Un estudio publicado recientemente en la revista Environmental Research Letters, advierte que la Tierra ya superó los límites de su capacidad para sustentar a la población mundial de manera sostenible.
En palabras simples, esto significa que la humanidad está viviendo más allá de lo que el planeta puede soportar. Corey Bradshaw, profesor de Ecología Global de la Universidad de Flinders y autor principal del estudio, explica este fenómeno.
“La Tierra no puede seguir el ritmo de nuestro consumo de recursos. No puede satisfacer ni siquiera la demanda actual sin cambios importantes, y nuestros hallazgos demuestran que estamos presionando al planeta más de lo que puede soportar”, señala en un comunicado de la casa de estudios.
¿Qué pasa con los recursos de la Tierra?
De acuerdo con el paper, Bradshaw y su equipo examinaron más de dos siglos de datos de la población mundial y usaron modelos de crecimiento ecológico para rastrear cómo ha variado su tamaño.
Asimismo, midieron cómo estos cambios se han relacionado con los cambios climáticos a lo largo del tiempo, así como con las emisiones y la huella ecológica. Esto les permitió comprender el nivel de estrés ambiental que genera la humanidad en el planeta.
Como resultado, identificaron una tendencia mundial, que partió a mediados del siglo XX. Resulta que antes de la década de 1950, el crecimiento de la población se aceleró. Esto significó más innovación, consumo de energía y desarrollo tecnológico, factores que favorecieron la expansión de la humanidad.
Pero a inicios de 1960, esta tendencia se rompió: el crecimiento mundial disminuyó pese a que la población seguía aumentando. Es decir, la población crece, pero más lentamente.
Bradshaw explica que “este cambio marcó el comienzo de lo que llamamos ‘una fase demográfica negativa’. Esto significa que el aumento de la población ya no se traduce en un crecimiento más rápido”.
“Al analizar esta fase, descubrimos que es probable que la población mundial alcance su punto máximo entre 11.700 y 12.400 millones de personas a finales de la década de 2060 o en la de 2070, si se mantienen las tendencias actuales”, plantea.
El problema es que esto sigue siendo un “límite peligroso”. De hecho, las estimaciones apuntan a que una población verdaderamente sostenible debería ser mucho más baja.
“Se acerca más a la que el mundo podía soportar a mediados del siglo XX. Nuestros cálculos muestran una población mundial sostenible cercana a los 2.500 millones de personas si todos vivieran dentro de los límites ecológicos y con un nivel de vida cómodo y económicamente seguro”, asegura.
Esta cifra dista de la población actual, que está en 8.300 millones de personas a nivel mundial, lo que ya es un indicador del límite que se está sobrepasando.
Los investigadores creen que, si hasta ahora la humanidad se ha sostenido en este escenario, es porque ha dependido de los combustibles fósiles, que impulsaron la producción de alimentos, el suministro de energía y la industria.
Pero esto tuvo un costo: el cambio climático y la contaminación.
El papel del cambio climático
El estudio también detectó una relación significativa entre el aumento del tamaño de la población y el aumento de las temperaturas globales. Esto se traduce a su vez en una mayor huella ecológica y mayores emisiones de carbono.
De acuerdo con Bradshaw, este factor evidencia cómo tanto el número de habitantes como los patrones de consumo intensifican la presión ambiental.
“El rumbo actual de la humanidad llevará a las sociedades a crisis más profundas a menos que realicemos cambios importantes”, advierte.
“Los sistemas que sustentan la vida en el planeta ya están bajo presión y, sin cambios drásticos en cómo usamos la energía, la tierra y los alimentos, miles de millones de personas se enfrentarán a una creciente inestabilidad. Nuestro estudio demuestra que estos límites no son teóricos, sino que se están manifestando en este preciso momento”, agrega.
La investigación también demuestra que las consecuencias de sobrepasar la biocapacidad también están impactando en la disminución de la biodiversidad y también en factores que afectan directamente a los humanos, como menor seguridad alimentaria e hídrica y más desigualdad.
Por estas razones, Bradshaw hace un llamado a la humanidad para replantearse cómo se están usando los recursos de la Tierra. “El tiempo para actuar se está agotando, pero aún es posible lograr un cambio significativo si las naciones colaboran”, sugiere.
“Las decisiones que tomemos en las próximas décadas determinarán el bienestar de las generaciones futuras y la resiliencia del mundo natural que sustenta toda la vida”, concluye el experto.
Referencia:
Corey Bradshaw y otros autores. Global human population has surpassed Earth’s sustainable carrying capacity.. Environmental Research Letters, 2026.