Las compras informales en el ámbito digital se mantuvieron persistentes durante el 2025 en Chile, aunque con una diferencia importante en cuanto a las compras nacionales e internacionales en el último tramo del año.
Así lo reveló la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC) donde en el acumulado entre enero y diciembre del año pasado, se registraron compras informales por canales digitales por un monto de US$1.118,6 millones, 19% por sobre el 2024.
Para el último trimestre del 2025, el sector comercio registró compras por internet por US$3.525 millones (16% más), donde US$3.045,6 millones corresponden a páginas nacionales y US$479,9 millones a internacionales.
También, del total de compras en ese período, US$280 millones presentaron algún grado de informalidad -US$228,8 millones nacionales y US$47,9 millones internacionales-, en línea con el mismo trimestre del año previo y 1 punto por debajo del trimestre anterior. Es decir, que de cada $100 gastados, cerca de $9 fueron a transacciones informales.

Compras informales online caen tras cobro por IVA a compras bajo US$41
Bajo este contexto, el gremio compartió cifras que dieron cuenta de una caída considerable de las ventas informales en e-commerce internacionales.
Durante los tres primeros trimestres del año pasado, el porcentaje de informalidad en este tipo de páginas se ubicó por sobre el 20%. Sin embargo, entre octubre y diciembre descendió hasta un 11%, quedando a niveles del primer trimestre del 2023.
Según Bernardita Silva, gerente de Estudios de la CNC, asoció esta caída a “la entrada en vigor del cobro de IVA a las compras menores a US$41, lo que modificó los incentivos y redujo los espacios de evasión”.
Cabe destacar que esta exigencia dispone que el IVA se pague de forma automática siempre y cuando la plataforma esté inscrita en una plataforma dispuesta para ello ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). De lo contrario, será la misma persona compradora quien deberá cancelar el impuesto al momento de su internación al país.

“La evolución reciente muestra que la informalidad digital responde de manera sensible a cambios regulatorios bien diseñados, como quedó en evidencia en el comercio transfronterizo. Sin embargo, en el mercado nacional persisten brechas normativas y operativas, especialmente en canales de venta menos regulados, que facilitan la entrada y permanencia de vendedores informales”, aseguró Silva.
A su vez, la experta explicó que “el mayor peso de la informalidad en redes sociales, en segmentos jóvenes y en niveles socioeconómicos más bajos sugiere que este fenómeno no se explica solo por evasión deliberada, sino también por barreras de acceso a la formalidad, menor educación financiera y una baja percepción de riesgo, en un contexto donde los medios de pago digitales están plenamente incorporados incluso en transacciones informales”.
En este sentido, Bernardita dijo que los desafíos están en evitar que la informalidad se desplace a lugares menos regulados, como las redes sociales, junto con la necesidad de una estrategia integral de fiscalización inteligente, incentivos a la formalidad y educación digital.