Muchas veces pensamos que tener un sesgo podría ser algo malo, pero hay un fenómeno llamado "ilusión de frecuencia" que nos permitiría ordenar una serie de referencias que tienen poco en común, pero que nos ayudaría a encontrar sentido a las cosas que nos ocurren.

¿Has notado que en ocasiones vives una coincidencia, y luego percibes como ese hecho, objeto u experiencia, se encuentra mucho más presente en tu vida? Por supuesto que no se trata de nada serio, pero seguramente se trató de una ilusión de frecuencia, un fenómeno que es más común de lo que parece.

En la psicología se llama así, al sesgo cognitivo que ordena la gran cantidad de información que es parte de tu vida. Por ejemplo, después de comprarte un auto puede que te fijes que esa marca en particular, circula mucho más en la calle. Pero lejano a esta inofensiva anécdota, esta idea psicológica aparece de manera reiterada.

De hecho, este fenómeno ha sido ampliamente estudiado, debido a que es capaz de modificar nuestra percepción de las cosas e influenciar en la toma de decisiones, por el excepcional alcance e impacto en la vida de los seres humanos.

Pero, ¿cuáles son sus efectos y principalmente desde cuándo se estudia? A continuación te lo explicamos.

El origen de la ilusión de frecuencia

El origen de la ilusión de frecuencia o fenómeno Baader-Meinhof se remonta al grupo armado, Facción del Ejército Rojo (RAF), una organización terrorista que se mantuvo activa desde 1968 hasta la década de 1990 en la República Federal de Alemania, pero que a principios de los noventa, el grupo se disolvió debido a la reunificación entre las dos Alemanias.

Básicamente el nombre es por Andreas Baader y Ulrike Meinhof, las principales figuras de la agrupación. Según cuenta una nota de nuestro medio asociado DW, un usuario publicó un comentario en el sitio web de St. Paul Pioneer Press en 1994 sobre la RAF, advirtiendo que los hechos de sangre, como los asesinatos y secuestros del grupo a diferentes personalidades del país salían con asiduidad en los medios.

Esta repetición de casualidades fue estudiada por Arnold Zwicky, profesor de Lingüística en la Universidad de Stanford, quien acuñó el concepto de “ilusión de frecuencia” para llamar al fenómeno en 2005.

El concepto de “ilusión de frecuencia” nació en 2005

Para la Máster en Terapia de la Conducta de la Universidad de Barcelona y psicóloga, Marta Guerri, el fenómeno implica que el cerebro busca registrar activamente en la memoria los diversos estímulos que nos rodean, para hacer un “compilado” de lo más importante, ya que en sus palabras “el cerebro humano muestra una tendencia natural hacia la identificación y formación de patrones”, explicó en una nota del sitio web Psicoactiva.

“En el caso del fenómeno Baader-Meinhof, cuando nos encontramos con una información o un objeto repetidamente, nuestro cerebro utiliza estas repeticiones para construir una secuencia, descartando lo que no se ajusta a este patrón y considerándolo irrelevante. Esta predilección también forma parte de la ilusión de frecuencia”, detalló al mismo medio.

El funcionamiento de la “ilusión de frecuencia”

Como dice su nombre, este aumento en la frecuencia, se trata de una “ilusión” y el riesgo es que sea un hecho que no este ocurriendo del todo.

Al respecto, un caso que puede graficar los efectos de este fenómeno, que si lees sobre el cáncer, es posible que busques en tu cuerpo un indicio de la enfermedad, donde tus ojos busquen un lunar o una protuberancia fuera de lo común.

No obstante, si bien este examen casero es siempre recomendable para evitar una futura enfermedad, lo cierto es que se corre el riesgo que el sesgo de frecuencia incite de alguna manera un episodio de ansiedad.

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En este punto, hay dos procesos psicológicos que ocurren al mismo tiempo y pueden influenciarnos en las decisiones y juicios que gestionamos a diario. El primero es la atención selectiva, que destaca lo más importante, quitando de este modo lo irrelevante, lo que no tiene suficiente carga emocional.

Esta atención selectiva, sin duda, permite ejercitar la memoria y concentrar la atención en la búsqueda de información relevante para facilitar nuestra adaptación.

Ya en segundo lugar, entra en juego el sesgo de confirmación, que es el pensamiento que viene a apoyar lo que pensamos. Este se trata de un proceso que se da naturalmente, mientras experimentamos una vivencia. “Estamos entrenados evolutivamente para buscar explicaciones”, expresó David Hand, profesor de Matemáticas del Imperial College de Londres, en entrevista con DW.

La ilusión de un “atajo mental”

Dicho de otra forma, la ilusión de frecuencia o fenómeno Baader-Meinhof, permite tomar decisiones rápidas en momentos en que no tenemos el tiempo que desearíamos. Por esto, Daniel Kahneman y Amos Tversky afirmaron en una publicación de la Revista Science que data de 1974, que más bien el sesgo de frecuencia es un tipo de atajo mental, para llegar más rápido a la resolución de un problema.

La investigación de Kahneman y Tversky profundiza en describir cómo las personas toman decisiones en situaciones donde tienen que elegir entre diferentes alternativas.

De este modo, el cerebro es capaz de captar lo que es importante, aunque este procesamiento sucede de manera inconsciente, afirmó a BBC Mundo, Joanna Riera, doctora en psicología social y psicóloga clínica, quien es la directora de formación de la web especializada Psicología y Mente.

“Cuando hemos atendido con fuerza a un estímulo concreto, o bien nos hemos expuesto recientemente y nos ha parecido interesante, o bien nos ha impactado un color intenso o algo que emocionalmente nos active, o hemos estado expuestos reiteradamente a algo de forma reciente; esto hace que nuestra percepción esté más abierta a ese tipo de estímulo”, sostuvo la especialista en procesos evolutivos.

¿Es bueno tener sesgos?

Si bien los sesgos han marcado las decisiones individuales, estas pueden ayudar a formarnos una idea para avanzar en nuestra vida.

“Los sesgos no tienen por qué ser siempre malos. A veces los sesgos están ahí para adaptarnos y sobrevivir en nuestro entorno”, agregó Riera.

También para contrarrestar la Ilusión de Frecuencia, es importante fomentar un escepticismo saludable, complementa Marta Guerri en el artículo publicado en el portal Psicoactiva.

“Entender la ilusión de frecuencia es esencial para reconocer cómo nuestras mentes pueden alterar nuestra percepción de la realidad. Al ser conscientes de este sesgo, podemos esforzarnos por tener una visión más objetiva y equilibrada del mundo que nos rodea, evitando caer en interpretaciones erróneas o juicios sesgados”, cerró Guerri.