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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Exautoridades de Trabajo critican la presentación del proyecto de negociación ramal como un gesto superficial del Gobierno, mientras el ministro del Trabajo destaca su importancia para iniciar un debate sobre la negociación colectiva multinivel. Sin embargo, exfuncionarios de distintos gobiernos consideran que el proyecto llega tarde y genera incertidumbre en el mercado laboral, cuestionando su efectividad para mejorar los derechos laborales y el dinamismo laboral.

Como una sombra pasa por el Congreso el proyecto de negociación ramal.

Exautoridades de Trabajo, de distintos colores políticos se cuadran bajo la consigna de que el Gobierno solo le hizo “un saludo a la galería” al presentar la iniciativa.

Sin embargo, del ejecutivo apuntan a que es el primer proyecto en materia de negociación colectiva multinivel que se presenta desde el año 90 y que, al menos, sienta las bases para un debate futuro.

Gobierno insiste en la discusión de la negociación ramal

De las prioridades que ocuparon más tiempo en estos cuatros años, fue la reforma de pensiones, dijo el ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo: “Por ejemplo, (las) 40 Horas partió el 2017 con mucha resistencia y hoy, casi 10 años después, estamos en plena implementación”.

“A veces hay debates que trascienden a un Gobierno, y creíamos que era este el momento para partir ese debate, y en ese marco es que se entiende el envío de este proyecto”, concluyó Boccardo.

Pero exautoridades comparten la visión de que es “poco serio” el plazo con que llega el proyecto y agregan que no está claro si todos los sindicatos de base están convencidos de que sea solamente una entidad la que negocie por ellos.

Para Zarko Luksic, exsubsecretario de Trabajo de Michelle Bachelet, desde el punto de vista del dinamismo del mercado laboral, de la generación de empleo y de la obtención de mayores derechos laborales, el proyecto no aporta.

Lo que sí ayuda a ello, señaló, es que haya mayor crecimiento económico, más trabajo y mayor poder de negociación de los sindicatos en sus empresas, que finalmente son sus realidades.

Y agregó que no será fácil la relación entre el próximo gobierno y el mundo sindical, ya que “en los gobiernos más de izquierda, por lo general esos movimientos son más bien pacíficos”.

Y para el exministro del Trabajo de Sebastián Piñera, Patricio Melero, eso demuestra que el gobierno no tuvo nunca la voluntad de someterlo a trámites o analizarlo seriamente.

Melero remató diciendo que la iniciativa introduce incertezas en el mundo productivo, ya que “al final desprotege a muchos trabajadores o le impone a determinadas empresas una negociación que quizás no se acomoda a las condiciones propias de cada uno”.

Para exintegrantes de gobiernos de derecha e izquierda, se trata de un proyecto de ley de un contenido político a destiempo, para tratar de “dejar contenta” a la CUT y a algunas organizaciones del mundo del sindicalismo.