Un estudio hecho por investigadores de la Universidad de Viena y la ETH Zúrich determinó que el cambio climático está ralentizando la rotación de la Tierra y, en consecuencia, alargando el día.
La investigación, que comparó archivos fósiles con mediciones modernas, demostró que el incremento actual en la duración del día es de 1,33 milisegundos por siglo, que es una aceleración sin precedentes en los últimos 3,6 millones de años.
Mostafa Kiani Shahvandi, del Departamento de Meteorología y Geofísica de la Universidad de Viena y autor del estudio, explicó en un comunicado que el aumento del nivel del mar debido al deshielo de los casquetes polares y glaciares ralentiza la rotación y esto alarga el día.
¿Cómo? El experto utiliza el ejemplo de un patinador artístico, “que gira más despacio cuando extiende los brazos y más rápido cuando mantiene las manos cerca del cuerpo”, señala. Al aumentar el nivel del mar, se redistribuye la masa de agua, lo que influye en el movimiento de la Tierra.
El día más largo a un ritmo rápido
Si bien 1,33 milisegundos por siglo parece poco, Kiani dice que, a escalas planetarias, es un ritmo rápido. Ahora se preguntaban si es que anteriormente la duración del día aumentó a esta velocidad.
Para averiguarlo, utilizaron restos fosilizados de foraminíferos bentónicos, unos organismos marinos unicelulares que son indicadores de alta precisión de la salud ambiental. Pero en fósiles, también son una guía para reconstruir condiciones paleoecológicas y paleoclimáticas del pasado.
“A partir de la composición química de los fósiles de foraminíferos, podemos inferir las fluctuaciones del nivel del mar y, a partir de ellas, derivar matemáticamente los cambios correspondientes en la duración del día”, explica Kiani.
A esto sumaron un algoritmo probabilístico de aprendizaje profundo, que les permite observar la física de los cambios del nivel del mar. Así, concluyeron que el aumento actual de la duración del día destaca en la historia climática de los últimos 3,6 millones de años.
*Animación de la rotación de la Tierra | Crédito: NASA
“Solo en una ocasión —hace unos 2 millones de años— la tasa de cambio en la duración del día fue casi comparable, pero nunca antes ni después de eso el planeta, como un patinador artístico, ha elevado sus brazos y el nivel del mar tan rápidamente como entre 2000 y 2020“, afirma el climatólogo.
Estos resultados también evidencian, señala el experto, que el propio ritmo del cambio climático no tiene precedentes, “al menos desde el Plioceno tardío, hace 3,6 millones de años. Por lo tanto, el actual aumento acelerado de la duración del día puede atribuirse principalmente a la influencia humana“, advierte.
Su estudio también pronostica que, para finales del siglo XXI, el impacto del clima en la duración del día podría superar al efecto de la Luna, que naturalmente causa variaciones en la duración del día.
Referencia:
Mostafa Kiani Shahvandi y Benedikt Soja. Climate-Induced Length of Day Variations Since the Late Pliocene. Journal of Geophysical Research: Solid Earth, 2026.