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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Investigadores de Stanford Medicine descubrieron la molécula BRP, un nuevo compuesto natural que reduce el apetito y promueve la pérdida de peso de forma similar a la semaglutida.

En 2025, investigadores de Stanford Medicine descubrieron una molécula que puede reducir el apetito y causar pérdida de peso, efectos similares a los de la semaglutida, el famoso medicamento agonista del receptor GLP-1, mejor conocido como Ozempic.

Se trata de una molécula natural denominada BRP, que activa distintas neuronas del cerebro que estimulan la pérdida de peso, pero a través de una vía metabólica diferente a como lo hace la semaglutida.

De acuerdo con un comunicado del organismo, mientras que Ozempic encuentra sus receptores en el cerebro, el intestino, el páncreas y otros tejidos, BRP actúa en el hipotálamo, controlando el apetito y el metabolismo.

El estudio en concreto utilizó inteligencia artificial (IA) para analizar un tipo de proteínas llamadas prohormonas, que son moléculas precursoras de hormonas, que se activan cuando otras proteínas las dividen en fragmentos más pequeños: los péptidos.

Algunos de estos, de hecho, regulan procesos biológicos complejos, como el metabolismo energético, u otros procesos del cerebro y diferentes órganos. Los científicos diseñaron un algoritmo informático para predecir los péptidos posibles relacionados con estos procesos metabólicos y encontraron uno, más pequeño que el GLP-1, que tiene una respuesta más potente.

El péptido fue llamado BRP por su molécula precursora BPM/retinoic acid inducible neural specific 2, o BRINP2 (péptido relacionado con BRINP2).

El “Ozempic natural” fue exitoso en animales

La Dra. Katrin Svensson, autora principal del estudio que se publicó en Nature, explicó que ahora planean probar los efectos de este péptido en humanos, “estamos muy interesados ​​en saber si es seguro y eficaz”, señaló.

En pruebas con animales ya fue exitoso. Svensson y su equipo desarrollaron una inyección intramuscular de BRP que pusieron a prueba en modelos de ratones y cerdos pequeños, demostrando que, después de la dosis antes de comer, la ingesta de alimentos se redujo hasta un 50% en la siguiente hora.

Los ratones obesos tratados con inyecciones diarias de BRP durante 14 días, perdieron en promedio 3 gramos casi exclusivamente por disminución de grasa; además, tuvieron mejor tolerancia a la glucosa e insulina. No así los animales del grupo de control, que ganaron alrededor de 3 gramos en el mismo periodo.

Los científicos también observaron que no presentó efectos secundarios como náuseas, estreñimiento o una pérdida significativa de masa muscular.

Este hallazgo podría ser clave para tratar la obesidad, dice Scensson, ya que “ninguno de los tratamientos que hemos probado hasta ahora se compara con la capacidad de la semaglutida para disminuir el apetito y el peso corporal”.

La investigadora ya cofundó una empresa para iniciar ensayos clínicos de esta molécula en humanos y ahora esperan identificar a los receptores que se unen al BRP y sus vías de acción, así como buscar una manera para prolongar los efectos del péptido y encontrar la dosificación ideal.

Referencia:

Katrin J. Svensson y otros autores. Prohormone cleavage prediction uncovers a non-incretin anti-obesity peptide. Revista Nature, 2025.