Cuando las rutas marítimas tradicionales enfrentan cuellos de botella, las alternativas logísticas regionales ganan valor.

Durante décadas, el norte de Chile ha sido descrito desde Santiago como una “zona extrema”. Un territorio lejano, periférico, casi al margen del país. Pero esa mirada geográfica -y también política- es profundamente equivocada.

Si uno observa el mapa de Sudamérica con perspectiva estratégica, el norte de Chile no está en el extremo de nada. Está en el centro del continente. Es una plataforma natural de conexión entre el Pacífico y el corazón productivo de América del Sur. Desde aquí se articulan rutas comerciales hacia Bolivia, Paraguay, Brasil y Argentina. Desde aquí se proyecta uno de los corredores bioceánicos más relevantes para el comercio regional.

Desde aquí podemos contribuir a resolver las dificultades que hoy enfrenta el Canal de Panamá -producto de las restricciones de tránsito y retrasos- que están obligando al comercio internacional a replantear parte de sus rutas logísticas, y en ese escenario, ciudades como Iquique adquieren una relevancia estratégica que Chile no debe desaprovechar.

Cuando las rutas marítimas tradicionales enfrentan cuellos de botella, las alternativas logísticas regionales ganan valor, y ahí el sistema franco de Iquique ofrece ventajas concretas: infraestructura portuaria, régimen tributario competitivo, experiencia en comercio internacional y una red logístico-comercial instalada que facilita el tránsito de mercancías hacia el interior del continente.

Y sin embargo, pese a esa ubicación privilegiada, muchas de nuestras comunas siguen viviendo realidades que reflejan abandono estructural.

Basta mirar casos como Huara o Colchane, territorios estratégicos para el país, pero que durante años han enfrentado enormes desafíos en materia de desarrollo, conectividad y seguridad. En el caso de Colchane, por ejemplo, una parte muy significativa de los ingresos municipales proviene de los aportes que realiza el sistema franco. Es decir, de la actividad económica que genera Zofri.

Este punto es fundamental y muchas veces se desconoce en el debate nacional. La Zona Franca de Iquique no solo promueve actividad económica: genera 45 mil empleos al año directos e indirectos, moviliza más de US$ 9.500 y transfiere el 15% de sus ingresos brutos a once comunas de Arica, Parinacota y Tarapacá. Desde 1990 han sido $210 mil que han permitido financiar infraestructura comunal, programas sociales y proyectos de desarrollo local.

Ese financiamiento llega a lugares donde el Estado central muchas veces llega tarde o llega poco. En comunas como Colchane, esos recursos permiten sostener parte importante de la gestión municipal. Permiten construir plazas, mejorar infraestructura pública, mantener iluminación, financiar programas comunitarios. Permiten, en definitiva, que el desarrollo no sea solo una palabra, sino una realidad concreta.

Y aquí hay un punto que conecta directamente con uno de los grandes debates del país: seguridad, migración y desarrollo territorial.

Las zonas fronterizas no se fortalecen solo con controles policiales o con infraestructura migratoria. Se fortalecen también con desarrollo económico, con empleo, con inversión y con comunidades que tienen oportunidades.

Una ciudad con trabajo es una ciudad más segura. Una comuna con plazas iluminadas es una comuna más segura. Un territorio con infraestructura logística, con rutas despejadas para el traslado de carga y con actividad económica permanente es un territorio más seguro. El desarrollo económico también es una política de seguridad.

Por eso, las regiones del norte son estratégicas para cualquier proyecto serio de país y, particularmente, para las prioridades que ha planteado el nuevo gobierno en materia de migración, seguridad y fortalecimiento territorial.

No se puede hablar de control fronterizo sin desarrollo fronterizo. No se puede hablar de seguridad sin oportunidades económicas. Y en ese desafío, la Zona Franca de Iquique tiene un rol clave.

Zofri es mucho más que un recinto comercial. Mucho más que la imagen que durante años se instaló en el imaginario nacional de un lugar donde ir a comprar perfumes o chocolates.

Zofri es una sociedad anónima abierta que invierte, que participa en el mercado bursátil y que articula cinco líneas de negocio vinculadas al comercio, la logística, los servicios y el desarrollo territorial. Es una plataforma económica que conecta al norte de Chile con el comercio internacional y que genera miles de empleos directos e indirectos en la región.

Hoy el ecosistema franco sostiene alrededor de 45 mil puestos de trabajo, movilizando transporte, comercio, hotelería, servicios y construcción en toda la macrozona norte. Sin embargo, durante mucho tiempo esta realidad fue poco conocida en el resto del país.

Tal vez uno de los aspectos positivos de la discusión pública reciente sobre la renovación de la concesión es precisamente ese: Santiago ha comenzado a mirar a Zofri. Ha comenzado a entender que no se trata simplemente de un centro comercial, sino de una plataforma económica estratégica para Chile.

Una plataforma que financia desarrollo territorial. Una plataforma que genera empleo. Una plataforma que conecta a Chile con Sudamérica. El norte de Chile no necesita discursos de buena voluntad. Necesita planificación, inversión y visión estratégica.

Necesita entender que lo que ocurre en comunas como Colchane, Huara o Alto Hospicio no es un asunto periférico. Es parte de la estabilidad y del desarrollo del país completo.

Por eso es importante recordar algo simple: cuando Zofri crece, crecen también los recursos que llegan a las comunas del norte. Cuando el sistema franco se fortalece, se fortalecen también las oportunidades para miles de familias.

Durante demasiado tiempo el norte ha sido visto como un borde del país. Es hora de mirarlo como lo que realmente es: el centro de conexión de Chile con el continente.

Y en ese desafío, la Zona Franca de Iquique seguirá cumpliendo su rol histórico. No solo promoviendo desarrollo. También financiándolo.

Iván Berríos Camilo
Presidente del directorio de Zofri S.A.

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