; y que los ajustes están dirigidos a mejorar la eficiencia de las distintas políticas y programas públicos.
“Estamos cumpliendo con nuestro compromiso de campaña de hacer un ajuste fiscal profundo, sin tocar los beneficios sociales”, indicó el jefe de Estado, que recordó que en 2025 cerró con un déficit estructural del 3,7% del PIB, “más del doble del déficit del 1,6% que se había comprometido”.
La economía de nuestro país -el mayor productor de cobre del mundo- creció un 2,5% el año pasado y registró una inflación del 3,5%, mientras que el desempleo superó el 8%.
Horas antes de que Kast ofreciera su primera Cuenta Pública, el Banco Central publicó que la economía del país se contrajo el 1,2% interanual, lo que supone la cuarta caída consecutiva y la mayor desde marzo de 2023.
La semana pasada, además, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que el desempleo de abril superó la barrera del 9%.
“Hace poco más de una década, Chile crecía por sobre el 5% y creaba miles de empleos. Ese Chile se estancó. El estancamiento no hace ruido, no sale en los titulares, no tiene el dramatismo de una catástrofe, pero destruye”, agregó el presidente.
Los primeros dos meses de Kast en La Moneda han estado marcados por la tramitación en el Parlamento de la megarreforma, con la que busca elevar el crecimiento al 4% al final de su mandato, así como fomentar el empleo.