VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) publicó el informe sobre la desviación de las metas fiscales, destacando errores en las proyecciones de ingresos y la ineficacia de las acciones correctivas del Gobierno. Advierten un desequilibrio preocupante en las finanzas públicas y riesgos para la deuda si persisten los déficits estructurales. El desvío fiscal de -3,6% del PIB en 2025 es históricamente alto, con cambios insuficientes y uso intensivo de activos públicos para financiamiento.

El esperado informe del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) sobre la última desviación de las metas fiscales ya fue publicado, y reitera las advertencias hechas en innumerables ocasiones sobre el estrés de las finanzas públicas y la necesidad de medidas correctivas adicionales que permitan corregir el desequilibrio de la billetera pública.

Además, el Consejo, encargado de dar asistencia y asesoría técnica al Ejecutivo en materia fiscal, recalca que el desvío de la meta de Balance Estructural (BE) que quedó en un -3,6% del PIB el año pasado “responde principalmente a errores reiterados y significativos en la proyección de ingresos efectivos -especialmente tributarios no mineros-“.

También apuntan a los cambios “en el nivel de ajustes cíclicos, a la escasa efectividad del plan de acciones correctivas propuesto por el Ejecutivo y a un ajuste adicional que resultó insuficiente durante el año, incluso superando el nivel de gasto comprometido al anunciarse la meta vigente de BE”.

Bajo este contexto, el CFA advierte que de continuar el patrón de desviación de los últimos años, se podrían generar riesgos relevantes para la deuda pública y que incluso pueda sobrepasar el nivel prudente del 45% del PIB en el mediano plazo.

“La persistencia de déficits estructurales elevados, la tendencia a la baja de los activos del Tesoro Público (TP) y el aumento sostenido del gasto por intereses configuran un escenario de estrés fiscal que refuerza la urgencia de retomar una senda creíble y verificable de consolidación fiscal”, sentencian.

Informe del Consejo Fiscal Autónomo (CFA)

Dentro del documento se recuenta lo publicado por la Dirección de Presupuestos (Dipres) que el BE cerró en un -3,6% del PIB, lo que es un desvío de 2,5 pp. respecto a la meta original del -1,1% y de 2,0 pp. frente a la modificación hecha en 2025 que dejó la meta en el -1,6% del PIB.

Dentro de los factores principales que explican esto, está los errores en las proyecciones de ingresos; las modificaciones en el nivel de ajustes cíclicos debido a varaiciones en variables macroeconómicas subyacentes y la “escasa efectividad del plan de acciones correctivas propuesto por el Ejecutivo para generar un mayor espacio fiscal”.

También se incluye el aumento del gasto público respecto al comprometido en el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre del 2025.

“Tanto el déficit estructural registrado como el desvío respecto de la meta, observados en 2025, superan los registrados en 2024 (déficit estructural de 3,3% del PIB y desvío de 1,4 pp del PIB), evidenciando la profundización de los problemas fiscales de los últimos tres años”, concluye el informe.

En esta línea, el Consejo estima que la magnitud del desvío fiscal en 2025 es elevado “en términos históricos para un año sin eventos macroeconómicos extraordinarios”, y que sumado a los incumplimientos de 2023, 2024 y el año pasado, se “evidencia que no se trata de una situación transitoria, sino de un problema persistente”.

Con ello, recordaron que previamente ya habían advertido que los ajustes en las medidas correctivas eran insuficientes, además de los riesgos “asociados a la ejecución de los recortes de gasto comprometidos y a la materialización de las proyecciones de ingresos”.

“Los ingresos efectivos y estructurales resultaron sustancialmente inferiores a lo proyectado (…) Parte de este desvío podría ser reflejo de un desempeño peor de lo esperado de la Ley de Cumplimiento Tributario (LTC) y la reversión del Impuesto Sustitutivo de Impuestos Finales (ISIF) vigente durante 2024 y hasta enero de 2025″, explicó el CFA.

Otro punto fue que “el hecho de que no se hayan materializado las medidas correctivas adicionales (reforma paramétrica al Subsidio por Incapacidad Laboral (SIL), financiamiento universitario y subsidio eléctrico, entre otros) explicó 0,30 ppb del PIB del desvío respecto de la meta vigente de BE”.

Necesidad de medidas adicionales

Los integrantes del Consejo Fiscal Autónomo reiteraron que existen desafíos relevantes para la convergencia fiscal en el mediano plazo y en cuanto a mantener la credibilidad de la regla fiscal.

Y si bien destacaron que la deuda bruta se mantuvo similar al año anterior en cuanto a porcentaje del PIB, esto “no fue a causa de una consolidación fiscal”, sino a factores independientes como el alza del PIB nominal y la apreciación del tipo de cambio, aspectos que pueden ser transitorios.

A su vez, advierten que en 2025 se usaron de forma intensiva los Otros Activos del Tesoro Público (OATP) como fuente de financiamiento, pasando desde S$2.946 millones en el segundo trimestre a US$46 millones al cierre del año.

“En consecuencia, que la razón de deuda bruta a PIB de 2025 haya sido similar al año 2024, no modifica el diagnóstico de fondo sobre las finanzas públicas, dado que la trayectoria de la deuda continúa determinada por la persistencia de déficits estructurales elevados. De hecho, de persistir el patrón de desviaciones, el Consejo advierte que podrían materializarse riesgos relevantes, incluyendo la posibilidad de superar el nivel prudente (45% del PIB) en el mediano plazo”.