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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio internacional publicado en Nature Ecology & Evolution reveló cómo un hongo letal se propaga entre poblaciones de la ranita de Darwin en Chile, desafiando la idea de que solo se diseminaba eficientemente por el agua. El trabajo liderado por Andrés Valenzuela-Sánchez evidencia que este hongo ha causado la extinción de especies y ha provocado declinaciones aceleradas en la ranita de Darwin. La investigación busca comprender la quitridiomicosis en ambientes terrestres para diseñar medidas de prevención y rescate.

Un estudio internacional publicado en la prestigiosa revista Nature Ecology & Evolution reveló nuevos antecedentes sobre cómo un hongo microscópico altamente letal se transmite entre poblaciones de la ranita de Darwin, provocando brotes epidémicos y aceleradas declinaciones de esta especie única de los bosques templados del sur de Chile.

El trabajo reúne evidencia obtenida durante más de una década de monitoreo en terreno y fue liderado por el investigador chileno Andrés Valenzuela-Sánchez, presidente de la ONG Ranita de Darwin, investigador de la Sociedad Zoológica de Londres, y egresado del Doctorado en Medicina de la Conservación de la Universidad Andrés Bello (UNAB).

Los resultados del estudio de epidemiología permitirán comprender por primera vez cómo la quitridiomicosis —una enfermedad causada por un hongo de origen asiático— logra propagarse en especies completamente terrestres, desafiando la hipótesis que había predominado por años en la comunidad científica: que el hongo solo se diseminaba de forma eficiente a través del agua.

De las 9.000 especies de anfibios a nivel global, cerca de 3.000 son completamente terrestres, como la ranita de Darwin, por lo tanto, este estudio aporta conocimiento relevante para comprender la epidemiología de la quitridiomicosis en ambientes terrestres.

“El estudio confirma nuestras sospechas de que el hongo que afecta a las ranitas de Darwin es capaz de producir la desaparición de subpoblaciones completas de la especie”, indicó el Dr. Andrés Valenzuela-Sánchez.

“Este mismo hongo probablemente causó la desaparición de su especie hermana, la ranita de Darwin del norte, conocida como sapito vaquero, ocurrida en la década de 1980”, señaló el especialista, agregando que este es quizás el único animal chileno que se ha extinguido en tiempos modernos.

Hongo letal para anfibios terrestres

La investigación contó con la participación de la Universidad Andrés Bello, a través de Claudio Azat, director del Instituto One Health y del Doctorado en Medicina de la Conservación, programa pionero en Latinoamérica.

Para el profesor Azat, la publicación de este estudio en una revista de alto impacto refleja tanto la solidez del trabajo científico como la relevancia de la colaboración internacional y de largo plazo.

“Son más de 10 años de trabajo que generan conocimiento fundamental para entender una de las principales amenazas que enfrentan hoy los anfibios a nivel global”, señaló el académico.

“Comprender cómo se transmite este hongo en ambientes terrestres, como lo son los bosques templados del sur de Chile, nos permite diseñar mejores medidas de prevención, rescate y reintroducción. Este conocimiento es esencial para evitar la extinción de la ranita de Darwin y otros anfibios en diversas regiones del planeta”, enfatizó.

Rescate urgente de la ranita de Darwin

La gravedad de la enfermedad llevó al Dr. Valenzuela a coordinar, junto al Parque Tantauco, la Universidad Andrés Bello y el Zoológico de Londres, entre otras organizaciones, un rescate de emergencia tras un brote que en solo un año provocó la muerte de más de 1.300 ranitas de esta especie en este parque de la Isla de Chiloé.

Estos animales son actualmente cuidados en el Zoológico de Londres por el Dr. Valenzuela y sus colegas de la Sociedad Zoológica de Londres, con el objetivo de reproducir la especie para reintroducirla en Chile y, paralelamente, desarrollar investigación de vanguardia que permita encontrar formas de combatir la enfermedad.

Salud, biodiversidad y acción humana

Los autores del estudio publicado en Nature Ecology & Evolution coinciden en que estos resultados no solo aportan conocimiento científico de frontera, sino que también entregan herramientas concretas para la toma de decisiones en políticas públicas y acciones de conservación, abriendo nuevas esperanzas para la protección de una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la fauna chilena.

En ese contexto, el estudio se inscribe en el enfoque de Una Salud (One Health), una mirada integradora que reconoce que la salud de las personas, los animales y los ecosistemas está profundamente interconectada.

“Enfermedades infecciosas emergentes, como la quitridiomicosis, no solo afectan a una especie en particular, sino que reflejan alteraciones más amplias en los sistemas naturales, muchas veces asociadas a la actividad humana, la globalización y el cambio en el uso del territorio”, explicó el académico UNAB.

“Comprender estas interacciones resulta clave para anticipar brotes, proteger la biodiversidad y prevenir riesgos sanitarios a mayor escala”, advirtió.

Referencia

Valenzuela-Sánchez, A., Delgado-Oyarzún, S., Azat, C., Schmidt, B. R., Sentenac, H., Haddow, N., Santana, B., Solano-Iguaran, J. J., Cunningham, A. A., & Bacigalupe, L. D. (2026). Localized transmission of an aquatic pathogen drives hidden epidemics and population collapse in a terrestrial host. Nature Ecology & Evolution.