El astrónomo José Maza aseguró que la Convención Constitucional debe ir en pos de la cultura y la ciencia, especialmente en los más pequeños. "Hasta aquí Chile ha usado el músculo (...) me gustaría que Chile genere conocimiento", apuntó.

El astrónomo chileno José Maza entregó su opinión en torno al trabajo realizado en la Convención Constitucional, llamando a evocar la importancia de las ciencias exactas en el país.

En conversación con Emol, el docente de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile recordó lo extraño que era ser científico en su juventud. “Esperaría que la nueva constitución consagre que Chile tiene vocación de ser culto, desarrollado, que use el cerebro, no el músculo”, apuntó.

“Cuando yo empecé con la astronomía habían 20 astrónomos chilenos. Uno o dos tenían un doctorado, uno o dos tenían un magíster y el resto solía tener una licenciatura en física o matemática. Hoy hay por lo menos 200 chilenos con doctorados en astrofísica”, destacó.

Pero además, el astrónomo puso en el debate que se estaría inventado un “país imaginario” mientras crean una nueva Constitución.

“Siento ahora que la Convención Constitucional se imagina a Chile como yo me imaginaba a mí mismo siendo Charles Atlas”, comparó José Maza.

En esa postura aseguró que los convencionales “quieren inventar un país imaginario y hacer una Constitución para el país imaginario. Pero yo no me puedo mandar a hacer un traje con las medidas de (Arnold) Schwarzenegger, porque voy a parecer ridículo”.

La importancia de la cultura y la ciencia

A raíz de sus dichos, Maza explicó que el camino que debe seguir Chile tiene que ir en pos de la cultura y educación, principalmente en los más pequeños.

“El camino es que nuestros hijos sean un poco mejores que nosotros y que los hijos de nuestros hijos sean otro poquito mejores, y en la medida que vayamos pasando la escalera, se sube peldaño a peldaño”, aseguró.

Es por eso que, según el profesional, “tenemos que educar a los niños de hoy mejor de lo que nos educaron a nosotros, enseñarles a pensar, que sepan discurrir (…) hay que intentar que Chile suba dos, tres, cuatro peldaños”.

En ese sentido, el también escritor afirmó que lo necesario para Chile “es educación, cultura, ser capaces de apreciar una obra”.

Es por esto que el intelectual espera que “la nueva Constitución consagre que realmente Chile tiene vocación de ser un país culto, desarrollado, un país que use el cerebro, no el músculo”.

“Hasta aquí Chile ha usado el músculo: con una pala sacamos salitre, con la misma pala sacamos cobre, con la misma pala algunos ahora quieren que saquemos litio, pero Chile no puede ser el país del músculo, yo creo más en el cerebro y me gustaría que Chile genere conocimiento”, precisó.

Fue entonces que aseguró que en la actualidad “Chile invierte una cantidad ridícula del PIB en ciencias”. En ello, comparó el gasto chileno en esta rama, de un 0,5%, con el 4,9% de Israel que se ha destacado en los últimos años por sus avances científicos.